¿Buscas ideas para sacar todo el jugo a la ciudad? Estás en la página correcta. Aquí te hemos seleccionado 13 planes que engloban lo mejor de todos los ámbitos y para todos los públicos. Música, arte, cine y muchas cosas para hacer en la ciudad. ¡De tantos planes tendrás la agenda de la semana llena!
Adentrarte en la Feria Internacional de la Garnacha
La Feria Internacional de la Garnacha regresa al parque de Macanaz del 4 al 7 de junio con un programa de catas y maridajes para acercar a los asistentes los mejores vinos de la provincia de Zaragoza.
El recinto contará con treinta casetas de degustación y venta de productos, además de una zona de picnic, mercado boutique, photocall y el escenario ‘Vibra Garnacha’. La feria reunirá a bodegas de las tres Denominaciones de Origen de la provincia: Campo de Borja, Cariñena y Calatayud.
El parque de Macanaz se transformará para la ocasión con arcos dedicados a cada Denominación de Origen, una terraza con vistas, un photocall con tres copas de vino gigantes y el Túnel de la Garnacha, una experiencia inmersiva de cinco metros.
La música también tendrá un papel destacado en el escenario Vibra Garnacha, con actuaciones de grupos locales y sesiones de DJ durante los cuatro días de feria.
Descubrir cómo se hacen las películas de Pixar en CaixaForum Zaragoza
CaixaForum Zaragoza se convierte en una parada imprescindible para los amantes del cine, la tecnología y la creatividad con La Ciencia de Pixar, una exposición interactiva que desvela todo lo que ocurre detrás de las películas del famoso estudio de animación.
La muestra, creada por el Museum of Science de Boston en colaboración con Pixar Animation Studios, invita a sumergirse en el proceso creativo de algunas de las películas más queridas del cine contemporáneo. A través de un recorrido inmersivo, los visitantes descubren cómo disciplinas como las matemáticas, la informática o la ingeniería son fundamentales para dar vida a personajes tan icónicos como Buzz Lightyear, Dory o WALL·E.
Además de conocer cada una de las fases de producción de una película de animación, desde el diseño de personajes hasta el renderizado final, el público puede interactuar con herramientas similares a las que utilizan los profesionales de Pixar, experimentar con la iluminación de una escena o crear pequeñas animaciones. Una exposición que demuestra que detrás de la magia del cine también hay mucha ciencia.
Probar los helados de Il Carrettino
Deberíamos comer helado todo el año, pero es cuando el calor aprieta cuando más apetece descubrir heladerías como Il Carrettino, uno de los referentes de Zaragoza.
Ubicada en el barrio de Las Fuentes, esta heladería con más de 40 años de historia sigue fiel a su esencia: helados elaborados con recetas tradicionales italianas, ingredientes de primera calidad y un proceso 100% artesanal.
Desde 1978, Il Carrettino se ha consolidado como un punto de referencia para los amantes del buen helado en la ciudad. Detrás de cada tarrina y cucurucho está el trabajo del maestro heladero Leonardo Pena, que lleva más de dos décadas perfeccionando sabores y texturas para lograr una experiencia única en cada bocado.
Su dedicación ha sido reconocida con dos “Soles” de la Guía Repsol, además del cariño de sus clientes, que la han convertido en una de las heladerías mejor valoradas de Zaragoza.
Pasear por el Meandro de Ranillas
Una de las rutas urbanas más completas de Zaragoza: un recorrido que une el centro con el río Ebro hasta el Meandro de Ranillas, pasando por la ribera y el legado de la Expo 2008.
Itinerario de 11,4 km y unos 2h 15 min, apto para paseo, running o bicicleta. El recorrido parte de la Plaza Europa y desciende hacia el Ebro por el Paseo de Echegaray y Caballero. Desde la ribera, se sigue el cauce del río pasando junto a la Almozara.
Durante el paseo aparecen algunos de los iconos de la ciudad como la Pasarela del Voluntariado, el Pabellón Puente o el Puente del Tercer Milenio. Se rodea el meandro del Ebro hasta llegar al Parque del Agua Luis Buñuel, con su famosa noria siria, jardines y zonas verdes creadas para la Expo.
La ruta continúa por el antiguo recinto de la Expo 2008 y regresa al Actur, cerrando un recorrido circular. Una ruta perfecta para disfrutar de Zaragoza entre naturaleza, río y arquitectura contemporánea.
