¿Buscas ideas para sacar todo el jugo a la ciudad? Estás en la página correcta. Aquí te hemos seleccionado 10 planes que engloban lo mejor de todos los ámbitos y para todos los públicos. Música, arte, cine y muchas cosas para hacer en la ciudad. ¡De tantos planes tendrás la agenda de la semana llena!
Saborear los dulces de Los Mayses
No solo la oferta de restaurantes de Zaragoza es amplia y variada. También la de sus pastelerías y cafeterías para disfrutar de un desayuno o merienda crece constantemente, haciendo que sea necesario diferenciarse. Algunos negocios buscan darle un giro a los dulces tradicionales, adaptándolos a los gustos y hábitos actuales de los consumidores.
Un claro ejemplo es la pastelería Los Mayses, que ha conquistado a los más golosos con sus postres XXL y turrones artesanos, elaborados en su propio obrador. Su propuesta es sencilla pero irresistible: croissants, donuts, palmeras de chocolate o New York rolls en tamaño gigante, ideales para compartir o para disfrutar solo si eres de los que no pueden resistirse a lo dulce. Entre los rellenos más populares se encuentran Kinder Bueno, pistacho, galleta Lottus o Nutella.
Además de los clásicos dulces, Los Mayses ofrece cookies de todos los sabores y opciones saladas, como tostadas de tomate, aguacate o bocadillos de jamón serrano.
Su obrador produce diariamente estas piezas, garantizando frescura y calidad en cada bocado, lo que convierte a Los Mayses en el lugar perfecto para meriendas, desayunos o como colofón a comidas y cenas con amigos o familia.
Probar los helados artesanos de Helados Tortosa
Desde 1935, el respeto por el sabor y la metodología tradicional se ha convertido en la mejor publicidad de Helados Tortosa (Don Jaime I, 35), local especializado en horchata, helados, gofres y turrones, que también ofrece granizados y batidos de fruta con helado.
Elaboran cada sabor partiendo de 0, y poniendo la máxima atención a cada detalle.
Entre su amplia oferta, se pueden encontrar alternativas para todo tipo de público: veganos, intolerantes a la lactosa, diabéticos.
En esta heladería exploran los sabores clásicos -como el de tutti fruti o el de chocolate- pero también desarrollan recetas nuevas, como el de cabrales con nueces, el de kinder (chocolate y white), el de donut, el de chocohuete o el de torrija (todo un éxito). Desde 2006, Noelia Gericó es la maestra artesana encargada de elaborar estas delicias.
Pasear por la Margen Izquierda del Ebro
La ruta recorre la margen izquierda del río Ebro a lo largo de 5,4 kilómetros, ofreciendo uno de los paseos urbanos más completos para descubrir Zaragoza a pie. Con una duración aproximada de una hora, el itinerario es apto para caminar, correr y, en gran parte, para bicicleta, siempre en contacto directo con el río y algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad.
El recorrido comienza en la avenida de la Expo, junto al Puente del Tercer Milenio, desde donde se desciende suavemente hasta la ribera del Ebro. A partir de ahí, el paseo avanza por el entorno del recinto Expo, pasando por el Pabellón Puente y la pasarela del Voluntariado, antes de adentrarse en el parque lineal del Muro del Actur.
La ruta continúa paralela al río, enlazando algunos de los puentes más representativos de Zaragoza y atravesando la Arboleda de Macanaz, uno de los espacios verdes más históricos y frecuentados por los zaragozanos. El itinerario finaliza tras superar el Puente de Hierro y el azud, cruzando a la margen derecha para concluir en el paseo Echegaray y Caballero. Un paseo ideal para disfrutar del paisaje fluvial, conocer la historia de la ciudad y recorrer algunos de sus enclaves más reconocibles junto al Ebro.
Tomar el vermú en el Mercado de San Miguel
El Mercado San Miguel de Zaragoza se ha consolidado como uno de los espacios gastronómicos más vivos de la ciudad. Un lugar donde conviven los puestos tradicionales de siempre con una nueva generación de locales gastronómicos que han transformado el mercado en un auténtico punto de encuentro culinario.
Pepinillo recupera la esencia de las vermuterías clásicas con una oferta basada en gildas, banderillas, anchoas, ensaladilla rusa y guisos tradicionales.
Ostras Pepi introduce un concepto diferente en el mercado con una propuesta centrada en ostras frescas servidas al momento. Su objetivo es acercar el producto del mar a un formato más informal dentro del ambiente del mercado, aportando variedad y un toque gourmet. Destaca también su apuesta por el producto aragonés y su selección de vermús, vinos y tapas tradicionales. Además, cuenta con terraza en la calle San Miguel.
Maestro del Sushi, dirigido por el chef Abel Mora, es una referencia en cocina japonesa en la ciudad. Ofrece bandejas de sushi elaboradas al momento, con opciones clásicas, vegetarianas y adaptadas a diferentes intolerancias. Su propuesta combina técnica japonesa, producto fresco y una presentación cuidada, consolidándose como uno de los referentes del sushi en Zaragoza.
Probar las delicias del mar del Cantábrico
Su propuesta gastronómica gira principalmente en torno al marisco y pescado fresco. El Cantábrico (Puerta Cinegia – Coso, 35) ofrece una cocina de autor que toma los productos del mar como referencia para sus interpretaciones.
Pocos sitios transportan el sabor del mar a la alta cocina como lo hacen aquí: su exquisito chef, lacónico en palabras, habla con la imaginación y el oleaje del mar.
