El Café Chicago ya es de nuevo una realidad en Zaragoza. Tras seis meses con la persiana bajada, uno de los bares más emblemáticos del barrio de La Almozara ha reabierto sus puertas, despertando la emoción y la nostalgia de varias generaciones de clientes fieles.
Durante este tiempo de cierre, la incertidumbre se apoderó del vecindario y de quienes consideran el Chicago mucho más que un bar. Su reapertura supone la recuperación de un punto de encuentro histórico, un lugar ligado a la vida social del barrio y a la gastronomía popular zaragozana.
Situado en el número 1 de la calle Batalla de Bailén, entre la avenida de Pablo Gargallo y la avenida de La Almozara, el Café Chicago lleva décadas formando parte de la vida cotidiana de sus vecinos. Su historia se remonta a 1976, cuando Flor y su marido abrieron el establecimiento bajo el nombre de Bar Bailén, en referencia a la calle donde se encuentra.
Con el paso de los años, el negocio fue creciendo, amplió sus instalaciones y adoptó el nombre de Café Chicago, pero nunca perdió su carácter familiar ni su esencia de bar de barrio. Actualmente, los hermanos José María y Juan Carlos Calvo, segunda generación de la familia, continúan al frente de un establecimiento que ha sabido combinar tradición y reconocimiento gastronómico.

El regreso del Café Chicago no es uno más. El local ha sabido mantener su esencia, apostando por lo que siempre lo ha definido: producto reconocible, ambiente cercano y una cocina sin artificios. Especial mención merece su torrezno, convertido en todo un emblema y reconocido a nivel nacional como uno de los mejores del mundo.
De hecho, el establecimiento consiguió proclamarse Mejor Torrezno del Mundo en 2024 y 2025, convirtiéndose en el primer local de fuera de la provincia de Soria en conseguir este reconocimiento y en el primero en revalidarlo durante dos años consecutivos. Un logro que ha llevado el nombre del Café Chicago y del barrio de La Almozara mucho más allá de Zaragoza.
Su vinculación con la tradición gastronómica soriana forma parte de la identidad del negocio. El torrezno, con su característica corteza crujiente y su interior jugoso, se ha convertido en uno de los grandes reclamos de una cocina que apuesta por los sabores de siempre y las raciones para compartir.

Pero la propuesta gastronómica del Café Chicago va mucho más allá de su famoso torrezno. Entre sus especialidades destacan los huevos rotos con torreznos, las patatas estozoladas, el ternasco a baja temperatura y el lechazo, junto a otras propuestas como las tablas para compartir, las carnes, los arroces y los postres caseros.
Una cocina generosa y reconocible, pensada para disfrutar sin prisas alrededor de una mesa, que ha convertido al establecimiento en un lugar habitual tanto para los vecinos del barrio como para quienes se acercan desde otros puntos de Zaragoza atraídos por su fama gastronómica.
La reapertura ha estado marcada por la emoción de los propietarios y del equipo, que han agradecido públicamente la paciencia y el apoyo recibido durante estos meses. Un respaldo que se ha traducido en una vuelta llena de abrazos, recuerdos y mesas ocupadas desde los primeros días.
Esta nueva etapa llega acompañada de mejoras en las instalaciones, con un espacio renovado que busca ofrecer una experiencia más cómoda a sus clientes sin renunciar a la personalidad que ha caracterizado al establecimiento durante décadas. Entre las actuaciones realizadas destacan la eliminación de barreras arquitectónicas, la ampliación de la cocina y la barra y las mejoras en la insonorización del local.

Más allá de la hostelería, el Café Chicago representa una parte del alma de La Almozara. Su vuelta devuelve vida al barrio y confirma que los bares de siempre siguen teniendo un lugar en la Zaragoza actual, donde tradición y cercanía continúan siendo valores muy apreciados.
El establecimiento se encuentra en la calle Batalla de Bailén, 1, muy cerca del Palacio de la Aljafería, una ubicación que permite acercarse a descubrir uno de los grandes clásicos de la gastronomía zaragozana después de pasear por el barrio o visitar uno de los monumentos más conocidos de la ciudad.

Para quienes deseen disfrutar de sus especialidades, el Café Chicago dispone del teléfono 976 434 997, a través del cual se puede consultar la disponibilidad de mesas y confirmar los horarios de apertura antes de acudir.
Con esta nueva etapa, el Chicago afronta el futuro con ilusión, manteniendo intacta su identidad y demostrando que los clásicos nunca pasan de moda. Casi medio siglo después de su apertura, este histórico establecimiento familiar vuelve a recibir a sus clientes con el mismo espíritu que lo convirtió en uno de los bares más queridos de La Almozara.
Dirección: Calle Batalla de Bailén 1, barrio de La Almozara
Teléfono: 976 434 997
Sitio web: http://cafechicagozaragoza.com/

