Exposición “Ramón Masats. Buñuel en Viridiana” en el IAACC Pablo Serrano

El IACC Museo Pablo Serrano acoge hasta el 3 de septiembre la exposición "Ramón Masats. Buñuel en Viridiana"

El IAACC Pablo Serrano acoge hasta el 3 de septiembre la “Ramón Masats. Buñuel en Viridiana, una exposición que muestra el rodaje de esta obra maestra del cine a través de 35 fotografías inéditas del rodaje.

El fotógrafo catalán Ramón Masats, entonces un joven que quería abrirse paso en Madrid, fue un intruso permitido en el rodaje de una de las películas más importantes de la historia del cine español, Viridiana, de Luis Buñuel.

El rodaje de la única película española premiada con la Palma de Oro del Festival de Cannes había empezado en estudio el 4 de febrero de 1961. Masats, gracias a su amistad con el cineasta Carlos Saura y su hermano Antonio, pintor; fue invitado, a primeros de marzo, a una finca a las afueras de Madrid, donde trabajaba el equipo de Viridiana.

Cuenta que Buñuel lo miraba con recelo, como un intruso, pero lo toleró y le dejó hacer: “No llegamos a hablar. Él no me decía nada, pero de vez en cuando se le escapaba una miradita… Había una cierta reticencia a que estuviera allí un individuo que no era del staff, pero no me puso ningún problema”.

Y Masats cumplió con su trabajo a la perfección: observar, pasar inadvertido, mirar y disparar.

El rodaje en campo abierto tuvo lugar en Villa Matilde, una finca a las afueras de Madrid emplazada en lo que hoy es el club de golf de La Moraleja. Las imágenes de Masats recogen la filmación de la secuencia en la que los mendigos llegan acompañados de su benefactora a la casa en la que van a constituir una comunidad de pobres. Y también aparece Buñuel organizando, conversando con sus estrellas, Silvia Pinal, Fernando Rey y Paco Rabal, o consultando por enésima vez el guión para pautar estrictamente el plan de cada día.

El IACC Museo Pablo Serrano acoge hasta el 3 de septiembre la exposición "Ramón Masats. Buñuel en Viridiana"

Ramón Masats solo estuvo un par de días, pero iban a ser suficientes, porque decidió no fotografiar la película, sino centrarse en Buñuel en acción, dando instrucciones a los distintos miembros del equipo técnico, descansando o pensando. Capta imágenes de un Buñuel concentrado, absorto, ausente del resto del mundo, dentro de su trabajo. En su soledad creativa.

Masats retrata cineasta de Calanda con su camisa blanca y boina, meditabundo mientras fumaba, dando órdenes a los actores o con el guion en sus rodillas, como si lo acunara.

Además de mostrar al Buñuel cineasta, estas imágenes revelan el rostro humano del director, yendo más allá del gesto de dureza con el que normalmente se le ha asociado.

El fotógrafo recuerda a un Buñuel educado: “Era atentísimo, me fijé en lo amable que era, en cómo trataba a los actores, incluidos los secundarios, se reía mucho con ellos”.

El único espacio interior de Villa Matilde que se utilizó en la película fue el de la cocina. Allí se situó una de las primeras cenas que los mendigos disfrutan en común. Masats también retrató a Buñuel sonriente, contento por haber vuelto a España después de veinticuatro años de exilio.

Y en la recta final del rodaje, meditando acerca del trabajo realizado y del que quedaba por hacer. Pensando en los riesgos que implicaba esta obra. Unas veces preocupado y, otras, casi satisfecho con una obra personal y crítica que iba a estallarle en las manos al régimen franquista.

Del 12 de julio al 3 de septiembre de 2017
Entrada: Gratuita
Lugar: Paseo María Agustín, 20, 50004
Teléfono: 976 28 06 60 / 976 28 06 59
Horario: De martes a sábado de 10 a 14 h y de 17 a 21h. Domingos y festivos de 10 a 14h. Lunes cerrado

Tags: , , , , ,


Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de Zaragoza. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir gente, eventos y establecimientos únicos y creativos.



Volver arriba ↑