Sergio Muro y Juan Escós comenzaron en 2005 con Artix Creativo, una galería de arte en el barrio de la Magdalena que buscaba regenerar la zona y, sobre todo, potenciar los artistas emergentes que florecían en Zaragoza. Más adelante el proyecto fue evolucionando y fueron centrándose en organizar actos vinculados con el mundo artístico/cultural en múltiples y variadas facetas (planteamientos museísticos, ideas para promocionar espacios, dinamización de espacios, hacen de intermediarios entre artistas e instituciones…). Desde la Retrospectiva a Luis Eduardo Aute en el Centro de Historias, Ahmed Shahabuddin en la Sala LuzánUna jirafa de Luis Buñuel (Academia de Artes y Ciencias cinematográficas de Madrid, CART, Instituto Cervantes de Toulouse), al Pabellón de las Artes en la Expo 2008 con exposiciones tan relevantes con la retrospectiva de Víctor Mira, Centro nacional de arte contemporáneo de Moscú, Escultura Contemporánea Balear, La Expo de las Expos (BIE) o fotografías de Jaume de la Iguana, entre otras; y han colaborado en la organización de actis como La noche del emprendedor o Music do not stop en Las Armas o La Candidatura Europea de la Cultura Zaragoza 2016.

Hoy,  hablamos con Sergio y Juan como directores del Festival Out of Mind, un festival de arte de acción y performances que se va a desarrollar en Zaragoza durante el próximo fin de semana en el entorno del Centro de Historias de Zaragoza.

En la descripción de Artix figura que buscáis “ampliar la mirada de los zaragozanos”, ¿cómo queréis hacerlo?

Con proyectos diferentes, actuales, contemporáneos, comprometidos y con tintes transgresores, para cambiar la mirada del espectador y generar ciudadanos críticos. De ahí que el Festival de performance OUT OF MIND, se nuestro buque insignia.

¿Cómo se os ocurrió la idea de organizar un festival como Out of Mind?
En Artix percibimos, después de un estudio que realizamos para un concurso de ideas que ganamos, una necesidad en la agenda cultural aragonesa de una disciplina que a nivel mundial es imprescindible y que en Zaragoza se vislumbraba muy esporádicamente. Había habido algún antecedente de eventos pero con este formato era único. Además la inercia de Zargrüp y la gran actividad performática que estábamos generando hizo que se plasmará y, con un éxito rotundo de público, criticas, difusión en medios nacionales y valoración a nivel internacional.

¿Qué es Zargrüp?
Zargrüp es un grupo de acción y de performance de Zaragoza, cuyos miembros son Antonio Chipriana y Sergio Muro –aunque han colaborado puntualmente otros artistas como Lucio Cruces, Francho Obón, Gonzalo Alonso, Juncal Pibernat…- que surgió hace 3 años y que actualmente son una referencia a nivel nacional por su concepto artístico, estético, su lenguaje escenográfico y su provocación. A mediados de septiembre nos vamos al Festival Internacional de Marsella una semana, con artistas de todo el mundo.

Es la tercera edición del Festival, ¿qué diferencias hay respecto a ediciones anteriores?
Principalmente de presupuesto, este año ha descendido -a la ya baja cantidad con el que contaba- a sólo 3.000 euros, pero aún así vamos a sacar adelante una tercera edición muy digna y con un cartel potente, variado y amplio.

¿Qué es exactamente una performance?
El artista se presenta y no representa. Ésta es la definición clave porque no es teatro. El propio artista conjuga una idea que tiene en la cabeza y la presenta ante el público en un momento concreto, en un escenario concreto y con unos materiales u objetos determinados. También se genera una cierta improvisación y un elemento sorpresa porque ni el propio artista sabe muchas veces cómo va a reaccionar el público. Hay diferentes registros y leguajes dentro de la performance, desde el happening (donde implica al público), fluxus, el spoken word (poético), arte de acción (más transgresor), plástico, danza… incluso se pueden fusionar varias disciplinas. Lo que sí es un arte vivo y efímero, acontece en un momento y las circunstancias y el contexto influyen en su plasmación.

