Lugares de Interés 24 horas en Zaragoza: Lugares imprescindibles que no puedes perderte

Publicado el 7 de noviembre de 2018 | por zaragoza guia

24 horas en Zaragoza: Lugares imprescindibles que no puedes perderte

El viaje por la historia de Zaragoza arranca en su muralla, en concreto en su tramo mejor conservado, de unos 80 metros de longitud, situado justo al lado de la Plaza del Pilar y del Torreón de la Zuda.

Construida en el siglo I, la muralla romana de Zaragoza protegía un perímetro de 3.000 metros con unos 120 torreones defensivos custodiados por más de 2.000 hombres armados, levantados a intervalos de entre 14 y 16 metros de distancia, y recorría la Avenida César Augustoel Coso y la Calle Echegaray y Caballero.

Estatua de César Augusto, el fundador de la ciudadJunto a la Muralla Romana y el Torreón de la Zuda, se encuentra la estatua de César Augusto, el fundador de la ciudad. Es posible que hayáis visto otras esculturas de Augusto iguales en otras ciudades españolas (Tarragona, Mérida, Astorga…), ya que la de Zaragoza, al igual que la de las otras ciudades es una réplica en bronce de la original, que se encuentra en los Museos Vaticanos de Roma.

El Torreon de la Zuda fue la sede de los gobernadores musulmanes de Zaragoza. Su nombre tiene el origen en la denominación del alcázar o conjunto de fortificaciones, residencia del gobernador musulmán y casa de gobierno.

Tiene cimientos romanos, ya que fue construido aprovechando uno de los torreones de la antigua muralla defensiva.

Cuando el rey Alfonso I de Aragón conquistó la ciudad convirtió el antiguo alcázar musulmán en el palacio residencial de los reyes de Aragón.

También sirvió varias veces de cárcel real. Jaime I el Conquistador y su esposa Leonor estuvieron presos en La Zuda durante 1224, tras el levantamiento de la nobleza aragonesa.

Hoy en día se utiliza como oficina de turismo y puede visitarse gratuitamente (de lunes a sábado de 10 a 14 horas y de 16.30 a 20 horas y domingos de 10 a 14 horas).

Puerta de Toledo  ZaragozaA unos pasos se encuentra el Mercado Central de Zaragoza o de Lanuza​ fue diseñado en 1895 por el arquitecto zaragozano Félix Navarro para sustituir al tradicional que se realizaba al aire libre, con toldos y garitas, en la antigua plaza del mercado.

Cuando se pusieron a cavar, los responsables del proyecto se dieron cuenta de que la muralla romana estaba en el subsuelo.

Formaba parte, además, de un torreón que se integraba en la antigua Puerta de Toledo (derribada en 1848). Para hacer sitio al nuevo mercado parte de estos vestigios se dinamitaron.

En esta misma zona de Zaragoza, entre las murallas y la Plaza del Pilar, se encuentra la Iglesia de San Juan de los Panetes.

Iglesia de San Juan de los PanetesEn el año 1118 Alfonso I el Batallador reconquistó la ciudad de Zaragoza y el palacio de La Zudapasó a ser la residencia de los reyes aragoneses.

Años más tarde, en 1180, el rey Alfonso II de Aragón, aconsejado por su esposa Doña Sancha de Castilla, muy amante de la Orden de San Juan de Jerusalén o de los Hospitalarios les concedió el solar donde estaba situado el antiguo palacio de los reyes Taifas, llamado de La Zuda, al lado de la muralla romana.

La Orden se levantó sobre uno de los bastiones romanos San Juan de los Panetes, una iglesia románica, qué según parece ser,  fue la primera iglesia cristiana consagrada en Zaragoza.

En la parte superior del arco de entrada encontramos el antiguo crismón románico, resto de la antigua iglesia de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén. Este crismón, junto con el que podemos encontrar en la fachada principal de la basílica de Nuestra Señora del Pilar, son los dos únicos crismones románicos que se conservan en la ciudad de Zaragoza.

