Al sur de Zaragoza se encuentra uno de los barrios más singulares de la ciudad: Valdespartera, una zona residencial moderna que no solo destaca por su arquitectura sostenible, sino también por un detalle que lo hace único en toda España: sus calles están dedicadas al cine.
Desde su concepción como parte de la Ecociudad de Zaragoza, Valdespartera apostó por un modelo urbano innovador, pensado para favorecer la eficiencia energética y el respeto al entorno. Pero además, se le dio una identidad cultural clara y reconocible: más de 60 calles, avenidas y plazas llevan nombres de películas, directores y elementos emblemáticos del séptimo arte.
Pasear por este barrio es como recorrer un festival de cine permanente. Los nombres de las vías son auténticos homenajes al imaginario cinematográfico mundial. Así, puedes caminar por la Calle Casablanca, evocando el mítico film de los años 40; pasear por la Avenida Ciudadano Kane, en honor a la obra maestra de Orson Welles; o cruzarte con el Paseo La Strada, en recuerdo del clásico italiano de Federico Fellini. No faltan tampoco referencias más modernas, como Calle Apocalypse Now o Calle El Mago de Oz, todas con su correspondiente placa rotulada y un guiño a su historia cinematográfica.
Esta original iniciativa convierte a Valdespartera en un auténtico museo urbano del cine. Y no es solo una cuestión de nombres: el barrio respira cultura audiovisual. El Espacio Z, una gran explanada situada junto a la Z-40, acoge eventos y actividades culturales, algunas de ellas relacionadas directamente con el cine, como proyecciones al aire libre en verano. También se han realizado visitas guiadas y rutas temáticas para descubrir estas calles “de película”.
Además, Valdespartera tiene un pasado ligado al mundo del rodaje. A finales de los años 50, sus terrenos sirvieron de plató para la superproducción “Salomón y la Reina de Saba”, protagonizada por Gina Lollobrigida y Tyrone Power. En aquella época, el barrio aún no existía como tal, pero la zona ya tenía potencial escénico gracias a su paisaje estepario y sus montículos naturales. Las ruinas del antiguo acuartelamiento militar, hoy propiedad municipal, siguen guardando parte de esa memoria fílmica.
Conectado con el centro de la ciudad a través de la línea 1 del tranvía, Valdespartera es hoy un barrio joven, activo y con gran proyección. Pero lo que más lo define es esa identidad cultural tan bien integrada en su día a día: una comunidad que vive rodeada de cine, que camina a diario por títulos de culto y que transforma lo cotidiano en algo digno de la gran pantalla.
