Inaugurado en enero de 1970, el Pasaje Ebrosa fue concevido como uno de los lugares más lujosos de la ciudad.

El glamuroso diseño de techos y marquesinas pretendía agrupar establecimientos de alto standing, como boutiques, peleterías y joyerías.

Al igual que otros pasajes comerciales de Zaragoza, ya no atrae ni a empresarios ni a compradores y se han convertido en mero lugar por donde atajar el camino entre calles.

En la actualidad está galería comercial subsiste especializada en centros y gabinetes médicos, seguramente por su proximidad con el Ramón y Cajal.

De su decoración destacamos un mural de infinito buen gusto sobre las civilizaciones clásicas y unas delirantes marquesinas compuestas de un sinfín de apliques de baño.

Dirección: Paseo Maria Agustin, 4