El edificio denominado habitualmente La Adriática, por ser sede durante muchos años de esta compañía italiana de seguros está situado en el nº 34 del Coso zaragozano y fue proyectado en 1948 por los arquitectos Joaquín Muro Antón y Trinidad Solesio González.

Está situado en un emplazamiento destacado, ocupando una pequeña parcela con triple fachada al Coso, a la calle Palomeque y a la plaza San Roque, formada en la confluencia de estas.

El edificio ocupa todo el solar y supera los 40 metros de altura total, lo que supuso un acontecimiento constructivo en la Zaragoza de la posguerra, considerándose el primer «rascacielos» de la ciudad.

Se desarrolla en trece plantas y sótano en un programa triple de locales comerciales, oficinas y viviendas. Las plantas baja y entreplanta se destinan a locales comerciales, las seis plantas siguientes a oficinas y las cuatro superiores junto con el ático, a viviendas. En la planta sótano se disponen las instalaciones generales y almacenes vinculados a locales comerciales.

Escultura de un leon alado en la fachada del edificio La Adriática

Escultura de un león alado en la fachada del edificio La Adriática (Imagen: Ecelan con licencia CC BY-SA 4.0)

La estrategia principal del proyecto consistió en concebir un edificio de gran escala y monumentalidad en un entorno urbano en proceso de regeneración. Las limitaciones de la parcela se ven compensadas por una mayor dimensión en altura respecto a los edificios vecinos y por la composición de sus fachadas basada en órdenes gigantes clásicos.

Las fachadas presentan un lenguaje clásico de pilastras, frontones y balaustradas, inspirado en los orígenes italianos de la compañía Adriática. El triple funcionalismo del edificio se refleja en los alzados mediante una composición estructurada en tres cuerpos.

La transición de uno a otro se resuelve mediante plantas intermedias cuya horizontalidad equilibra la verticalidad de los órdenes clásicos gigantes que articulan la composición.

El resultado es una obra singular, elegante, proporcionada y plenamente integrada en su peculiar contexto urbano gracias a la utilización de un sereno eclecticismo basado en la estilización moderna de los órdenes clásicos.

Dirección: Calle Coso, 34