Blog Entrevista al actor zaragozano Rubén Martínez, uno de los protagonista de “Un balcón con vistas”

Publicado el 1 de enero de 2018 | por David Gimenez

Entrevista al actor zaragozano Rubén Martínez, uno de los protagonista de “Un balcón con vistas”

El Teatro de las Esquinas acoge este fin de semana “Un balcón con vistas“, una comedia de éxito que tras más de 3 años en cartel y una gira nacional se despide de la escena en Zaragoza, ciudad natal de uno de sus protagonistas, el actor zaragozano afincado en Madrid, Rubén Martínez, conocido por su trabajo en cine y series como “Grupo 2 Homicidios”, “Acacias 38” o “Águila Roja” entre otras.

‘Un balcón con vistas’ es un divertido montaje teatral sobre hombres y mujeres, y las difusas fronteras entre el amor y el desamor. Una lucha constante por entender al otro y encontrar la mejor versión de uno mismo a través de enredos y verdades a medias que divierten y conmueven al mismo tiempo. Una obra que desmonta los tópicos sobre las relaciones, en la que la verdad está oculta en todo momento y sin embargo, siempre permanece visible.

Conoce más sobre la obra y sus protagonistas a través de la entrevista concedida por Rubén Martínez.

¿Cómo llegó este proyecto a tus manos?

Fue al poco de estrenarse “Un balcon con vistas”, se acababa de estrenar y Jorge Monge que interpretaba el personaje de Diego tenía que dejar el monatje por compromisos profesionales.

Laura Molpeceres, autora y directora de la obra, me llamó. Le habían pasado mi nombre como uno de los actores que podía encajar en el personaje de Diego.

Volví a ver la obra y a hablar con ella y hasta hoy. Tengo que agradecerle siempre la confianza que depositó en mí para ser el Diego que ella había imaginado y creado desde su guión.

¿Los personajes tienen que llegar al conflicto para que surja la comedia?

Sin duda. Si no hay conflicto, no hay interés. Y no me refiero a un conflicto de violencia, sino a situaciones donde los personajes se tambalean, se conflictúan por la situación que están viviendo, siempre viviendolo desde la verdad.

Lo bueno de este montaje es que en apenas una hora, la vida de estos cuatro personajes cambia de manera radical, se descubren y sorprenden a ellos mismos. Cuanto peor lo pasan los personajes, mejor se lo pasa el público.

En “Un balcón con vistas” los personajes sufren mucho, por eso el público se ríe tanto. Es como una regla fundamental para que la comedia exista, eso y mucha verdad. La comedia es algo muy serio.

¿Vives en una habitación con un balcón con vistas?

Ya me gustaría, pero me tengo que conformar con una ventana. Lo que sí tenía claro la última vez que me mudé es que quería una casa luminosa. Mi habitación no tiene balcón, pero mi casa tiene mucha luz y una pequeña terraza, imagino que como mi personaje, voy buscando mucha luz y buenas vistas.

Como actor, ¿qué te ha aportado este personaje?

Diego es un personaje muy bonito. Le tengo mucho cariño, por lo que he vivido con él. Me ha enseñado que la verdad con mayúsculas no existe, que nunca se tiene la razón a ciencia cierta, que hay que saber entender al otro y perdonar.

Parece que son cosas elementales, pero uno realmente las aprende cuando las vive. Eso es lo que le pasa a Diego, que deja de teorizar para pasar a vivir y entonces es cuando aprende. El poder descubrirlas y vivirlas con él, ha sido un regalo a nivel profesional y personal.

¿Qué herramientas/recursos/métodos has utilizado a la hora de construir tu personaje?

Mucha observación. Como actores estamos obligados a observar, pero es que además se suma que Diego es un gran obsesvador. He intentado costruir un personaje serio, muy natural y trabajarlo con mucha verdad, ya la situación y el resto de compañeros se encargan de construir los otros colores de Diego.

¿Qué tienes en común con el personaje que encarnas? ¿y en qué te diferencias por completo?

Creo que los dos somos muy observadores y un puntito redichos. En cuanto a difrencias, quizá yo sea un poco más gamberro, digamos que un poco más payaso.

¿A qué retos te has tenido que enfrentar en esta obra?

Pues yo creo que el reto en “Un balcón con vistas” ha sido en hacer personajes muy sinceros, en apostar en la comicidad de la situación y no en las particularidades de sus personajes. La propia situación hace que esos personajes lo vivan de una manera peculiar, sin necesidad de aditivos para el personaje. Digamos que defender primero el contenido para que el continente resulte atrcativo.

¿Qué has aprendido de esta obra? ¿en qué te ha enriquecido?

Creo que esta obra nos da un mensaje muy positivo sobre el ser humano y sus relaciones con los demás. Nos ayuda un poco a conocernos, entendernos y perdonarnos; a reflexionar sobre cual es la mejor versión de nosotros mismos. Que el sentido del humor es muy necesario y saludable.

Personalmente he tenido la suerte de disfrutarlo con un equipo técnico y artístico que se han convertido en familia.

¿Cómo ha ido evolucionando tanto la obra como tupersonaje desde su estreno?

Tenemos la suerte que Laura Molpeceres es la autora y directora de la obra, así que con el paso del tiempo hemos ido haciendo algún pequeño ajuste que de manera espontánea surgía en los ensayos. Laura siempre ha confiado mucho en nosotros y nos ha dado libertad para jugar en los ensayos; luego ella tiene el filtro final para dar el tono, el mensaje y la dirección del montaje. Tanto Diego, mi personaje, como Cris, Abel y Luna, han ido creciendo durante estos casi cuatro años.

¿Cuál es tu momento favorito de la obra? ¿Qué parte te gusta interpretar más?

Creo que los mejores momentos de la obra se dan cuando están los cuatro personajes en el salón de esa casa. Las situaciones son disparatadas. Disfruto durante toda la obra, pero digamos que en la primera media hora, Diego se lo pasa estupendamente moviendose en esa casa y manejando la situación a su antojo, lo que pasa luego ya no es tan divertido para el personaje, aunque yo como actor, lo disfruto como un niño.

¿Qué ha sido lo más complejo de este trabajo?

La espontaneidad y capacidad de sorpresa. “Un balcón con vistas” es una montaña rusa, empieza y acaba, pero el recorrido está lleno de sorpresas, giros, curvas, subidas y bajadas. Hay que estar dispuesto a subirse a esa montaña rusa y siempre como si fuera la primera vez. Que los personajes lo vivan al máximo, sin contaminarse de los que los actores ya saben.

¿Y lo más sencillo?

Trabajar con mis compañeros. Trabajando con Esther, Cristina y David hay un punto de pisar firme, de estar como en casa. Salimos a jugar cada función con la tranquilidad de que si alguno de nosotros tropieza, cerca tendrá a un compañero para levantarse. No solo es sencillo, sino que además es bonito y placentero.

¿Qué sensación crees que deja esta obra en el espectador?

Creo que el espectador mientras vé la función, sencillamente se ríe y disfruta de la representación. Una vez que ha acabado, empieza la reflexión y el debate, con los acompañantes o consigo mismo, sobre el contenido de la obra. “Un balcón con vistas” invita a reflexionar sobre como nos relacionamos con los demás y cual es la mejor versión de nosotros mismos.

Os dejamos con el tráiler de “Un balcón con vistas”.

Tags: , , , , ,


Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de Zaragoza. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir gente, eventos y establecimientos únicos y creativos.



Volver arriba ↑