Descubrir el mercadillo de San Bruno
Uno de los planes más clásicos de los domingos en Zaragoza es visitar la Plaza de San Bruno, que acoge cada mañana uno de los mercadillos de antigüedades más conocidos de la ciudad.
Muebles, libros antiguos, tazas, jarrones, cuadros o fotografías llenan los puestos de este mercadillo con más de veinte años de historia, que atrae tanto a coleccionistas como a curiosos en busca de auténticos tesoros.
El ambiente tiene ese aire bohemio tan característico, donde el regateo es habitual y los vendedores animan la plaza con sus mejores ofertas.
Tomar el vermú en Los Sitios
Es un local pequeño y acogedor, con apenas 4 mesas en el interior y una -de nuevo- pequeña terraza en el exterior. No te asustes si entras y ves la barra vacía: todo se hace al momento. Y cuando llegan los platos se dispara la alegría: producto inmaculado, fresco y bien cocinado. ¡Tapas, tapas y más tapas! La lista de clásicos aquí es interminable.
Desde la tortilla de patata, una de las más top de Zaragoza, hasta las raciones que no fallan nunca en un lugar así: bisaltos, bacalao, alcachofas con queso, tacos picantes, gambas rebozadas, erizos de queso, calamares, ensaladilla, croquetas (uno de los recomendados!)… y tantas y tantas otras tapas que hacen de este bar un templo de la tapa tanto para vecinos de la zona como para turistas que quedan maravillados en cuanto ponen un pie en el local.
Además, tienen una carta de recomendados donde podréis encontrar desde un rabo de toro hasta unas carrilleras más que buenas.
Saborear café de especialidad en Rómulo
En los últimos años, la cultura del café de especialidad ha crecido con fuerza en Zaragoza. Cada vez más personas buscan no solo una buena taza de café, sino también una experiencia cuidada, auténtica y con identidad propia. En este contexto surge Rómulo Coffee, una cafetería que ha sabido hacerse un hueco con una propuesta sencilla y muy personal.
Ubicado en el número 11 del Paseo de la Gran Vía de Zaragoza, este pequeño local rompe con el concepto tradicional de cafetería. Aquí el café es el absoluto protagonista, desde su preparación hasta la forma en la que se disfruta. Su formato está pensado principalmente para el café para llevar, ya que el espacio no cuenta con mesas, sino con una pequeña barra donde también es posible detenerse y observar cómo se prepara cada bebida. Esta cercanía con el proceso convierte cada pedido en un pequeño ritual cotidiano.
La apuesta de Rómulo Coffee se centra en el café de especialidad, un tipo de café que destaca por la calidad del grano y el cuidado en cada fase de su elaboración. Cada taza busca expresar sus matices de forma clara y equilibrada, respetando el producto desde su origen.
Probar la barra del Maestro del Sushi
En el barrio de Casablanca, Maestro del Sushi ofrece una de sus experiencias más especiales en su local de la calle Embarcadero.
El concepto es una barra donde puedes sentarte y disfrutar del sushi al momento, viendo cómo se preparan las piezas con el sello del chef Abel Mora, referente de la cocina japonesa en Zaragoza.
La propuesta combina sushi, tartares y tiraditos elaborados con producto fresco y técnica precisa, en un formato más pausado que invita a quedarse y disfrutar sin prisas.
Un espacio pensado para quienes quieren vivir la experiencia japonesa de forma más cercana, sin perder la esencia callejera y contemporánea de la marca.
Visitar gratuitamente los museos municipales
¿Sabías que puedes visitar varios museos de Zaragoza de forma totalmente gratuita? El primer domingo de cada mes, los museos municipales abren sus puertas sin coste, convirtiéndose en uno de los mejores planes culturales de la ciudad.
En esta ocasión, la jornada gratuita será el domingo 7 de junio, una oportunidad perfecta para disfrutar del arte y la historia sin gastar dinero.
Entre las opciones más destacadas se encuentran los Museos de la Ruta Caesaraugusta (Termas Públicas, Foro, Puerto Fluvial y Teatro Romano), un recorrido imprescindible para descubrir la Zaragoza romana. También puedes visitar el Museo del Fuego y de los Bomberos, una propuesta diferente y muy atractiva para todas las edades.