Fuente de la Hispanida en ZaragozaDesde allí siguiremos caminando hasta llegar a la plaza del Pilar y no pierdas de vista los monumento de tu lado izquierdo, como la fuente de la Hispanidad. Fue construida en 1991 en honor a los países hispanoamericanos, ya que la Virgen del Pilar es la Patrona de la Hispanidad.

La fuente representa un mapa de Latinoamérica: en la parte superior izquierda se observa una estría o canal, es la Península del Yucatán y América Central. La cascada representa el norte de Sudamérica y el estanque es el resto del continente hasta Tierra de Fuego.

Tras rodear la fuente podrás contemplar uno de los símbolos de Zaragoza: la Basílica del Pilar.

Vista del la Basílica del Pilar desde la plaza homónimaLa Basílica del Pilar es uno de los santuarios marianos más importantes del mundo católico y un centro artístico de primer orden que reune obras de gran valor de diferentes épocas, especialmente los frescos pintados por Goya.

Durante su primera etapa, Goya se convirtió en un destacado pintor religioso, género que practicó con gran maestría el resto de su vida. En Zaragoza trabajó principalmente en la Basílica del Pilar, donde dejó magníficas obras que ejemplifican el carácter, capacidad técnica y originalidad de su pintura.

En 1772, mientras Ventura Rodríguez, el arquitecto del Pilar, edificaba la Santa Capilla, el joven Goya recibió el encargo de decorar con un fresco la bóveda del coreto, el pequeño coro que hay frente de la Santa Capilla, donde representó “La adoración del Nombre de Dios”.

Lograr este encargo no le resultó fácil a Goya. Durante años intentó acceder a una beca para la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, y al no lograrla se fué a Italia por su cuenta para aprender todo lo que pudiera.

La adoración del Nombre de Dios, fresco de Goya en el Pilar de ZaragozaDe regreso a Zaragoza, con tan solo 25 años y envuelto del prestigio que le daba su formación en Italia, consiguió el encargo de la bóveda del coreto tras demostrar al Cabildo que sabía pintar al fresco (además de ofrecerles un presupuesto mucho más económico que su competencia, al pintor académico González Velásquez).

El fresco que pintó “La adoración del Nombre de Dios”, con un modelado suave y cuidadas formas de clara influencia italiana, encajó perfectamente con la idea conceptual del Pilar.

En 1780, el Cabildo encargó a Francisco Bayeu, por entonces pintor del Rey de España, el resto de las cúpulas y bóvedas que rodeaban a la Santa Capilla y el pintor, contó con su hermano Ramón y con su cuñado Francisco de Goya.

Capilla de la VirgenGoya se encargó de la cúpula situada frente a la capilla de San Joaquín, con la letanía “Regina Martyrum”. En ella, Goya rompió con todos los moldes y empleó una innovadora técnica de pintura suelta y un dibujo poco académico que no agradó al Cabildo.

Tras pintar con mayor adecuación clasicista las pechinas, después de haberle sido rechazados varios borradores para estas, Goya dejó el proyecto muy dolido con el Cabildo y enemistado con Bayeu.

A pesar de las duras críticas que recibió nada más acabar el proyecto, con el paso del tiempo la transgresora “Regina Martyrum” se convirtió es una de las obras religiosas más importantes de Goya y la que lo consagró como gran pintor.

monumento a GoyaYa de vuelta en al plaza echa un vistazo rápido al Monumento a Goya. Fue concebido por el arquitecto José Beltrán Navarro y el escultor Federico Marés, quien dirigió las obras del monumento, originalmente como estatua pintoresca con dos hombres y dos mujeres ataviados como majos y majas del siglo XVIII, que inmortalizara Goya en los cartones para tapices. Fue inaugurado el 8 de octubre de 1960.

Allí mismo se encuentra el Cenotafio de Goya. Goya murió el 16 de abril de 1828, sobre las dos de la madrugada, en la casa del número 39 de la calle Fossés de l’Intendance de Burdeos, acompañado por el joven pintor Antonio Brugada y por su amigo y vecino José Pío de Molina, y fue enterrado al día siguiente junto a los restos de su consuegro, el comerciante Martín Miguel de Goicoechea en la sepultura que la familia de éste tenía en el cementerio bordelés de la Chartreuse.

