Tras los pasos de José Martí en Zaragoza

Una placa en el número 13 de la calle Manifestación (conocida en el tiempo de José Martí como calle Platerías) de Zaragoza recuerda donde vivió

Una placa en el número 13 de la calle Manifestación (conocida en el tiempo de José Martí como calle Platerías) de Zaragoza recuerda donde vivió.

“Aquí vivió José Martí en esta ciudad”. La tarja indica el edificio en el que se alojó el joven de 20 años recién llegado a Zaragoza en 1873. La calle Platerías y el número 13 siguen siendo los mismos.

Desde la Edad Media, las agrupaciones gremiales en esta zona conformaron el nomenclátor callejero de la ciudad, que aumentó con nombres como Cuchillería, Sombrerería o Platerías –llamada De la Toronjera, en su tramo entre la calle de Loscos y de Alfonso I–. Esta última, la de Platerías, fue la que terminó por denominarse calle de la Manifestación.

El casero se llamaba Don Félix Sanz y en sus escritos Martí la menciona varias veces.

Martí se trasladó de Madrid a Zaragoza, en busca de mejor clima para sus males, que arrastraba desde los duros días de trabajos forzados como preso en las canteras de San Lázaro, en La Habana, adonde fue enviado bajo castigo de trabajo forzado con 17 años.

José Martí (poeta, periodista, dirigente político y considerado como el héroe de la independencia de Cuba) residió en Zaragoza desde mayo de 1873 hasta noviembre de 1874, periodo en el que obtuvo los títulos de Licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza (situada entonces en la plaza de la Magdalena y en el actual solar del IES Pedro Luna).

Aunque se licenció en Derecho y Filosofía y Letras, Martí no pudo recoger sus títulos porque no tenía dinero para que se los expidieran. La Universidad de Zaragoza corrigió esa situación a título póstumo en 1995 y descubrió un busto en bronce, que es el que todavía se mantiene en la entrada del edificio Paraninfo.

Busto dedicado a José Martí en la entrada del Paraninfo

Busto dedicado a José Martí en la entrada del Paraninfo

José Martí tenía 20 años cuando decidió trasladarse a Zaragoza desde Madrid y allí vivió durante 18 meses, en una modesta casa de huépedes con Fermín Valdés, su mejor amigo y cómplice en su pensamiento revolucionario.

“Cuando termino mis clases en la Universidad, me gusta pasear por la plaza del Mercado y llegar a la animada calle Platerías. Y ahí, no muy lejos de las ruinas romanas vivíamos como en familia. Mis días en la Pensión Don Félix fueron los más felices de mi vida estudiantil. Don Félix era nuestro amable y servicial casero, además de padre de dos bellas hijas.”

La correspondencia de José Martí durante su estancia aquí está plagada de referencias a su vida en Zaragoza, con frecuentes alusiones a su siempre precaria salud y, también a sus escasos medios económicos con los que subsistía.

Durante su estancia en Zaragoza, José Martí conocio una ciudad de poco más de 70.000 habitantes que vivía años de importantes reformas urbanas y una intensa vida cultural en la que participó, acudiendo a las tertulias literarias organizadas por los escritores aragoneses Marcos Zapata y Eusebio Blasco y colaborando en el “Diario de Avisos“, publicación de tendencia republicana dirigida por Calixto Ariño.

Martí asistió en Zaragoza a una sociedad en plena ebullición política con constantes enfrentamientos entre monárquicos y republicanos, la aparición de un incipiente movimiento obrero organizado, la insurrección carlista y la revolución cantonalista.

Parece claro que Martí tuvo que empezar a forjarse como poeta de acción y a poner pasión en sus versos durante su estancia en Zaragoza, pues la ciudad que conoció y vivió pasó en menos de dos años por todas las vicisitudes y agitaciones que ha configurado la historia de España en el siglo XIX.

José Martí y Fermín Valdés visitaban con frecuencia el Teatro Principal y debido a su amistad con el actor Leopoldo Burón, se les permitía sentarse en el palco 13, el cual disponía de una posición muy privilegiada. 