Según estudios de Hilario Álvarez, que es uno de los investigadores más relevantes de performances en España, el “protoperformances” surgió en Aragón. En torno a los años 30 nace esta disciplina con muchas influencias de surrealismo y dadaísmo. Los años 70 es el momento clave porque hasta entonces no se denominaba así. El performance surge ya como disciplina que eclosiona para romper el “establisment” como transgresión, provocación y como ruptura del sistema que se estaba imponiendo y liberar al artista de todos los intermediarios del arte y las galerías.

¿Qué se siente mientras ves y después de ver una performance?
Lo único que te puedo decir es que nadie se queda indiferente, algunos se van indignados, otros reflexivos, pero es una disciplina que “toca” y te remueve la conciencia y las entrañas. Depende de los registros, unos serán más transgresores, donde se rompen reglas establecidas y dependerá de la madurez del individuo o de su mente abierta para valorar en su justa medida la propuesta; otros pueden ser más joviales, poéticos, íntimos, irónicos y dependiendo del estado de ánimo del espectador se podrá generar un dialogo productivo o transportarte a estados diferentes.

¿Está el público zaragozano preparado culturalmente y artísticamente para lo que plantea Out of Mind?
Si, porque de hecho su afluencia es ingente y la gente está ávida de asistir a este tipo de eventos. Hemos llegado a tener más de 500 personas viendo los performance, que los artistas nacionales-extranjeros que han participado se han quedado gratamente sorprendidos (normalmente en los festivales internacionales acuden 20 o 30 personas).

¿Donde se puede aprender a hacer performance o conocer más sobre la materia?
El performance es para autodidactas, y es ver muchos y tener la necesidad de decir algo al público. Aunque yo imparto talleres en colegios, institutos y bibliotecas, y es esencial que en esas edades aprendan a conocerse a sí mismos, saber expresarse en público, potenciar la creatividad e imaginación… cosas que desgraciadamente no se hace en la formación reglada, cuando es lo más importante, ya que en el futuro es lo que te va a servir para afrontar la vida. Yo siempre digo que “la Vida es un performance”.

¿Qué es lo que más gusta de Out of Mind a alguien que no ha asistido nunca? 
El performance es una catarsis, tanto para el artista como para el espectador, partiendo de ahí, los artistas que van a presentarse en esta edición, van a brindarnos ideas muy diferentes, que les van a cautivar, por la expresividad, por lo absurdo, por la manera de esponerlo y expresarlo, por la ruptura con lo “normal”; van a sentir experiencia únicas e irrepetibles, que no se repetirán jamás; podrán participar, sentirse protagonistas; gritarán, sonreirán, llorarán, aplaudirán… y todo eso, gratis y sin compromiso.

Tenemos a varias figuras del panorama internacional, Los Torreznos han estado en las Bienales de Venecia y Sau Paulo, son puro gesto, pura verborrea, pura maestría. Está Ángel Petisme con un formato novedoso de poesía-video. Estos dos abren y cierran el Festival, pero entre medio hay un Coro Arcadia de personas con trastornos mentales que están más cuerdos que todos nosotros, está David Gracia que se cree que es una Geisha, Miguel Angel Gil y Antonio Chipriana van a tener un sueño (o será una pesadilla), Paco Serón y Pedro Mari Martin que improvisan poesía y música, Charo de la Varga nos deleitará con su voz poemas y Gustavo Giménez le acompañará con sonidos, Luan Mart que no sabemos si es un profanador o un profeta, Laura Celada nos enviará un mensaje sobre el reciclaje, Mariela Puebla bailará en el aire colgada de una tela, Pablo Rocu nos envía desde Chile un video-performance, Sergio Muro junto a Lucio Cruces , Gonso Alonso y Paula Silvestre nos harán creer de nuevo y hasta habrá un debate de para qué sirve esto del arte de acción… ¿que más se puede pedir?

Más información sobre el festival en su web oficial.