En pleno centro de Zaragoza se encuentra El Pequeño Cascanueces, un restaurante que ha ganado fama por su variedad gastronómica, trato cercano y autenticidad hostelera. Dirigido por Nacho López, este local combina más de 30 años de experiencia detrás de la barra con una propuesta culinaria que sorprende tanto a locales como visitantes.
A primera vista, puede parecer un espacio pequeño, pero su carta es todo lo contrario: ofrece una amplia selección de tapas, montaditos y raciones tradicionales, además de menús del día muy bien valorados, incluido un destacado cocido los miércoles.
Entre las tapas más apreciadas están las especialidades rebozadas, como el taco picante de carne, el bacalao rebozado o la bombita de tres pescados, que combinan sabores intensos con técnica hostelera. También destacan preparaciones más originales, como el crujiente de manitas o versiones mini de platos clásicos, como el bacalao en salsa de puerros.
Además de las tapas económicas —muchas por alrededor de 2 €—, el local ofrece un amplio surtido de embutidos, quesos, bravas, calamares, ensaladas frescas, pizzas elaboradas al momento o platos como verduras a la plancha con virutas de foie o carpaccio de solomillo.
Lo que realmente distingue a El Pequeño Cascanueces es su trato familiar y acogedor, donde la experiencia del cliente es tan importante como la calidad de la cocina. Muchos comensales destacan la atención cercana de su equipo y la capacidad de adaptarse a gustos y pedidos especiales.
Este restaurante, ubicado en la calle Policarpo Romea, 8, se ha consolidado como un lugar ideal tanto para tapeo informal como para comidas completas, ofreciendo siempre buena comida, precios ajustados y un ambiente auténtico que invita a volver.
Dirección: Calle Policarpo Romea, 8

