Moonly Repostería es mucho más que una pastelería. Es el resultado de un camino vital en el que la repostería se convirtió en refugio, motivación y punto de partida para un nuevo comienzo profesional.
Aunque su trayectoria inicial estaba ligada al comercio internacional, la vida de Leticia dio un giro inesperado que la llevó a reencontrarse con la cocina dulce. Lo que empezó como un gesto para agradecer el apoyo de su entorno, acabó convirtiéndose en una vocación.

Con el tiempo, la formación autodidacta y cursos especializados le permitieron dar forma a una idea que siempre estuvo presente: crear un espacio donde la repostería fuera cercana, honesta y hecha con cariño.
En Moonly Repostería conviven cookies, tartas personalizadas, bizcochos y opciones para llevar, elaboradas con una filosofía clara: el producto debe emocionar tanto como alimentar.
Uno de los elementos diferenciales del obrador es su apuesta por la repostería sin azúcar añadido, una línea que responde tanto a la formación de su creadora como a su propia forma de entender la alimentación.

Leticia continúa ampliando conocimientos en este ámbito, incorporando técnicas y nuevos enfoques que permiten ofrecer alternativas dulces más equilibradas sin renunciar al sabor.
El nombre del proyecto no es casual. Moonly nace de la idea de la luna como luz en los momentos de oscuridad, como símbolo de guía en etapas complejas y de inspiración en los nuevos comienzos.
Esa filosofía se traslada también al propio obrador: un espacio donde cada creación busca transmitir algo más que sabor.

La filosofía de Moonly Repostería se basa en el trabajo diario, la cercanía con el cliente y la mejora continua. Cada receta es parte de un proceso vivo, donde la experimentación y la formación constante forman parte del día a día.
El resultado es una pastelería que apuesta por lo artesanal, lo auténtico y lo hecho sin prisas, donde cada elaboración tiene detrás una historia personal.
Dirección: Andador de María de Huerva, 16, al lado de la ribera del Ebro

