Casa Pirenaica sede de Etnología del Museo de Zaragoza Parque Grande

Casa Pirenaica, sede de Etnología del Museo de Zaragoza

La sección de Etnología del Museo de Zaragoza se encuentra en la histórica Casa Pirenaica, dentro del Parque Grande José Antonio Labordeta.

La vida cotidiana en el Aragón rural de finales del siglo XIX y comienzos del XX se descubre a través de numerosos objetos que permiten acercarse a la forma de vestir, trabajar y vivir de generaciones pasadas.

Entre estas piezas tienen un protagonismo especial las relacionadas con la indumentaria tradicional aragonesa, con ejemplos procedentes de diferentes puntos de la comunidad y especialmente representativos de algunas localidades del Pirineo.

Entre las colecciones de vestimenta destacan especialmente las procedentes de Ansó, uno de los municipios aragoneses donde la indumentaria tradicional ha conservado una personalidad más reconocible.

La colección incluye tanto prendas infantiles como vestimenta utilizada por adultos. Entre las primeras aparecen trajes como el de “periquillo” o el empleado para cristianar, mientras que entre las piezas destinadas a adultos se encuentran conjuntos como los de los novios ansotanos o el denominado “elástico colorau”.

Especialmente singular es también el traje de María Cativiela, fechado en 1865, una pieza que permite observar con detalle los tejidos, formas y elementos característicos de la vestimenta tradicional de la época.

La indumentaria de otros puntos de Aragón también está representada mediante trajes de principios del siglo XX y diferentes complementos utilizados durante las últimas décadas del XIX.

Entre ellos sobresalen los mantones de merino y de Manila, algunos decorados con elaborados bordados y labores textiles que muestran tanto la riqueza ornamental como la importancia que estas prendas tuvieron en determinados momentos y celebraciones.

La colección incluye asimismo piezas de orfebrería tradicional. Entre las más llamativas se encuentran unos pendientes del siglo XIX realizados en oro y aragonitos, ejemplo de los complementos utilizados junto a la indumentaria de la época.

Más allá de la vestimenta, los fondos permiten reconstruir numerosos aspectos de la vida doméstica. Muebles, relojes, piezas de ajuar, vajillas, pucheros, estampas o figuras religiosas ayudan a imaginar cómo eran las viviendas y cuáles eran algunos de los objetos habituales en los hogares.

Casa Pirenaica sede de Etnología del Museo de Zaragoza Parque Grande

También están presentes elementos relacionados con actividades fundamentales para la economía rural, como el pastoreo. Cencerros, cuernas talladas, utensilios realizados en boj o moldes para elaborar queso muestran algunos de los trabajos y oficios que formaban parte del día a día.

Muchas de estas piezas fueron realizadas artesanalmente y destacan por el cuidado con el que fueron trabajadas, especialmente algunos objetos fechados a finales del siglo XIX.

Otro de los ámbitos representados es la artesanía textil tradicional. La colección permite seguir prácticamente todo el proceso de elaboración de los tejidos, desde las materias primas hasta la pieza terminada.

Se conservan objetos y herramientas relacionados con el tratamiento del lino, el cáñamo y la lana, mostrando las diferentes fases necesarias antes de conseguir un tejido listo para convertirse en una prenda u otro elemento de uso doméstico.

Entre todas estas piezas destaca especialmente un telar del siglo XVIII procedente de Orés, restaurado en 2008. Su conservación permite comprender mejor un trabajo artesanal que durante siglos estuvo estrechamente ligado a la economía y a la vida cotidiana de numerosos pueblos aragoneses.

El conjunto ofrece así una interesante aproximación a la etnología y las tradiciones de Aragón, a través de piezas singulares y de objetos cotidianos que acompañaron durante décadas la vida de sus habitantes y que hoy pueden descubrirse en este espacio del Museo de Zaragoza.

Dirección: Parque Grande José Antonio Labordeta

 

También te puede interesar:

Qué hacer en Zaragoza

Museos en Zaragoza