En 1855 se empezaban a edificar las casas del actual Paseo de la Independencia núms. 2, 4 y 6, correspondientes a la primera manzana de éste, con arreglo al proyecto de José Segundo de Lerma, y siendo el núm. 2 en origen, propiedad de la baronesa de la Menglana.

La casa era adquirida por el Banco Hispano Americano en 1916, que realizaría obras generales de remodelación del edificio, proyectadas en este mismo año por Miguel Angel Navarro Pérez. Las obras afectaban a todos los interiores, se elevaba una planta más y se decoraban por completo los exteriores.

El edificio resultado de estas obras, se inspiraba directamente en el renacimiento español, con relaciones formales, según explicará su propio autor, con el Palacio de Monterrey, por lo que se llegó a hablar del “estilo Monterrey”.

En la década de los años cuarenta el edificio fue objeto de obras generales dirigidas por Miguel Angel Navarro Pérez y José Luis Navarro Anguela, en las que aquél era despojado de la rica decoración neorrenacentista.

En los años 1979 y 1981 y en el 1999-2000 el edificio ha sido objeto de obras de rehabilitación general, pero sin afectar a los exteriores. El edificio ocupa un amplio y regular solar fruto de las subastas de terrenos de la huerta del Convento de San Francisco.

Presenta ocho plantas y sótano, y torreón en el ángulo, y están ejecutadas sus fachadas en piedra (aplacado de muros y elementos ornamentales). Sobre una planta baja y entreplanta, cobijadas por los preceptivos porches del paseo de la Independencia, sus fachadas se articulan de manera simétrica a base de un cuerpo volado de miradores, que centra cada una de ellas, y los ejes extremos que, flanqueados por pilastras y rematados en torreones, acusan la tendencia verticalista de todo el edificio.

Los enmarques rematados en frontones partidos de los vanos de las dos primeras plantas, los vanos en arquillos de medio punto de los torreones, los pináculos que coronan el aterrazado del remate y el torreón con cúpula del ángulo, sitúan el edificio dentro de las tendencias neorrenacentistas, con dependencia clara de los estilos nacionales y alguna referencia puntual a la arquitectura local, habiéndose perdido por completo la inspiración inicial llamada “estilo Monterrey”.

Dirección: Paseo de la Independencia nº 2