El Ayuntamiento de Zaragoza ha anunciado que Zaragoza contará con un Museo de la Semana Santa, que se ubicará en el edificio del antiguo colegio Concepción Arenal, en la calle Santo Dominguito de Val, junto a la plaza San Carlos, en pleno casco histórico de la ciudad.
Este museo responde a una demanda histórica del mundo cofrade zaragozano, proporcionando por primera vez un espacio estable donde mostrar durante los 365 días del año el patrimonio artístico, cultural y devocional de la Semana Santa de Zaragoza, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Internacional.
El antiguo colegio Concepción Arenal está compuesto por dos edificios: uno protegido por Patrimonio, que será conservado y rehabilitado, y otro que será derribado para construir una gran nave expositiva donde podrán exponerse los pasos procesionales de mayor tamaño. La superficie útil total del futuro museo será de 1.215,35 metros cuadrados, lo que permitirá albergar tanto los pasos como otros bienes de gran valor histórico y artístico.

El museo ofrecerá una selección representativa del patrimonio de la Semana Santa zaragozana, incluyendo los pasos procesionales emblemáticos, imágenes secundarias, patrimonio textil, documentos históricos, hábitos, faroles, cruces y coronas, así como otros enseres procesionales. Todos estos elementos forman parte de la memoria colectiva de la Semana Santa y actualmente no están expuestos de forma permanente.
Tras las catas arqueológicas y estudios técnicos llevados a cabo en 2025, el Ayuntamiento está actualmente redactando el anteproyecto, que se prevé finalizar en el primer trimestre de 2026 para continuar con el proyecto arquitectónico y la ejecución de las obras. Se estima que la primera fase del museo pueda estar operativa entre 2027 y 2028.
Este nuevo museo no será solo un espacio expositivo, sino también un centro de interpretación y encuentro para los cofrades, donde podrán desarrollarse actividades culturales, encuentros y propuestas divulgativas que enriquezcan la tradición de la Semana Santa.
Con este proyecto, Zaragoza pone en valor una de sus señas de identidad más arraigadas y refuerza su compromiso con la conservación y difusión del patrimonio cultural, ofreciendo también un recurso turístico y educativo permanente.

