Visitar Zaragoza  y no pasear por El Coso, sería como visitar París y no ver la Torre Eiffel. Es una calle que nos invita a adentrarnos en la parte antigua de la ciudad y a conocer muchos de sus secretos, mientras propone un sugerente diálogo con el presente.

El Coso es una de las calles más antiguas y populares de Zaragoza. Tiene más de 2.000 años de historia, ya que su trazado se corresponde con el antiguo ‘Cursus’, recorrido que rodeaba la muralla en época romana, y del cual deriva su nombre.

El Coso es uno de esos lugares del pasado en medio de la ciudad que parece mentira que hayan sobrevivido a los envites del progreso.

Siempre está llena de gente de todas las edades, por lo que es un gran lugar para experimentar la atmósfera incomparable del Casco Histórico.

La calle está repleta de casas que en su momento sirvieron como residencia a las principales familias de la burguesía zaragozana.

obelisco efímero de gusto árabe, decorado con los atributos de la agricultura, de la industria y del comercio, en elegantes transparentes", erigido en el Coso

Obelisco efímero de estilo árabe erigido en el Coso con motivo de la visita de la Reina Isabel II en 1860. Charles Clifford  (Foto: Biblioteca Nacional de España bajo licencia CC-BY-NC-SA)

Las fachadas y soportales arcados que la circundan son, gracias al poderío de estas familias, un gran muestrario de los estilos constructivos de cada época.

Los balcones se asoman a la calle, como queriendo ser parte de todo cuanto ocurre y, dividiéndolos, están los guardavecinos, esas rejas con los más caprichosos diseños que tipifican los barrios y marcan los pequeños límites perimetrales entre viviendas contiguas. El ir y venir de la gente y los autos, forma parte del entorno visual y acústico.

Es uno de los sitios arquitectónicamente más eclécticos de Zaragoza, donde el Barroco convive en armonía y complementariedad al lado del Modernismo inspirado en Antoni Gaudí.

A finales del siglo XIX y principios del XX la calle vio la adición de edificios de viviendas y comerciales más altos, que desafortunadamente no mantuvieron la coherencia arquitectónica original.

Edificio del antiguo Banco de Aragón (1951-1970) o del Banco Central Hispano

Edificio del antiguo Banco de Aragón (1951-1970) o del Banco Central Hispano, en el número 36 del Coso

Caminando por El Coso, uno se encuentra de repente inmerso en lo que podría equivaler a la típica calle comercial de cualquier pequeña ciudad, con la particularidad de que la más humilde de las tiendas puede ser una espectacular obra arquitectónica con detalles modernistas o preciosas tipografías antiguas.

Esta calle bimilenaria reune un buen número de edificios y otros elementos catalogados, 47 nada menos. A nadie sorprende entonces que encierre infinidad de historias y secretos.

Comienza en el cruce de las avenidas César Augusto y Conde de Aranda, a la altura del Palacio de los Luna (actual sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón). En ella desembocan la calle Alfonso I y la calle Don Jaime I tras pasar la plaza de España.

Porta de los Gigantes, Zaragoza, 1860. Charles Clifford

Porta de los Gigantes, Zaragoza, 1860. Charles Clifford

El Coso destaca por su antigüedad, por su contenido histórico, y por ser uno de los sitios arquitectónicamente más eclécticos de Zaragoza, donde el Barroco colonial confluye en armonía y complementariedad con el Modernismo y el Art Deco.

El Coso es una de las principales arterias comerciales y turísticas del centro histórico de La Habana, y se encuentra repleta de galerías de arte, tiendas, bancos, museos, farmacias, lugares para sentarse a comer y bares de música en directo.

Uno no sabe a ciencia cierta si es un monopatín, una bicicleta, un taxi o el autobús quien se le encima alevosamente a los peatones que intentan cruzar, o es la gente imprudente y provocadora la que se lanza sobre los vehículos con toda la prisa del mundo, como si la gestión por la que se sienten apremiados realmente no pudiera esperar más.

El extremo noroeste del “cursus” no se ha considerado incluido tradicionalmente en esta vía por su uso comercial (mercado) y por el crecimiento urbano de la zona que desdibujó pronto su recorrido (calle Cerdán).

A lo largo de sus 1.200 metros de longitud encontramos edificios destacados como el palacio de los Condes de Sástago (hoy sala de exposiciones), el palacio de la Diputación de Zaragoza, el mercado gastronómico Puerta Cinegia y el Real Seminario de San Carlos (antigua sinagoga mayor).

A lo largo de diferentes épocas, ha sido calle de periódicos –aquí tuvieron su sede el ‘Diario de Zaragoza’, ‘Diario de Avisos’, ‘El Noticiero’ y ‘Heraldo de Aragón’, bancos (de Aragón, Zaragozano, de España, Santander, Bilbao…), hoteles (Oriente, Alfonso I…) cafeterías y restaurantes como el París, Habana, Las Vegas 2 o el Savoy, comercios (Bazar X, librería Universal, pastelería Zorraquino, la Droga Alfonso o la mercería Larraz), casinos – de Zaragoza y Mercantil-, cines y teatros -el cine Coso, el Ena Victoria y el Principal–.

