Al final de la Avenida Pablo Gargallo, en la zona conocida como Puerta Sancho, se encuentra este bar con un pequeño restaurante al fondo, famoso por las generosas tapas que acompañan cada ronda de bebida.

Las tapas son abundantes y están buenas, aunque tampoco esperes elaboraciones muy complicadas: ensaladilla rusa, albóndigas caseras, croquetas de boletus, rabo de toro, alitas de pollo… perfectas para llenar la barriga.

Con un par de rondas ya estarás saciado. Ve pronto los fines de semana porque ya se ha corrido la voz y se llena hasta los topes.

Tienen menú del día y los camarero son simpáticos.

Dirección: Avenida Pablo Gargallo, 108