Un sello que analiza la calidad del aire dentro de los edificios para garantizar que existe una correcta calidad de aire, y por tanto, un riesgo bajo de contagio por COVID-19. Eso es ‘Somos CoviBlock’, un proyecto puesto en marcha por el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) con el apoyo de Fundación Ibercaja y cuyo objetivo es que la persona que entre a un local con este distintivo, tenga la garantía de que se adoptan las medidas necesarias con un control constante del CO2.

El Centro Ibercaja Actur, en Zaragoza, donde se presentaba este lunes el proyecto, ha sido el primero en obtener el sello ‘Somos CoviBlock’. Tal y como avanza el investigador del IIS Aragón Juan José Alba, ‘ya están trabajando con otras instituciones’.

En primer lugar, ‘la entidad que solicita este sello se somete a un diagnóstico inicial de los niveles de CO2′, explica Alba. Posteriormente y tras varias jornadas midiendo la calidad del aire, el equipo científico establece un protocolo de medidas preventivas y ayuda a la institución o empresa a implementarlas.

La entidad obtiene el certificado ‘Somos CoviBlock’ cuando ha instalado los medidores necesarios de CO2 en función del espacio, lo que permitirá a CoviBlock una monitorización ‘constante’ de la calidad del aire, según el investigador del instituto. De esta manera, señala, pueden avisar a la empresa de cuándo empeora la calidad del aire, para que arregle la situación siguiendo las instrucciones indicadas. Alba incide en que la institución debe someterse a esta auditoría externa y permanente de los niveles de CO2 y, en caso de que no corrigiera unos malos datos, perdería el sello.

La idea de CoviBlock, relata Alba, nació en abril de 2020 con el objetivo de ‘cortar’ la proliferación de conceptos como los sellos ‘covid-free’ que habían empezado a extenderse por los establecimientos. Según ha matizado el ingeniero, el proyecto pretende reducir los riesgos de transmisión del SARS-CoV-2, haciendo pedagogía, ya que no habla de ‘zonas de seguridad’, sino de zonas “de bajo riesgo de contagio”, en las que el sello se debe sumar al resto de medidas de protección.

Tanto las medidas a tomar como los costes son específicos de cada instalación, apunta Alba, quien ha fijado un mínimo de mil euros para un pequeño montaje, a lo que habría que sumar un seguimiento de “unas pocas decenas de euros”.

Se trata de un proyecto puesto en marcha desde el IIS Aragón, con la colaboración de Fundación Ibercaja, una vez ha quedado demostrado que los aerosoles son uno de los principales mecanismos de transmisión de la enfermedad, explicado el director científico del IIS Aragón, Ángel Lanas.

Por ello, el investigador Alberto Jiménez Schumacher recalca que lo importante es ‘mover el aire’ en una corriente ‘distribuida, uniforme y continua’. “Las autoridades sanitarias están incidiendo en que los espacios cerrados estén bien ventilados”, agregado el director general de Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo.

En la presentación han participado José Luis Rodrigo Escrig, director general de Fundación Ibercaja, Ángel Lanas director científico del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón), y los investigadores del IIS Aragón Alberto Jiménez Schumacher, Juan José Alba y Marta Baselga, y puede verse en el canal YouTube de Fundación Ibercaja en el siguiente enlace.