Fue uno de los primeros restaurantes de Zaragoza donde las nécoras se pasaron por la plancha y hoy sigue siendo uno de sus platos estrella.
El gambón también es espectacular (lo sirven a la plancha con uno o dos huevos fritos), la langosta roja gallega, es otro de los mariscos singulares.
Ver y dejarse ver en la terraza del Zaragozano
El Gran Café Zaragozano (Coso, 35) es todo un icono para disfrutar de vermuts y cañas en pleno centro de Zaragoza. Su terraza, ubicada en la Plaza de España, es de las más codiciadas de la ciudad, ofreciendo un ambiente tan agradable que es difícil querer levantarse de la silla. Es un lugar donde siempre apetece quedarse un rato más, ya sea para disfrutar de un vermut, desayunar, merendar, o incluso para una comida rápida, pues la cocina está abierta a todas horas, y los clientes son siempre bienvenidos.
El vermut tradicional es una delicia aquí, y lo puedes acompañar con unas bravas generosas, exquisitas anchoas, tortillas de patatas recién hechas, embutidos y quesos de calidad. Todo esto se complementa con cerveza bien tirada y gintonics perfectamente preparados, ideales si la velada se prolonga y necesitas un poco más de energía.
Si te gusta esta combinación, este local te encantará para ver los partidos de Copa, Eurocopa, Liga, Champions, Mundial y lo que sea necesario. En un día de sol, es una maravilla terracear con una caña y ver que los edificios del Paseo Independencia arropan tu rato de asueto. Un clásico que nunca decepciona.
Contemplar el atardecer desde las escaleras del Batallador
Hay lugares que en verano tienen algo especial, y las escaleras del Batallador, en el Parque Grande, son uno de ellos.
Un rincón bucólico muy cerca del centro, fácilmente accesible en tranvía, donde disfrutar de unas vistas únicas y de un atardecer auténticamente zaragozano.
Los alrededores del Monumento al Batallador son uno de los mejores lugares del Parque Grande para ver la puesta de sol, donde se mezcla la naturaleza con el paisaje urbano. Merece la pena ir con tiempo e inmortalizar el “tapiz” de colores que se forma cuando el sol se esconde.
El mirador del Cabezo también ofrece unas magníficas vistas del parque y sus alrededores. Sentarse allí es una de las mejores formas de desconectar y detener el tiempo en un momento perfecto.
Darlo todo en el Tardeo
El tardeo se ha convertido en una de las formas de ocio más populares de los últimos años. Y en Zaragoza no solo ha llegado, sino que ha encontrado terreno fértil: la ciudad se ha consolidado como uno de los grandes referentes del tardeo en España, con una escena cada vez más amplia de bares, terrazas y locales donde las tardes se alargan entre música, ambiente relajado y buenos cócteles.
Cada vez más zaragozanos eligen este plan más pausado, que deja atrás el ritmo acelerado de la noche para disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva. Las sesiones, normalmente amenizadas por DJs, arrancan alrededor de las 16:00 h y pueden extenderse hasta las 22:00 h. La mayoría son de entrada libre, y aunque los sábados concentran gran parte de la actividad, cada vez son más los locales que programan también los viernes.
El concepto ha calado. Porque ya no solo se sale de noche: las tardes también se viven, se bailan y, en muchos casos, se alargan más de lo previsto.
Entre los imprescindibles del tardeo en Zaragoza destacan espacios como Señorita Smith, Jane Birkin, Gastrobar Ö, Chilimango Bar, Super Hits o 9 Bis de Bez, entre otros.
Vivir el Verano de CaixaForum
Agosto todavía tiene mucho que ofrecer en Zaragoza y, si buscas un plan diferente para escapar durante unas horas del calor, CaixaForum Zaragoza reúne varias propuestas en torno a la cultura, la ciencia y la creatividad para disfrutar durante este mes.
La programación de CaixaForum Zaragoza en agosto permite acercarse al centro tanto en familia como con amigos o por cuenta propia. La gran protagonista continúa siendo La Ciencia de Pixar, una exposición interactiva que descubre todo el trabajo que se esconde detrás de algunas de las películas y personajes de animación más conocidos. A ella se suman visitas, talleres y actividades gratuitas que pueden convertirse en una buena alternativa para disfrutar de agosto en Zaragoza.
Y para cenar, date un homenaje en el Mesón Martín

El Mesón Martín (Calle María Guerrero, 26) absorbe al recién llegado sin preámbulos y lo sitúa en una gruta tabernera atemporal, donde el tiempo discurre a su propio ritmo desde hace ya más de tres décadas. Desde que abrió sus puertas, el Mesón Martín ha apostado siempre por una cocina casera, elaborada con productos de temporada —especialmente de Aragón— y de primera calidad. Su cocina es tradicional, sencilla y directa, con producto local como hilo conductor.
En la barra destacan las ‘Cocletas Mariví’, las gambas dobles, el jamón con chorreras, las empanadillas, el pincho Martín, los huevos rotos, la anchoa Orio, la longaniza Lahoz, el chipirón a la plancha, la Chulapa de Soria, el tomate rosa de Zaragoza y la ensaladilla Mariví.
En la carta no faltan clásicos como el Ternasco de Aragón, el entrecot de ternera, el rabo de toro al vino tinto, el solomillo de atún rojo, el chuletón de buey, la merluza al estilo Orio o el rodaballo al horno.










