La sección de cerámica del Museo de Zaragoza se encuentra en la histórica Casa de Albarracín, dentro del Parque Grande José Antonio Labordeta.
Este espacio, que recrea fielmente la arquitectura rural de Teruel, alberga una de las colecciones de alfarería más completas de España. La exposición permanente permite recorrer la evolución de la cerámica, desde piezas del mundo romano, como las sigillatas, hasta trabajos de las Reales Fábricas (Alcora, Buen Retiro) y reconocidos talleres europeos como Sèvres o Sunderland. Además, incluye una maqueta de un alfar tradicional que muestra el proceso artesanal paso a paso.
El corazón de la colección es la cerámica decorada aragonesa. Se centra en tres focos históricos: Muel, Teruel y Villafeliche, destacando piezas mudéjares, el uso del reflejo metálico y las series polícromas que evolucionaron a lo largo del tiempo. También hay un apartado especial dedicado a la alfarería popular aragonesa, con objetos domésticos como cántaros, tinajas y ollas, diferenciando entre la alfarería de agua y la de fuego (vidriada), que formaron parte de la vida rural hasta el siglo XX.
El propio edificio es una obra de interés. Construido en 1955 siguiendo la idea de Antonio Beltrán y diseñado por el arquitecto Alejandro Allánegui, toma elementos arquitectónicos de Bronchales, Albarracín, Calomarde y Orihuela del Tremedal, rindiendo homenaje a la identidad de la provincia de Teruel.
Dirección: Parque Grande José Antonio Labordeta
