La nueva noria instalada junto al Centro Natación Helios y la antigua chimenea de Zaragoza no abrirá al público y será desmontada en el plazo de un mes. La decisión llega después de que el último informe técnico, resuelto el 2 de febrero de 2026, determinara que la instalación no garantiza la seguridad necesaria para su funcionamiento.
La estructura, que alcanza aproximadamente 35 metros de altura y contaba con las cabinas ya instaladas, había sido prevista como una atracción destacada en la ribera del Ebro. Sin embargo, los informes desfavorables, al igual que los dos previos a los que se sometió la instalación, obligan a los promotores a retirarla antes de que pueda ser utilizada por el público.
La noria prometía ofrecer vistas panorámicas únicas de la ciudad y del Ebro, generando un contraste entre la modernidad de la estructura y el carácter histórico de la zona. Pese a su atractivo potencial, la prioridad ha sido la seguridad de los ciudadanos, motivo por el cual se ha decidido no ponerla en funcionamiento.
Los responsables del proyecto deberán proceder a su desmontaje en las próximas semanas, marcando así un inesperado final para una instalación que generó gran expectación entre los zaragozanos.

