Visitar La Bottega di Pali supone entrar en un espacio donde la creación artesanal marca el ritmo. Detrás de este taller se encuentra Paola Botto, ceramista y emprendedora, que decidió dar un giro a su vida profesional para centrarse en un oficio que conecta directamente con lo manual y lo creativo.
Tras una etapa dedicada a la enseñanza de idiomas, Paola comenzó a cuestionarse su camino laboral. Ese proceso de reflexión la llevó a iniciar una nueva etapa lejos de la docencia, apostando por una disciplina que siempre había estado presente en su horizonte: la cerámica. La relación con el trabajo artesanal le viene de lejos. Criada en un entorno familiar vinculado a la restauración de muebles, desde pequeña estuvo en contacto con materiales, herramientas y procesos hechos a mano. Aunque valoró seguir ese mismo oficio, fue el barro el que terminó despertando un interés más profundo.

Después de formarse de manera progresiva y experimentar con distintas técnicas, tomó la decisión de emprender. Un paso que implicaba riesgos, pero que le permitía construir un proyecto alineado con su manera de entender la creación y el trabajo.
El nombre del taller tiene un significado muy personal. La Bottega di Pali combina el origen italiano de su familia con el sobrenombre con el que la llaman desde niña. En italiano, “bottega” define tanto un comercio tradicional como un taller artesano, una idea que resume perfectamente el espíritu del proyecto. El espacio está concebido como un lugar para desconectar del ritmo cotidiano. Trabajar con el barro exige atención plena y calma, algo que se percibe tanto en el día a día del taller como en las personas que participan en los cursos. Durante las sesiones, el tiempo pasa de otra manera y el proceso se convierte en el verdadero protagonista.

Además de impartir cursos y talleres de iniciación, La Bottega di Pali cuenta con una zona de tienda donde se pueden encontrar piezas únicas creadas por Paola. Vajillas, objetos decorativos, joyería cerámica y macetas pensadas para el cuidado de plantas forman parte de su catálogo. El taller ofrece también servicios como el alquiler de horno y el esmaltado de piezas, una opción pensada para quienes trabajan desde casa y necesitan completar el proceso cerámico en condiciones profesionales, tanto en baja como en alta temperatura.
De cara al futuro, el proyecto contempla nuevas vías de crecimiento, como la puesta en marcha de una tienda online o la creación de nuevos talleres temáticos. Todo ello desde una filosofía de evolución tranquila y sostenible. Aunque gestionar el taller en solitario implica atender muchas tareas más allá de la creación, la satisfacción personal es un factor clave. Para Paola, dedicarse a la cerámica no solo ha supuesto un cambio de profesión, sino una forma diferente de relacionarse con el trabajo.
La Bottega di Pali se encuentra en la calle Concepción Saiz de Otero, 22, en el barrio del Actur, y abre sus puertas a quienes quieran descubrir la cerámica o iniciarse en la creación con sus propias manos.
Dirección: Calle Concepción Saiz de Otero, 22