A partir de 1863, a instancias de algunas instituciones aragonesas encabezadas por la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País y sobre todo por el empeño personal de Francisco Zapater y Gómez, se iniciaron gestiones para conseguir el traslado de los restos mortales de Goya a Zaragoza, con el propósito de darles sepultura en la basílica del Pilar

Todos los intentos fracasaron, y finalmente dichos restos viajaron a Madrid en 1899, siendo depositados primero en la cripta de la colegiata de San Isidro, para pasar en 1900 al Panteón de Hombres Ilustres de la Sacramental de San Isidro y en 1919 a la ermita de San Antonio de la Florida. El cenotafio de la tumba de Burdeos fue entregado en 1927 a la Junta del Centenario de 1928 por el Ayuntamiento de Burdeos y por los herederos de la familia Goicoechea. La Junta lo donó a la ciudad de Zaragoza en 1928 y quedó instalado primero en los jardines del recién inaugurado Rincón de Goya, aunque en 1946 se trasladó a la plaza del Pilar, donde todavía se conserva.

Construida entre 1541 y 1551, la Lonja de Mercaderes está considerada la obra cumbre de la arquitectura civil renacentista aragonesaJusto enfrente encontramos el edificio de La Lonja, centro del intercambio comercial en la próspera Zaragoza renacentista. El edificio fue construido por la ciudad, como demuestra el gran escudo de armas situado en el interior y es el máximo exponente de la arquitectura civil de la época.

La Lonja se utiliza como espacio expositivo desde principios del siglo XX (en 1909 se celebró la Exposición Hispano-Francesa de Bellas Artes que reunió, nombres tan destacados como Nonell, Picasso, Zuloaga o Gargallo). Puede visitarse gratuitamente de martes a sábados de 10 a 14h y de 17 a 21h. Domingos y festivos de 10 a 14.30h. Lunes cerrado.

En perpendicular a la plaza del Pilar discurre la siempre concurrida Calle Don Jaime I.

Al final de esta vía es posible cruzar al otro lado del Ebro por el puente de Piedra.  El Puente de Piedra esel más antiguo que cruza el río Ebro y cuyos orígenes se remontan a la fundación de la ciudad, hace 2000 años.En el lugar donde se encuentra el Puente de Piedra, ya existía uno de madera en la época romana. Coincidía con la prolongación de Cardo Maximus (actual Calle Jaime I), frente a una de las puertas principales de la ciudad y servía tanto de puente como de acueducto.

Saborea el paseo, sin prisas, disfrutando de todas la panorámicas para hacerte una idea de cómo se construye Zaragoza.

La Vista de Zaragoza en 1647 es un cuadro de Juan Bautista Martínez del MazoEl pintor Juan Bautista Martínez del Mazo realizó, desde este lugar, su famosa Vista de la ciudad de Zaragoza en 1647.

Cruzando de vuelta el río Ebro llegarás en apenas unos minutos hasta la La Seo.

La Seo es una de las dos catedrales metropolitanas de Zaragoza, junto con El Pilar. Está construida en el mismo espacio que antes habían ocupado el templo principal del foro romano de Caesaraugusta, la catedral tardorromana dedicada a San Vicente de la época visigoda y la mezquita mayor de Saraqusta al Baida (Zaragoza la Blanca).

El Muro Mudéjar de la Parroquieta de La SeoSe edificó a finales del siglo XII, siguiendo las pautas artísticas del románico tardío, con elementos desarrollados en la catedral de Jaca.

La Seo se amplió en el siglo XIV, levantándose los ábsides superiores y la parroquieta para albergar el sepulcro de Don Lope de Luna. El muro de la parroquieta, visible desde el exterior, está considerado una de las obras cumbre del Mudéjar.

Con la catedral como referencia, sigue por el casco histórico hacia el Arco del Dean.

El Arco del Deán es un edificio formado por dos bloques de habitación —uno de ellos anexo a la Catedral de San Salvador o La Seo—, unidos por un corredor sobre arco apuntado en la calle del Deán y construido como residencia del prior o deán del cabildo catedralicio en el siglo XIII.

