La Plaza Acequia de Ontonar, ubicada en el distrito de San José de Zaragoza, es hoy un ejemplo de transformación urbana orientada al bienestar vecinal. Este espacio público, situado junto a la histórica fábrica de La Zaragozana, ha sido objeto de una renovación que apuesta por la sostenibilidad, el uso ciudadano y la mejora del entorno urbano. El proyecto forma parte de la iniciativa El Bosque de los Zaragozanos, un programa que impulsa la creación y mejora de espacios verdes tanto en el entorno urbano como periurbano de la ciudad. Gracias a esta actuación, la plaza se ha convertido en un lugar más acogedor, con mayor presencia de vegetación y zonas de sombra.
La intervención ha incorporado nuevos elementos naturales que contribuyen a mejorar la calidad ambiental del espacio. Se han plantado diferentes especies arbóreas, como arces, tilos, ciruelos o moreras, además de diversas plantas arbustivas que aportan color y biodiversidad.
Este refuerzo de la vegetación permite generar zonas de sombra, especialmente valoradas en los meses más cálidos, y favorece un entorno más agradable para el descanso y el encuentro vecinal.

La plaza ha sido diseñada para el disfrute de personas de todas las edades. Entre sus principales atractivos destacan varios juegos infantiles singulares que aportan dinamismo y fomentan el uso familiar del espacio, como un columpio-péndulo de gran tamaño, estructuras de trepa con cuerdas y nidos, y un circuito de equilibrio realizado con elementos de madera. Además, se han renovado los bancos y zonas de descanso, creando un entorno cómodo tanto para el ocio como para la convivencia diaria.
La plaza también incorpora una dimensión cultural gracias al arte urbano. Diferentes intervenciones artísticas contribuyen a reforzar la identidad del barrio y a convertir este espacio en un lugar más vivo y reconocible. Estas actuaciones se integran dentro de iniciativas culturales de la ciudad, como el Festival Asalto, que apuesta por acercar el arte contemporáneo al espacio público.
La renovación de la Plaza Acequia de Ontonar es también un ejemplo de colaboración entre entidades públicas y privadas. Iniciativas como El Bosque de los Zaragozanos demuestran cómo la cooperación puede contribuir a mejorar los espacios cotidianos de la ciudad.
Este tipo de actuaciones reflejan una tendencia creciente en Zaragoza: la apuesta por crear espacios urbanos más verdes, sostenibles y pensados para las personas, donde el diseño, la naturaleza y la convivencia van de la mano. Un punto de encuentro para vecinos y visitantes, un lugar donde descansar, jugar o simplemente disfrutar del entorno urbano. Su transformación la convierte en un ejemplo de cómo los espacios cotidianos pueden mejorar la calidad de vida de los barrios.

