CaixaForum Zaragoza continúa ampliando su programación cultural con dos exposiciones que invitan a descubrir mundos muy diferentes: la ciencia y la tecnología que hacen posible las películas de animación y los secretos que permanecen ocultos bajo las aguas del mar.
Actualmente, el centro acoge la exposición «La ciencia de Pixar», una experiencia interactiva que permite conocer cómo se crean los personajes, escenarios y efectos visuales de algunas de las películas más populares del estudio de animación. La muestra podrá visitarse hasta el 28 de marzo de 2027.
Por su parte, la exposición «Naufragios. Arqueología sumergida» invita a sumergirse en las profundidades del mar para descubrir cómo los barcos hundidos y los objetos recuperados bajo las aguas nos ayudan a reconstruir la historia de la humanidad. La muestra podrá visitarse hasta el 7 de febrero de 2027.
Dos propuestas culturales para todos los públicos que permiten acercarse a la ciencia, la historia y el patrimonio a través de experiencias inmersivas, recursos audiovisuales y piezas únicas.
Exposición «La ciencia de Pixar»
CaixaForum Zaragoza acoge una de las propuestas culturales más destacadas del año con la exposición «La ciencia de Pixar», una experiencia interactiva que permite descubrir todo lo que hay detrás de las películas del icónico estudio de animación.

La muestra, creada por el Museum of Science de Boston en colaboración con Pixar Animation Studios, estará disponible hasta el 28 de marzo de 2027, convirtiéndose en una de las exposiciones de mayor duración dentro de la programación cultural de la ciudad.

El recorrido se puede visitar de lunes a domingo, en horario de 10:00 a 20:00 horas, y propone una inmersión completa en el proceso creativo y técnico que da vida a algunas de las películas más queridas del cine contemporáneo.

Lejos de centrarse únicamente en el resultado final, la exposición revela el trabajo científico, matemático y tecnológico que hace posible cada producción de Pixar, mostrando cómo disciplinas como la ingeniería, la informática o las matemáticas son esenciales en la creación de sus mundos digitales.

A lo largo del recorrido, el visitante puede descubrir cómo se construyen personajes en tres dimensiones, cómo se diseñan sus movimientos y expresiones, y cómo se desarrollan los escenarios y efectos visuales que aportan realismo a elementos como el agua, el fuego, el pelo o la luz.

Uno de los procesos más importantes que se explican es el renderizado, la fase final en la que todas las escenas digitales se transforman en las imágenes que finalmente vemos en pantalla.

La exposición destaca especialmente por su carácter interactivo, ya que los visitantes no solo observan, sino que también participan activamente en diferentes experimentos inspirados en las herramientas reales que utilizan los artistas de Pixar.

Entre otras experiencias, es posible modificar expresiones faciales de personajes, experimentar con la iluminación de escenas o crear pequeñas animaciones, lo que convierte la visita en una experiencia educativa y divertida a partes iguales.

El recorrido incluye también recreaciones a escala real de algunos de los personajes más emblemáticos del estudio, como Buzz Lightyear, Dory, WALL·E o los protagonistas de Monstruos S.A., además de material audiovisual donde los propios creadores explican su trabajo.

Todo ello se desarrolla en un espacio expositivo de más de 700 metros cuadrados, diseñado para ofrecer una experiencia pausada y completa que permite profundizar en cada etapa del proceso de creación.

La programación se completa con actividades paralelas pensadas para todos los públicos. Durante los próximos meses, CaixaForum Zaragoza acogerá ciclos de cine familiar con títulos como Bichos, Monstruos S.A., Los Increíbles o Up, acompañados de introducciones que ayudan a interpretar mejor cada película.

También se han programado talleres familiares, visitas comentadas y conferencias sobre el mundo de la animación digital, ofreciendo una visión más profunda del proceso creativo detrás de Pixar.

Entre las actividades destacadas se incluyen experiencias donde el público puede asumir diferentes roles dentro del proceso de producción, comprendiendo cómo se articulan todas las fases que dan vida a una película de animación.