Ver y dejarse ver en la terraza del Mombasa
El Mombasa Café Bar (Calle Cuatro de Agosto, 9) es todo un icono para disfrutar de vermuts y cañas en pleno Tubo. Su terraza es una de las más codiciadas de la ciudad, con un ambiente tan agradable que cuesta levantarse de la silla. Amplia y siempre animada, ofrece una experiencia completa donde se mezcla ocio, conversación y el ritmo desenfadado tan característico de esta zona de Zaragoza.
Es un lugar donde siempre apetece quedarse un rato más, ya sea para disfrutar de un desayuno, un vermut o del tardeo. El vermut aquí es una auténtica delicia, acompañado de cerveza bien tirada y gin-tonics perfectamente preparados, ideales para cuando la velada se alarga y el plan invita a seguir un poco más.
Para los amantes de las terrazas, El Tubo es uno de los espacios más codiciados de Zaragoza en cualquier época del año. En los días de sol, es una maravilla terracear con una caña en la mano. Por eso, la terraza del Mombasa es considerada una de las mejores para ver y dejarse ver. ¿Pedimos otra ronda? Un clásico que nunca falla.
Contemplar el atardecer desde las escaleras del Batallador
Hay lugares que en verano tienen algo especial, y las escaleras del Batallador, en el Parque Grande, son uno de ellos.
Un rincón bucólico muy cerca del centro, fácilmente accesible en tranvía, donde disfrutar de unas vistas únicas y de un atardecer auténticamente zaragozano.
Los alrededores del Monumento al Batallador son uno de los mejores lugares del Parque Grande para ver la puesta de sol, donde se mezcla la naturaleza con el paisaje urbano. Merece la pena ir con tiempo e inmortalizar el “tapiz” de colores que se forma cuando el sol se esconde.
El mirador del Cabezo también ofrece unas magníficas vistas del parque y sus alrededores. Sentarse allí es una de las mejores formas de desconectar y detener el tiempo en un momento perfecto.
Darlo todo en el Tardeo
El tardeo se ha convertido en una de las formas de ocio más populares de los últimos años. Y en Zaragoza no solo ha llegado, sino que ha encontrado terreno fértil: la ciudad se ha consolidado como uno de los grandes referentes del tardeo en España, con una escena cada vez más amplia de bares, terrazas y locales donde las tardes se alargan entre música, ambiente relajado y buenos cócteles.
Cada vez más zaragozanos eligen este plan más pausado, que deja atrás el ritmo acelerado de la noche para disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva. Las sesiones, normalmente amenizadas por DJs, arrancan alrededor de las 16:00 h y pueden extenderse hasta las 22:00 h. La mayoría son de entrada libre, y aunque los sábados concentran gran parte de la actividad, cada vez son más los locales que programan también los viernes.
El concepto ha calado. Porque ya no solo se sale de noche: las tardes también se viven, se bailan y, en muchos casos, se alargan más de lo previsto.
Entre los imprescindibles del tardeo en Zaragoza destacan espacios como Señorita Smith, Jane Birkin, Gastrobar Ö, Chilimango Bar, Super Hits o 9 Bis de Bez, entre otros.
Y para cenar, date un homenaje en La Uve
El principal impulsor del proyecto es el chef Alejandro Enériz, que regresa a sus raíces en el número 6 de la calle Blasón Aragonés de Zaragoza, el mismo local donde comenzó su trayectoria hace más de una década. Fue en La Bal D’Onsera donde se formó en alta cocina, y ahora vuelve con un nuevo proyecto: La Uve.
Una gran cristalera permite asomarse al ambiente desde la calle. Al entrar, una zona informal con mesas altas y una barra en forma de ele da la bienvenida. Al fondo, un espacio más tranquilo con mesas bajas invita a una experiencia relajada.
La Uve se define como un gastrobar, más que un restaurante al uso, aunque combina ambos enfoques. La carta es directa y sin florituras: una selección cuidada de entrantes y principales que pone el foco en el producto. Las mesas, sin manteles ni servilletas de tela, y el menú impreso en cuartillas refuerzan el aire desenfadado del lugar y permiten adaptar la oferta con agilidad.
Uno de los sellos de identidad del local es su parrilla abierta, perfecta para carnes y pescados. Entre los platos más representativos: pez limón, rodaballo al Orio, pulpo a la parrilla o cocochas de merluza al pil-pil. En el apartado cárnico, destacan el chuletón, el steak tartar y, especialmente, el solomillo de vaca Marela, considerada una de las mejores carnes de España.














