Acercarse a Amontillado supone descubrir un mundo nuevo alrededor del vino. Este pequeño wine bar y tienda especializada situado en la calle Hermanos García Mercadal, junto al entorno de la Romareda, se ha convertido con el tiempo en uno de los lugares de referencia para los amantes del vino en Zaragoza.
Su modelo de negocio lo tienen claro: quitarle hierro y seriedad al vino, acercarlo a la calle y mostrar referencias de calidad, pero poco conocidas. Sobre todo, mirando a los pequeños productores y atrapando el alma de las personas que hay detrás de cada botella.
La experiencia en Amontillado alrededor del vino es desenfadada. Y, además, didáctica y divertida. Los gustos de los propietarios miran hacia el sur, así que alrededor de finos, olorosos y manzanillas se despliegan muchas propuestas.

Vinos sinceros. Esta es la expresión que les gusta utilizar a Natalia Martínez y Rubén Martín, el alma de este establecimiento, para describir el catálogo de más de 300 referencias que en estos momentos tienen a la venta. Porque sí, Amontillado también es una tienda donde descubrir nuevas bodegas, probar estilos diferentes y llevarse a casa una botella especial.
El concepto de bar de vinos alternativo encaja como un guante en Amontillado. La divertida puesta en escena, las didácticas explicaciones, la adaptación al gusto de cada cliente y la capacidad para sorprender forman parte de una filosofía que busca acercar el vino a todo el mundo.
Seguro que esta suma de pequeños detalles ha contribuido al reconocimiento otorgado por la prestigiosa International Wine Challenge en 2022, donde fue distinguido como uno de los mejores wine bars alternativos.

Pero en Amontillado no solo hay vinos. Bueno, el vermú también lo es, y alrededor de esta bebida se reúnen varias referencias con ese mismo aire de producto cuidado. Algo parecido sucede con las cervezas artesanas, que completan la propuesta líquida del local.
Amontillado apuesta por una cocina de autor elaborada con productos de temporada, cercanos y de calidad. Todo se hace al momento y encontramos tanto platillos como tapas pensadas para acompañar cada copa y favorecer el maridaje.

La gastada palabra «honestidad» se llena de significado en una carta que no busca marear, basada en la buena materia prima, pero que conoce sus limitaciones. Producto selecto en franja asequible, en inspiradas recetas con un punto de inventiva intermedio, que ni deconstruye ni quiere ser tu abuela.
El propio nombre del local hace referencia al amontillado, uno de los vinos generosos más complejos de Andalucía. Una declaración de intenciones para un proyecto que respira pasión por el vino, pero que lo hace desde la cercanía y sin solemnidades.
Dejaos aconsejar por los maestros de ceremonias: saben de lo que hablan.
Dirección: Calle Hermanos García Mercadal, 5
Teléfono: 976 876 793