En definitiva, «La ciencia de Pixar» es una oportunidad para descubrir cómo la tecnología y la creatividad se combinan para dar vida a historias que han marcado a varias generaciones, demostrando que la magia del cine también se construye con ciencia.
Exposición «Naufragios. Arqueología sumergida»
Por su parte, CaixaForum Zaragoza invita a sumergirse en las profundidades del mar con la exposición «Naufragios. Arqueología sumergida», una propuesta que permite descubrir cómo los barcos hundidos y los objetos recuperados bajo las aguas nos ayudan a reconstruir la historia de la humanidad.
La muestra, organizada en colaboración con el Centre d’Arqueologia Subaquàtica de Catalunya (CASC) del Museu d’Arqueologia de Catalunya, reúne 134 objetos originales recuperados de embarcaciones hundidas en diferentes épocas, junto con recreaciones audiovisuales, maquetas y recursos que permiten conocer la historia de la navegación y el trabajo de los arqueólogos subacuáticos.

Durante siglos, el mar ha sido una de las principales vías de comunicación entre civilizaciones. Por sus aguas han circulado personas, mercancías, ejércitos e ideas que han contribuido a transformar el mundo. Sin embargo, muchos de aquellos viajes terminaron en naufragios. Sus restos, conservados bajo el agua durante cientos o incluso miles de años, constituyen hoy un valioso patrimonio arqueológico que permite conocer cómo vivían, comerciaban y navegaban nuestros antepasados.
La exposición propone descubrir el mar como un inmenso museo arqueológico, donde cada embarcación hundida conserva una parte de nuestra historia. Uno de los principales atractivos de la exposición es la posibilidad de contemplar 134 objetos originales procedentes de diferentes naufragios, que permiten reconstruir aspectos de la vida cotidiana, el comercio y la navegación en distintas épocas históricas.

Entre las piezas expuestas se encuentran ánforas utilizadas para transportar aceite desde la actual Andalucía, restos de madera de una embarcación griega de finales del siglo VI a. C. y una botella recuperada de un barco inglés que todavía conserva su contenido: un vino de Alicante muy apreciado en su época. La muestra combina estas piezas con recreaciones audiovisuales en tres dimensiones que permiten visualizar cómo se produjeron los hundimientos de algunas de las embarcaciones protagonistas.
También se presentan escenografías de los yacimientos submarinos, réplicas y maquetas que ayudan a comprender los sistemas de construcción naval y las técnicas utilizadas por los arqueólogos para investigar los restos encontrados bajo el agua. La exposición se organiza en cinco grandes espacios que permiten conocer la evolución de la exploración submarina y descubrir qué información pueden aportar los naufragios sobre diferentes momentos de la historia.

El recorrido comienza en «Dentro del gran azul», un espacio dedicado a la fascinación del ser humano por explorar las profundidades marinas. A través de diferentes objetos y documentos históricos, los visitantes pueden descubrir cómo han evolucionado las técnicas de inmersión, desde las primeras campanas de buceo hasta los equipos modernos que permiten investigar el fondo del mar.
El segundo ámbito, «El mar, la gran vía de comercio», presenta el caso del Culip IV, un barco romano del siglo I d. C. descubierto en Cadaqués (Girona) en 1984. Esta embarcación, de menos de diez metros de eslora, fue la primera nave completamente excavada con metodología científica por un equipo de arqueólogos en España. Su estudio ha permitido conocer mejor las rutas comerciales y los intercambios de mercancías en época romana.
En este espacio se exhiben 36 objetos recuperados del Culip IV, que muestran la diversidad de productos transportados y ofrecen información sobre la vida cotidiana de su tripulación. El tercer espacio, denominado «Mar y conflicto», muestra cómo los océanos también han sido escenario de enfrentamientos militares y operaciones estratégicas a lo largo de la historia.

La exposición se centra en el Deltebre I, un barco inglés de cargamento militar vinculado a la Guerra de la Independencia Española que naufragó en 1813 y cuyos restos fueron localizados en 2008 en el delta del Ebro, en Tarragona. La embarcación transportaba armamento y suministros destinados a las operaciones militares contra las tropas francesas que ocupaban Tarragona.
En este ámbito se pueden contemplar 38 objetos recuperados del naufragio, entre ellos un cañón de bronce con el escudo del rey Jorge III de Inglaterra, proyectiles, munición, insignias militares y objetos personales relacionados con la vida a bordo. Una recreación audiovisual permite conocer las circunstancias del hundimiento y descubrir cómo los arqueólogos lograron identificar la embarcación a partir de los restos materiales y la documentación histórica.
El cuarto ámbito, «El mar como espacio de navegación», está dedicado a la evolución de la ingeniería naval y presenta uno de los hallazgos más interesantes de la arqueología subacuática: el pecio de Cala San Vicenç. Se trata de una embarcación griega de finales del siglo VI a. C. cuyos restos fueron descubiertos en 2002 en Pollença, Mallorca.

