En pleno centro histórico de Zaragoza se encuentra Casa Amador, un local que ha consolidado su reputación tras una década de vida por su propuesta gastronómica tradicional y su ambiente característico.
Este bar de tapas, taberna y gastrobar en uno es conocido por su estilo clásico y auténtico: aunque no grita su presencia desde la calle, quienes lo conocen hablan de él como una referencia dentro del tapeo en la ciudad.
Uno de los rasgos más curiosos de Casa Amador es la forma en que se gestiona la afluencia de clientes. Dado que el local se llena con frecuencia, muchas personas que llegan al establecimiento deben coger turno para entrar, un sistema poco común en bares pero que aquí se ha convertido en parte de su identidad.
Además de su funcionamiento particular, los visitantes destacan la calidad de sus tapas y que las cervezas se sirven bien tiradas, un detalle que siempre se aprecia cuando se acompaña el tapeo con una bebida fresca.
Entre sus especialidades suelen aparecer clásicos reinterpretados, bocados con ingredientes seleccionados y raciones que satisfacen tanto al paladar tradicional como al exigente, además de vinos y vermuts para completar la experiencia gastronómica.
Casa Amador no solo ofrece gastronomía, sino también un ambiente acogedor y característico que atrae tanto a habituales como a visitantes de Zaragoza. Su ubicación en el casco histórico y su ambiente cálido, junto con la atención al producto, han hecho que muchos opten por repetir visita cada vez que regresan a la ciudad.
Dirección: Calle Refugio, 8, Zaragoza

