En febrero de 1928 Manuel Escoriaza y Fabro presentaba a aprobación, en la correspondiente solicitud de licencia, el proyecto de Miguel Angel Navarro Pérez para la edificación de una casa de nueva planta, modificado en la planta de terrazas en 1931.

La casa presenta fachada a tres calles, y consta de ocho plantas y sótano. La planta baja y la entreplanta quedan bajo el preceptivo porche del Paseo de la Independencia, que continúa en la primera crujía de la fachada lateral. Sin embargo, se le dio un tratamiento más unitario a la planta baja que en otras casas de estilo y características similares del paseo, porque se continuó en la fachada lateral una arquería compuesta por esbeltos arcos carpaneles, que engloban el vano de la planta baja y la entreplanta, en el mismo sistema que se había usado en la calle Alfonso, concebida así a
modo de basamento del conjunto.

Las fachadas, en aplacado de piedra, se articulan a partir de ejes de vanos en cuerpos de miradores volados en alternancia con otros de vanos abalconados. Se enfatiza la primera planta con un tratamiento especial, usándose para los vanos de los miradores arcos carpaneles. En el ático se utilizan arcos de medio punto. Sobre el cuerpo de miradores del chaflán principal se alza un cuerpo poligonal a modo de torreón, con alero de amplísimo vuelo.

Todo esto se desarrolla usando un lenguaje clasicista (despiece, balaustrada, órdenes gigantes en los cuerpos de miradores, ménsulas, frontones, etc.), con alguna referencia a la arquitectura local, como el uso de arcos de medio punto para el ático y el alero del torreón. El edificio es una excelente muestra del desarrollo de los estilos clasicistas en vivienda de la alta burguesía que se produce en la década de los años veinte.

Dirección: Paseo de la Independencia nº 31