Arco del Deán en ZaragozaDe 1587 data una reforma que proporcionó a la galería un mirador con tres airosos ventanales de tradición plateresca y mudéjar que dan a la plaza de San Bruno. El fino trabajo de yesería recuerda el de las puertas y ventanales del palacio de los Reyes Católicos de la Aljafería, de finales del siglo XV.

El viejo barrio medieval ofrece un viaje inmediato al pasado con sus calles bañadas en estilo gótico y románico.

El puede culminar cuando quieras –hay varias salidas-, aunque nosotros te proponemos terminar en el Palacio de la Maestranza, en pleno barrio antiguo de Zaragoza.

Teatro Romano de ZaragozaCon la catedral como referencia, sigue por el casco histórico hacia el Teatro Romano de Caesaraugusta.

El teatro de Zaragoza fue uno de los mayores de toda la Hispania romana. Sus 7.000 metros cuadrados y su capacidad para 6.000 espectadores en una urbe de unos 20.000 habitantes nos indican la importancia que los espectáculos teatrales tenían en el mundo romano.

El teatro fue edificado en época de Tiberio (14-37 d.C.) y finalizado en época de Claudio (41-54 d.C.), siguiendo el modelo del Teatro Marcelo de Roma.

La colonia romana de Caesaraugusta a vista de pájaro. Museo del Teatro de Caesaraugusta #zaragozaEs el monumento mejor conservado de la antigua Caesaraugusta.

Durante sus más de 200 años de funcionamiento, fue lugar de encuentro y esparcimiento de la sociedad zaragozana, ejerciendo un papel muy importante como transmisor de los valores culturales, políticos y religiosos del Imperio Romano.

Durante siglos, los restos del teatro romano de Caesaraugusta permanecieron ocultos bajo el urbanismo de la ciudad. Fueron descubiertos en 1972, cuando un vecino alertó a la prensa de la existencia de restos arqueológicos en una obra en construcción. En el año 2003 se inauguró el Museo del Teatro Romano de Caesaraugusta.

El Paseo de la Independencia visto desde Puerta CinegiaCruzando la Plaza de España y el Coso llegarás en apenas cinco minutos hasta el Paseo de la Independencia, un paseo cubierto con arcos y pórticos construido a principios del siglo XIX.

Antes de la Guerra de la Independencia este lugar estaba lleno de viviendas, conventos e iglesias. Los Sitios de 1808 y 1809 hicieron estragos en la ciudad, y la mayor parte de los edificios mencionados terminaron destruidos por la artillería francesa.

Con la permanencia de los franceses en la ciudad en 1811 se planeó la construcción de una gran vía triunfal aprovechando el espacio creado. El arquitecto municipal Joaquín Asensio, guiado por las ideas ilustradas y siguiendo el modelo de la Rue de Rivoli de París, diseñó el denominado Paseo Imperial.

Con tan solo algunos bancos y árboles levantados, las obras se paralizaron en el año 1813, al abandonar los franceses la ciudad.

A finales del siglo XIX el paseo ya era el centro de buena parte de la actividad de la ciudad, lleno de cafés, quioscos de prensa y multitud de personas paseando por el bulevar central o por las arcadas.

Iglesia de Santa EngraciaEl siguiente punto de destino es Santa Engracia, una iglesia que se erigió sobre las ruinas del antiguo convento de Santa Engracia, destruido en durante los sitios de los ejercitos napoleónicos en 1.808 y 1.809 y del que solo se conserva la fachada, una extraordinaria portada de alabastro en forma de retablo que data de la época de los Reyes Católicos.

En el interior recomendamos visitar la magnífica cripta, que guarda 2 sarcófagos paleocristianos de mármol del siglo IV, así como otro pequeño sarcófago, bajo el altar, con los restos de Santa Engracia.

Vista del Monumento de los Sitios desde la PlazaA pocos metros, siguiendo la calle Costa se encuantra la Plaza de los Sitios es uno de los entornos más bellos de la ciudad.

La Plaza de los Sitios es un lugar muy frecuentado por los zaragozanos dadas sus atractivas zonas ajardinadas y exuberante arbolado. La plaza además, suele estar animada por la celebración de diversas ferias y exposiciones.

