El realizador zaragozano Jorge Aparicio estrenó hace unos días en el Teatro de las Esquinas el corto «El Morico», en un acto en el que estuvo arropado por los actores Alfredo Badía y Ana Pavía, entre otros, así como por el porteador oficial del cabezudo, Domingo Carrilo, y el que ha puesto su voz en la cinta, Jesús Marco.

El Morico, el mítico personaje de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Zaragoza, abandona por primera vez el ámbito de las Fiestas del Pilar, para dar el salto a la gran pantalla y protagonizar su primer cortometraje.

La trama nos cuenta la supuesta crisis de identidad del mítico cabezudo aragonés, que se verá obligado a acudir a un terapeuta para intentar dar respuesta a sus dudas existenciales.

El director ha querido profundizar en la historia de El Morico, según la leyenda, un cubano del que se desconoce su verdadero nombre. Si que sabemos que tuvo una infancia difícil en La Habana, que amó a su madre y que ejerció diversos oficios, entre ellos el de mozo de cuadras para el Conde de la Viñaza, quien lo trajo a Zaragoza.

Entrevista a Jorge Aparicio, director del corto "El Morico

Imagen del rodaje de «El Morico»

Se cuenta que fue la primera persona de color que se vio en Zaragoza, y como por aquel entonces se les denominaba “moros” a todos ellos, pues se quedó con el apodo de «Morico» entre toda las personas que lo conocieron.

Fue un personaje muy conocido y entrañable en la ciudad, por lo que pronto se decidió incorporarlo a la Comparsa, para su recuerdo.

Aunque Jorge Aparicio ha querido acercarse a la historia de El Morico, antes de comenzar esta entrevista nos aclara que «toda la historia que se cuenta en el corto es de ficción«.

¿De dónde te viene tu pasión por dirigir?

Desde niño. La verdad es que veía mucho cine y lo de dirigir lo veía como una utopía. Afortunadamente en Zaragoza se crearon escuelas y los medios técnicos bajaron sus precios.

¿Cuál ha sido tu formación?

He recibido clases de interpretación, canto, voz, clown en diferentes escuelas. En cine he recibido cursos con la realizadora Paula Ortiz, la directora de casting Carmen Utrilla, el director Santiago Zannou, dirección de actores con Nerea Barrios. El camino lo abrió la escuela «Un Perro Andaluz», seguido por CPA Salduié y un campus en Los Ángeles de California. Importante señalar que cada corto es también formación y aprendizaje. La práctica es fundamental.

¿Qué debe de tener un buen corto?

Para mí el buen corto se basa en una buena historia y cómo la quieres contar, el guión es fundamental. Las interpretaciones han de ser impecables, el sonido, la imagen, la música… en fin, todo.

¿Cómo surge la idea de hacer «El Morico»?

Desde pequeño siempre ha sido un personaje que he querido tener y recuerdo cuando mis padres me llevaban a la plaza San Francisco a verlos y esa sensación que tenía de fobia y alegría. He querido remover la infancia aunque no es corto para edad infantil.

¿Qué quieres transmitir con “El Morico”?

Por un lado contar la leyenda del famoso cabezudo de la comparsa de la que hay muy poco contado y después hablar un poco desde el personaje lo que puede sentir una vez «sale del trabajo» y lo que le conlleva a sopesar la retirada de la comparsa de Gigantes y Cabezudos.

¿Qué crees que aporta “El Morico” a la programación cinematográfica y cultural del momento?

Para mi le da frescura ya que es una tragicomedia para pensar, esta no solo está pensada para el publico aragonés que es quien conocemos al personaje, sino romper tabúes y pensar que quien está en el psiquiatra es un personaje grotesco con un problema, pero ya nos presentaron a una oveja en el medico por enamoramiento (Woody Allen).

Háblanos del equipo de “El Morico”

El equipo técnico es prácticamente el mismo de años anteriores, porque trabajo siempre con las mismas personas, que seguimos contando con esa confianza mutua, como las maquilladoras Amanda Domingo y Miriam Zapata, la directora de arte Ainhoa Sánchez, el operador de cámara Roberto Torrado, Jesús Marco Murillo como ayudante de dirección.

El guión corrió a cargo de mi padre Manuel Aparicio y de los Hermanos Carcoma. Hay más familiares en el proyecto, como Jesús Aparicio (música y sonidos) y Silvia Aparicio (fotografía). La producción ejecutiva corrió a cargo de Impacto Producciones y la asociada de Cosmos Fans.

En cuanto a la interpretación está el propio Morico de verdad, Domingo Carrillo, Alfredo Abadía, al que descubrí por su gran papel de ‘Marx en el Soho’, y las actrices aragonesas Ana Pavía y Ana Esteban. Completa el reparto el niño Marcos González.

Las localizaciones fueron la consulta real de un psiquiatra amigo y un domicilio particular de otros amigos.

¿A qué tipo de personas le recomendarías ver “El Morico”?

No está destinado al público infantil, no usa un lenguaje obsceno ni chabacano, pero quizás no entendiera la trama. Si los padres desean llevar a sus niños si son muy pequeños, prefiría que vinieran antes que lo vean. Los más mayorcitos lo entenderán mejor.

¿Qué es lo que te ha resultado más difícil de este corto?

Lo más difícil fue conseguir el cabezudo, cuándo solicitamos los pertinentes papeles, hubo elecciones, cambio de gobierno y de gestión en Zaragoza Cultural, vacaciones y preparación de fiestas del Pilar… a eso le sumas la inclusión del personaje de la Cigarrera a la comparsa y su polémica suscitada y que ello nos repercutiera.

Fue mucho tiempo de espera y sin saber si podíamos tener su concurso. Finalmente estoy contento con el resultado.

Háblanos un poco acerca de tus trabajos más señalados. ¿Con cuál te quedas de todos ellos? ¿Algún cariño especial?

Todos tienen algo, la vida tiene etapas y ciclos y cada uno marcó su momento con lo que me rodeaba tanto en el trabajo como en lo ajeno. «Corazón Helado» fue el pistoletazo de salida, creyendo que sería flor de un día. Resultó ser el más costoso en cuanto a producción. «Cuatro veintes» quizás el más demandado, es el que más selecciones tuvo en un festivales y que sirvió para una gira de una colección de cortos dedicados a la tercera edad en diferentes sitios.

¿Cómo ves el panorama del cine aragonés?

Este año pasado ha habido mucha producción, sobre todo en largometrajes, pero creo que tiene que haber más industria como en todo el cine español, darle más difusión a todo lo que se hace. Sin duda, «La Novia» ha sido lo mejor que habido en años junto al corto «Os Meninhos do rio», de Javier Macipe, y los interesantes documentales «La encrucijada de Ángel Sanz Briz», «El viaje de las Reinas» o «Tras Nazarín».

cartel del corto de jorge aparicio el morico