Berto Romero (Cardona, Barcelona, 1974) actúa, escribe, canta y bromea. No es de risa fácil, pero sí de gesto amable e ingenio irrebatible. Personalidad, mucha. Talento también, y que dure.

Este fin de semana estará en Zaragoza con 3 únicas funciones de “Berto Romero sigue con nosotros”, una producción de su inseparable compañía teatral El Cansancio, con la que ha exhibido en carteles y teatros de todo el país su buen hacer en el noble arte de la comedia.

Hablamos con Berto sin tapujos y con transparencia (misma característica que la de sus gafas de pasta sin cristal), para conocer con más detalle su trayectoria y sus proyectos actuales.

Háblanos sobre ti, ¿cómo te definirías?

Me gusta poco hablar de mí, creo que lo que realmente vale la pena de un cómico es su trabajo, pero ya que me lo preguntáis, soy un apasionado de la comedia, y en esencia, me siento un privilegiado que puede dedicarse a esto.

Con las definiciones me pasa un poco igual, creo que las etiquetas limitan y reducen a la gente, aún así, si tengo que hacerlo, me quedo con la palabra “cómico”, que es la que mejor define lo que hago, o por lo menos, lo que pretendo hacer.

¿Cuando decidiste dedicarte a esto profesionalmente?

Sobre el año 2000 ya iba viendo que podía funcionar y un par o tres años más tarde ya cobraba mi sueldo por hacer un programa de radio de humor. Supongo que fue más o menos por ahí. Todo el mundo cree que el efecto 2000 no resultó ser tan devastador como todo el mundo preveía, pero ahora que tenéis este nuevo dato quizá haya que volver a pensarlo.

berto_romero-33

¿Quién es Berto Romero?

Me inquieta un poco esta pregunta. ¡¡Me habéis contratado ya!! ¡¡Esto teníais que haberlo preguntado antes, demonios!! En serio, supongo que para esta pregunta vale la misma respuesta que para la primera.

¿Que tenías en mente cuando ideaste este espectáculo?

Pues poco más o menos que lo mismo que cuando escribí el anterior, o el anterior: buscar la risa. Sinceramente, no tengo otro objetivo. No busco transmitir un mensaje, sino un estado de ánimo, una manera de ver el mundo, y reirnos todos un rato. Encontrar un discurso lo más cercano posible a mi sensibilidad en el momento en que lo escribía. Y luego, ir puliéndolo hasdta que sienta que ya es el momento de escribir otro.

¿Qué te inspiró para convertirte en humorista?

Dos cosas: que la gente se reía conmigo y que me producía un placer muy intenso que la gente lo hiciera.

¿Qué referencias te han inspirado en el humor?

Los Simpson, Rubianes, Faemino y Cansado, Francisco Ibáñez, Woody Allen y mis padres.

¿Qué te planteas para el futuro?

Seguir trabajando en esto, seguir explorando la comedia, seguir aprendiendo. Virgencita, que me quede como estoy, y si puede ser dar un pasito más en esto.