La ciudad de Zaragoza acoge entre sus calles el estadio de uno de los equipos más importantes en la historia del fútbol español: el Real Zaragoza, que ha disputado un total de 58 temporadas en la máxima categoría del deporte rey en España.

Se trata, en concreto, del noveno equipo con más participaciones en la Primera División del balompié español, donde estuvo muy cerca de aterrizar la temporada pasada tras clasificarse para los playoff de ascenso pero luego caer eliminado ante el Elche por la mínima. Este año, sin duda, lo volverán a intentar.

De esa misión, la de poder presumir otra vez de pertenecer a la élite del fútbol español que milita en LaLiga, será testigo la Romareda, una de las atracciones turísticas de la urbe de Zaragoza, especialmente para aquellos y aquellas que aman al fútbol y lo siguen de cerca cada fin de semana. Se trata de un estadio con más de medio siglo de historia, donde el Real Zaragoza disputa sus partidos como anfitrión desde el 8 de septiembre de 1957, día en el que el club se enfrentó al Osasuna, venciendo por cuatro goles a tres.

Al apostar por el fútbol en Betfair, el Zaragoza aparece otra vez como candidato para repetir este partido el año que viene, si es que el Osasuna consigue mantener la categoría.

 

Del Campo de Torrero a la Romareda

La Romareda, con capacidad para más de 33.000 espectadores aunque podría incrementar ese aforo en el futuro, fue construida hace nada más y nada menos que 63 años, y encuentra su origen en el año 1941. Fue por aquel entonces cuando en el seno del club vieron cómo crecía tanto la popularidad del club como la popularidad del deporte y, por ende, un estadio acorde a esas circunstancias era necesario. No obstante, tuvieron que pasar 15 años hasta que el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza aprobara la propuesta.

La decisión para con el futuro campo sucesor del Torrero, donde jugó el Zaragoza hasta que se “mudó” a la Romareda, incluía el lugar exacto donde iba a tener lugar la construcción. Así, fue un espacio cerca de la Feria de Muestras donde se iba a levantar la Romareda. Francisco Riestra, arquitecto, fue el encargado de liderar y diseñar el proyecto que se tradujo en un estadio que ha visto jugar a uno de los conjuntos más importantes del fútbol español.

En 1923 inauguró el campo de Torrero, sede de los primeros pasos del Real Zaragoza

En 1923 inauguró el campo de Torrero, sede de los primeros pasos del Real Zaragoza

Como curiosidad, los lectores de una popular revista deportiva de Zaragoza respondieron a una encuesta de ese medio que el nombre que querían para el estadio era Miralbueno. El alcalde de la ciudad por aquel entonces, Luis Gómez, hizo caso omiso de la opinión de esos lectores y fue quien, a la postre, bautizó al nuevo hogar del Real Zaragoza como la Romareda. Al principio, hubo revuelo, pero se calmó tras una inauguración que dejó satisfechos a quienes a partir de ese momento iban a ir al campo a apoyar a su equipo.

En conclusión, el estadio del Zaragoza, de visita obligada para quienes visitan la ciudad, es sin duda un reclamo que atrae a miles de turistas. No solo para visualizarlo desde fuera, puesto que también es posible disfrutar de sus visitas guiadas, en las que se puede conocer la sala de prensa, la zona mixta o los vestuarios, entre otras cosas.