El buen estado de conservación de su casco de madera ha permitido a los investigadores profundizar en el conocimiento de las técnicas utilizadas por los antiguos constructores navales. La exposición incluye restos originales de la embarcación, entre ellos piezas de madera y ánforas, además de réplicas de los sistemas de construcción de los barcos griegos y romanos.
El recorrido concluye con «Desde la superficie», un espacio dedicado a mostrar qué sucede con los objetos recuperados una vez finalizan las excavaciones bajo el agua. La exposición recrea un laboratorio y un almacén arqueológico donde se llevan a cabo las tareas de investigación, conservación y restauración necesarias para estudiar y preservar las piezas encontradas.
Este último ámbito invita también a reflexionar sobre la importancia de proteger el patrimonio submarino frente al expolio y la búsqueda indiscriminada de tesoros. Uno de los ejemplos más destacados es el caso de la fragata española Nuestra Señora de las Mercedes, cuyo cargamento fue expoliado por una empresa cazatesoros estadounidense.
La muestra presenta 280 monedas procedentes de este caso, cedidas por el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA), para explicar la importancia de conservar los hallazgos arqueológicos y estudiar su contexto histórico. Además de su valor histórico y arqueológico, «Naufragios. Arqueología sumergida» destaca por una puesta en escena que busca trasladar al visitante a las profundidades marinas. El diseño expositivo combina iluminación, texturas inspiradas en el fondo del mar, proyecciones audiovisuales y recursos sonoros para crear una atmósfera que acompaña al público a lo largo de todo el recorrido.

La música y el espacio sonoro han sido creados específicamente para la exposición por la artista Clara Aguilar, que ha desarrollado una composición original para las salas de CaixaForum Zaragoza. La propuesta sonora incluye sonidos capturados mediante microfonía subacuática durante el trabajo de un equipo de arqueólogos en el cabo de Creus, contribuyendo a crear una experiencia sensorial que conecta al visitante con el entorno submarino..
La exposición se completa con una programación de actividades familiares, talleres, visitas guiadas, propuestas educativas y ciclos culturales que permiten profundizar en los contenidos de la muestra desde diferentes perspectivas. Entre las actividades destaca el taller inmersivo «Expedición subacuática: investigamos los restos de un naufragio», una propuesta dirigida al público familiar y escolar en la que los participantes podrán convertirse en arqueólogos submarinos.
A través de esta experiencia, los asistentes descubrirán cómo se investiga un yacimiento bajo el agua, qué herramientas utilizan los especialistas y por qué es importante proteger los objetos encontrados. La programación incluye también el ciclo de humanidades «Ecos del naufragio. Entre la literatura, la memoria y la arqueología», que aborda la relación del ser humano con el mar a través de la historia, la literatura y la creación artística.

Entre sus propuestas se encuentran la mesa redonda «¿Archivos bajo el fondo marino? Historia y memoria de los pecios», el 6 de octubre; la conferencia «El naufragio como metáfora. De la Odisea a Adrienne Rich», el 7 de octubre; un taller de creación literaria con Atrapavientos, el 17 de octubre; y el espectáculo «Es necesario navegar», el 21 de octubre. Para el público familiar, el ciclo «Pequeños cinéfilos: Barcos, naufragios y vida en alta mar» propone películas como Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe, La tortuga roja, Los viajes de Gulliver y El tesoro de Barracuda.
Además, del 17 de septiembre al 7 de febrero, CaixaForum Zaragoza dispone de una zona de lectura y juego de acceso libre, con libros, juegos y materiales para que las familias puedan explorar los contenidos de la exposición.
Con esta propuesta, CaixaForum Zaragoza acerca al público una disciplina científica fundamental para comprender nuestro pasado, mostrando cómo los restos de un naufragio pueden revelar historias sobre las personas que viajaban a bordo, las mercancías que transportaban y las sociedades a las que pertenecían. Una oportunidad para descubrir que, bajo las aguas del mar, todavía permanecen ocultos numerosos testimonios de nuestra historia.