La construcción de los principales edificios que la rodean así como la urbanización de esta zona se produjo con motivo de la celebración de la Exposición Hispano Francesa en 1908. Algunos de los que se conservan albergan hoy en día el Museo de Zaragoza, la Escuela de Bellas Artes o el Colegio Gascón y Marín.

Fachada del Museo de ZaragozaEl Museo de Zaragoza está dedicado a la arqueología y a las bellas artes de la ciudad y muestra una amplia selección de objetos de la prehistoria, época islámica y algunos mosaicos romanos excepcionales de Cesaraugusta.

Se puede visitarse gratuitamente de martes a sábado de 10 a 14 h y de 17 a 20 h. Domingos de 10 a 14 h. Lunes cerrado.

La planta superior contiene pinturas y grabados de Francisco de Goya, entre las que destacan las obras de su etapa de formación en Zaragoza, sus inicios en Italia y su magnífica pintura en la corte del Rey de España (retratos de Carlos IV, María Luisa de Parma, Fernando VII, El Duque de San Carlos o el Infante Luis María de Borbón).

Merece mención especial la colección de arte oriental legada por don Federico Torralba a Aragón. Catedrático en Historia del Arte y Doctor en Derecho, Federico Torralba se interesó por el arte y la cultura oriental desde muy joven, consiguiendo formar a lo largo de los años una importante colección formada por más de mil piezas procedentes de China, Japón, Corea o Tailandia.

¿Cómo estás? ¿Todavía tienes fuerza para seguir la excursión?

Patio de la InfantaAl final del Paseo de la Independencia, en la Plaza Paraíso, en el interior del moderno edificio de cristal del grupo bancario Ibercaja se encuentra una de las obras maestras del renacimiento aragonés, el Patio de la Infanta.

Se puede visitarse gratuitamente de lunes a viernes, de 9 a 14 y de 17 a 21 h, sábados, de 10 a 14 y de 17 a 21 h y domingos y festivos, de 11 a 14 h.

En 1550, el banquero real y judío converso Gabriel Zaporta, con motivo de la celebración de su boda, inauguró un espléndido patio en la casa que tenía en la calle San Jorge. En ella vivieron personalidades muy destacadas de Zaragoza, como uno de los hermanos Argensola, Ramón de Pignatelli o la Infanta María Teresa de Vallabriga, esposa del hermano del rey Carlos III (de ahí el nombre del Patio)

Sin embargo, a pesar de su pasado ilustre, tras varios incendios, el palacio fue derribado en 1903, pero se salvaron la portada y el patio, que fueron adquiridos por un anticuario francés con el fin de decorar su comercio en París. En 1957 Ibercaja compró el patio y en 1980 lo instaló dentro de su sede central.

Las pilares estan bellisimamente decorados y aluden a los ocho planetas que entonces se conocían del sistema solar representados en cada una de las columnas, al amor y al emperador Carlos V, comparándolo con los grandes guerreros y reyes de la antigüedad (Hércules, Julio César, Alejandro Magno, Fernando el Católico…). Tiene una importante exposición permanente de cuadros de Francisco de Goya.

El Salón Dorado o de los Mármoles era el salón del trono del palacio de la Aljaferia en el periodo musulmánLos más atrevidos pueden continuar hacia el Castillo de la Aljafería, a poco más de 20 minutos en autobús. En más de mil años de historia los muros del Castillo de la Aljafería han sido testigos de la historia de Aragón y por sus patios y salones todavía se escucha el eco de los cuentos y leyendas que contaban los trovadores a reyes y reinas.

La Aljafería, se contruyó en el siglo XI, un tiempo en el que Saraqosta, conocida como la ciudad blanca, era la capital de uno de los reinos Taifas musulmanes más poderosos de la Peninsula Ibérica. En ese momento el rey decidió construir un palacio de la Alegría, que fuera sede de una corte fastuosa, en la que rodearse de placer y recreo a las afueras de la ciudad.

Sin embargo, poco después, en 1118 el Rey Alfonso I el Batallador conquistó la ciudad a los musulmanes y la Aljafería pasó a ser el palacio de los reyes cristianos de Aragón y de los Reyes Católicos, sede de la Inquisición, cuartel y en la actualidad parlamento autonómico.

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