La antigua Joyería Aladrén es un emblemático establecimiento construido en 1885 en el número 25 de la Calle Alfonso, apenas 20 años después de la apertura de esta vía en el casco antiguo de la ciudad, siguiendo el estilo ecléctico e historicista propio de finales del siglo XIX.

En el año 1997 fue reconvertido en el Gran Café Zaragoza, una cafetería que ha intentado mantener la apariencia original del establecimiento.

La decoración está pensada para que el lugar sea confortable y acogedor, invitando a quienes acuden a quedarse a comer y charlar. El Gran Café de Zaragoza está cubierto de madera de suelo a techo, y sus paredes están revestidas de dibujos y pinturas que forman parte de su historia.

Punto de referencia por excelencia de Zaragoza, el Gran Café de Zaragoza, es genuinamente elegante. Siéntate entre las columnas y hojea la prensa mientras tomas un café con un croissant. Y disfruta todo el año de su terraza.

 

Un poco de historia

El proyecto de la antigua Joyería Aladrén fue realizado en 1883 por el arquitecto Luis Aladrén y presentado por su hermano Alberto al propietario del inmueble, Mariano Baselga, quien quiso inaugurar aquí un comercio de lujo acorde con la nueva burguesía instalada en la zona.

Presenta una gran fachada en chaflán con cuatro expositores acristalados, enmarcados por plafones rectangulares decorados con paneles de plata repujada y sobredorada con motivos vegetales. La puerta también es acristalada y se encuentra rematada por un entablamento y un pequeño frontón curvo.

Toda la fachada está protegida por una gran marquesina metálica compuesta por piezas de fundición y cristales, que sostiene un reloj.

Al interior, el local presenta planta rectangular y está estructurado en tres salas, actualmente adecuadas a su nuevo uso como cafetería. Antiguamente una era la tienda propiamente dicha, la más amplia y cubierta por una techumbre acasetonada sujeta por columnas de hierro, otra era el despacho del dueño y otra era la trastienda o Salita de Luis XVI, llamada así por su recargada decoración.

El espacio combina en general elementos del renacimiento alemán con otros estilos dentro de los presupuestos historicistas y eclécticos que tuvieron cabida dentro de las corrientes arquitectónicas del siglo XIX.

Dirección: Calle Alfonso I, 25