El Pasaje del Comercio y de la Industria, más conocido como Pasaje del Ciclón, se construyó entre 1882 y 1883 por el arquitecto Fernando de Yarza a instancias del Marqués de Ayerbe.

Fue construido a imagen y semejanza de las galerías comerciales existentes en el París de aquella época. La situación privilegiada del edificio llevó a su autor a unificar las cuatro fachadas en una composición clásica con elementos ornamentales academicistas y un inequívoco aire francés.

Terraza de invierno del Pasaje El Ciclón

En 1926, debido a un incendio, Antonio Merlo reconstruyó la última planta, configurando el aspecto actual del edificio.

Esta obra destaca por ser uno de los mejores ejemplos de arquitectura ecléctica de la Zaragoza finisecular. Su imagen como frente visual de la Basílica del Pilar lo convierte en un elemento básico de la plaza tras la apertura de la calle Alfonso I en 1868. Además, el Pasaje del Comercio y de la Industria fue la primera galería comercial de la ciudad a la manera de otros ejemplos de ciudades europeas.

Enmarcado por la Plaza del Pilar, la Delegación del Gobierno y las calles Alfonso y Santiago, el Pasaje se lo traga a uno por sus pasillos dispuestos en diagonal, colosales gargantas que serpentean sobre las vidrieras de las tiendas y restaurantes.

Desde el año 2008, el Pasaje del Ciclón ha iniciado una ambiciosa renovación, buscando entremezclar la calidad de sus nuevos establecimientos con el tradicional encanto de un lugar único en el corazón de Zaragoza. Así que, en estos momentos, además de pasearos por uno de los lugares más bellos y emblemáticos de la ciudad, podréis disfrutar de un agradable café con tarta casera rodeados de plantas aromáticas en el Café Botánico, de magníficas exposiciones en la galería de arte Pilar Ginés, de helados de fruta natural con denominación de origen en Dino y de vanguardistas souvenirs y productos aragoneses en BasilicusCaelum.

Una de las últimas novedades del pasaje ha sido El Ciclón, un restaurante que ofrece tapas y raciones modernas en un espacio cosmopolita, que fusiona el estilo industrial con el vintage.

El pasaje en su conjunto, y en especial sus techos, cuentan con una elegante decoración de tipo geométrico y floral, con falsas columnas de inspiración neoclásica en las paredes del pasaje. Por otro lado, el pasaje consta de dos galerías que se cruzan en el centro, y tiene cuatro entradas, en la Plaza del Pilar, la calle Santiago, la calle Alfonso I y la Delegación del Gobierno.

Dirección: Entre la Plaza del Pilar, la Delegación del Gobierno y las calles Alfonso y Santiago