Recorrer Zaragoza a pie es la mejor manera de descubrir sus rincones más emblemáticos, su historia y sus espacios verdes. Desde paseos por las riberas del Ebro hasta calles llenas de encanto en barrios históricos, estas rutas permiten conocer la ciudad de forma tranquila y completa. En este artículo te proponemos varias rutas pensadas para disfrutar de Zaragoza caminando, combinando cultura, arquitectura y naturaleza en cada paseo.
Ruta desde la Estación Goya hasta la Fuente de la Junquera
La ruta propone un agradable recorrido de 4,4 kilómetros entre la Estación de Goya y la Fuente de la Junquera, ideal tanto para caminar como para correr o ir en bicicleta. El itinerario atraviesa algunos de los espacios verdes más emblemáticos del sur de la ciudad, combinando naturaleza, patrimonio e historia.
Desde la Estación de Goya, el recorrido avanza por el paseo de Fernando el Católico hasta adentrarse en el Parque Grande José Antonio Labordeta, donde se enlaza con el paseo de los Plátanos y se asciende hacia el Canal Imperial de Aragón. A partir de ahí, la ruta continúa junto a sus tranquilas aguas, en paralelo al Anillo Verde, hasta alcanzar el Camino de la Junquera.
El trayecto finaliza en la Fuente de la Junquera, un histórico espacio de recreo junto al río Huerva que hoy conserva su carácter natural y cuenta con zonas de descanso y servicios. Un paseo accesible y agradable que permite descubrir otra cara de Zaragoza, lejos del tráfico y en contacto con el entorno verde de la ciudad.
Ruta por la margen izquierda del río Ebro

La ruta recorre la margen izquierda del río Ebro a lo largo de 5,4 kilómetros, ofreciendo uno de los paseos urbanos más completos para descubrir Zaragoza a pie. Con una duración aproximada de una hora, el itinerario es apto para caminar, correr y, en gran parte, para bicicleta, siempre en contacto directo con el río y algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad.
El recorrido comienza en la avenida de la Expo, junto al Puente del Tercer Milenio, desde donde se desciende suavemente hasta la ribera del Ebro. A partir de ahí, el paseo avanza por el entorno del recinto Expo, pasando por el Pabellón Puente y la pasarela del Voluntariado, antes de adentrarse en el parque lineal del Muro del Actur.
La ruta continúa paralela al río, enlazando algunos de los puentes más representativos de Zaragoza y atravesando la Arboleda de Macanaz, uno de los espacios verdes más históricos y frecuentados por los zaragozanos. El itinerario finaliza tras superar el Puente de Hierro y el azud, cruzando a la margen derecha para concluir en el paseo Echegaray y Caballero. Un paseo ideal para disfrutar del paisaje fluvial, conocer la historia de la ciudad y recorrer algunos de sus enclaves más reconocibles junto al Ebro.
Ruta por la Ribera del Ebro

Durante décadas, Zaragoza vivió de espaldas al Ebro, pero la transformación llegó con la Exposición Internacional de 2008. A partir de entonces, las riberas fueron recuperadas y convertidas en un gran eje verde que hoy articula la ciudad a lo largo de 18 kilómetros, desde el entorno de Ranillas hasta más allá del casco histórico.
Lo que antes era un espacio degradado es ahora un paseo moderno, cuidado y lleno de vida. Caminar junto al Ebro permite atravesar enclaves históricos como el Puente de Piedra, disfrutar de iconos contemporáneos como el Pabellón Puente y relajarse en zonas verdes como la Arboleda de Macanaz, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas de la Basílica del Pilar y la Catedral de La Seo.
El recorrido también conecta con espacios culturales como el Alma Mater Museum o el Museo del Puerto Fluvial, además de conservar vestigios de la antigua muralla romana de Caesaraugusta. Más al norte, el Parque del Agua Luis Buñuel amplía la experiencia con amplias zonas deportivas, senderos y áreas de ocio.
Hoy el Ebro ha dejado de ser frontera para convertirse en punto de encuentro: un lugar donde pasear, hacer deporte, contemplar el atardecer o simplemente disfrutar de una de las panorámicas urbanas más bellas de Zaragoza.