Teatro Principal de Zaragoza, Pinturas del Techo

Vista del Palco 13 del Teatro Principal de Zaragoza

Durante este periodo también tuvo tiempo para enamorarse, sentimiento que dejó escrito en el siguiente poema, incluido en sus “Versos Sencillos”:

“Para Aragón en España,
Tengo yo en mi corazón
Un lugar, todo Aragón,
Franco, fiero, fiel, sin saña.”

“Si quiere un tonto saber
Por qué lo tengo, le digo
Que allí tuve a un buen amigo,
Que allí quise a una mujer.”

“Alla, en la vega florida,
La de la heroica defensa,
Por mantener lo que piensa
Juega la gente la vida.”

“Y si un alcalde lo aprieta
O le enoja un rey cazurro,
calza la manta el baturro
Y muere con su escopeta.”

“Quiero a la tierra amarilla
Que baña el Ebro lodoso:
Quiero el pilar azuloso
De Lanuza y de Padilla.”

“Estimo a quien de un revés
Echa por tierra a un tirano:
Lo estimo, si es un cubano;
Lo estimo, si aragonés.”

“Amo a los patios sombríos
Con escaleras bordadas;
Amo las naves calladas
y los conventos vacíos.”

“Amo la tierra florida,
Musulmana o española,
Donde rompió su corola
La poca flor de mi vida.”

La mujer que menciona Martí es la zaragozana Blanca de Montalvo.

Fermín Valdés describe a Blanca de Montalvo en su obra “Ofrenda de hermano” como “una blonda y bella y distinguida señorita a quien José Martí amó”. También cuenta, que “Blanca le preparaba a José Martí infusiones de violetas para curar la tos y la tristeza: esperaba, como consecuencia, que la decidida idea de Martí de regresar a Cuba se fuera debilitando poco a poco.”

Sin embargo, José Martí regresó a Cuba y Blanca de Montalvo acabó casándose con el prestigioso médico turolense Manuel Simeón Pastor y Pellicer.

En Zaragoza José Martí escribió y publicó el libro “La Republica Española ante la Revolución Cubana” y terminó el drama “Adúltera” y la obra de teatro “Amor con amor se paga“.

Hoy en día sigue siendo una delicia recorrer el entramado de calles y callejuelas que dibujaban el entorno donde vivió. El eje del encuentro vecinal estaba focalizado en la Plaza de la Justicia (justo enfrente de la casa de José Marí), con una fuente en la que se contempla desde 1866, año en que fue fundida en los talleres de Averly, y por tanto conocida por nuestro personaje, la escultura La Samaritana, que, con los árboles y la iglesia de Santa Isabel de Portugal -conocía como “de San Cayetano”, dada la influencia de la Orden en la ciudad- dan al escenario un ambiente de cercanía y familiaridad.

Fuente de la Samaritana

Fuente de la Samaritana

Finalizamos este artículo dedicado a la Zaragoza de José Martí  rememorando la canción “Para Aragón”, que el poeta y compositor bilbilitano Ángel Petisme incluyó en su disco “Río Ebrio” (2009). El propio Ángel Petisme explica en un su blog como fue el proceso creativo de cantar y poner música al poema de Martí:

 «Para Aragón» es el archiconocido poema que José Martí, líder de la independencia de Cuba, que llegó a Zaragoza en 1873 para estudiar Derecho y Filosofía, le dedicó a nuestra tierra. Aparece en sus  «Versos Sencillos» de 1891, es decir cuatro años antes de morir en combate. Pues bien, a este poema le puse música en 2001 y la canción aparecerá en mi nuevo disco. También en el de Carmen París, que creo que sale ya, porque el año pasado en Palestina, cuando me dijo que se iba a Cuba a componer, le sugerí que existía este poema de Martí y le propuse retomar la canción que yo ya tenía compuesta y trabajarla entre los dos.
Luego me olvidé del asunto pero Carmen no, y al mes o así me llamó desde La Habana para decirme que le había puesto música al poema. Así que tendremos dos canciones a partir del mismo texto. ¿Querías sopa?…

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Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de Zaragoza. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir gente, eventos y establecimientos únicos y creativos.



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