Subirla o bajarla, recorrerla en toda su extensión nos hace viajar entre estilos arquitectónicos, escultóricos y ambientales de alto valor cultural y patrimonial.

En el número 1 se encuentra el Palacio de los Luna. Lo mandó construir entre 1551 y 1553 don Pedro Martínez de Luna, por entonces Virrey de Aragón.

Palacio de los Luna en el Coso de Zaragoza

Portada del Palacio de los Luna (actual sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón)

En el número 5 se encuentra José Alfonso, una tienda familiar con más de 140 años de historia a sus espaldas, especializada en artículos de ferretería, hierros y metales, artículos de limpieza, de cocina y regalo.

drogas jose alfonso zaragoza

José Alfonso, una tienda familiar con más de 140 años de historia

A principio de la calle, en el número 34, se encuentra el edificio denominado habitualmente La Adriática, por ser sede durante muchos años de esta compañía italiana de seguros. Proyectado en 1948 por los arquitectos Joaquín Muro Antón y Trinidad Solesio González, está considerado el primer «rascacielos» de la ciudad.

La Adriática,  el primer «rascacielos» de la ciudad

La Adriática,  el primer «rascacielos» de la ciudad

En el número 44 se encuentra el Palacio de Sástago, mandado construir en 1570 por don Artal de Alagón, Conde de Sástago y Virrey de Aragón. A lo largo de su historia ha sufrido importantes modificaciones fruto de su azarosa existencia, en la que en múltiples ocasiones fue el centro de muchos de los acontecimientos que se desarrollaron en Zaragoza.

El palacio de Sástago sirvió de residencia de los reyes cuando éstos visitaban la ciudad: hospedó a Felipe II en 1585, a Carlos IV y Mª Luisa de Parma en 1802, y a Fernando VII en 1815.

El Palacio de los Condes de Sástago

El Palacio de los Condes de Sástago

Si buscas una expresión de Modernismo con todas las letras, lo encontrarás en la Casa Molins, una joya del Art Noveau en clave local construida a principios del siglo XX.

La Casa Molins, en la esquina del Coso con la Calle Alfonso

La Casa Molins, en la esquina del Coso con la Calle Alfonso

Justo enfrente, la Bombonera Oro es una de las pastelerías con mas tradición y reputación de la ciudad. Los productos nacidos en su obrador son artesanales y exploran diferentes formatos; podéis engullirlos en forma de láminas, en tableta de sabores diversos o, para los más convencionales, en forma de bombón.

la bombonera de oro el coso zaragoza

Exterior de la Bombonera Oro

En el cruce del Paseo Independencia y el Coso, en el centro de la actual Plaza de España, se encontraba la hoy desaparecida Cruz del Coso, un templete medieval que recordaba el lugar en donde fueron torturados innumerables mártires cristianos zaragozanos durante la persecución del prefecto romano Publio Daciano en el siglo IV. Fue destruida en 1808 por los proyectiles franceses durante la Guerra de la Independencia.

Monumento a los Mártires de la Religión y de la Patria

Monumento a los Mártires de la Religión y de la Patria

La Real Sociedad Económica de Amigos del País acordó en 1904 levantar por suscripción pública el monumento “a los mártires de la religión y de la patria”, en el lugar de la antiquísima y venerada Cruz del Coso. La obra fue producto de la colaboración entre dos profesionales muy importantes tanto en el ámbito local como en el nacional: el arquitecto Ricardo Magdalena y el escultor Agustín Querol. Para los zaragozanos de la época su significado cobijaba también a los miles de fallecidos en la recientes guerras de Cuba y Filipinas, finalizadas en 1898.

El teatro es importante en Zaragoza, y también sus cines. El mejor para conocer la activa cultura teatral maña es el Principal (Coso, 57).  Fue construido en su actual emplazamiento por el arquitecto Agustín Sanz (el mismo que diseñó la Puerta del Carmene inaugurado el 25 de agosto de 1799.

Alegorías de las Musas en la fachada del Teatro Principal

Alegorías de las Musas en la fachada del Teatro Principal

En el número 66 se ubica Larraz, una de las mercerias más antiguas de España y la mayor tienda de Aragón de manualidades textiles, mercería y manualidades creativas.

Se desconoce la fecha y localización exacta de su fundación, pero consta que, entre 1866 y 1883, Miguel García Lito y Vicente Larraz Gil solicitaron al Ayuntamiento de Zaragoza un permiso de obras para reformar el escaparate de su mercería en el antiguo Coso 34, lugar donde actualmente está la calle Valenzuela.

larraz manualidades textiles, mercería y manualidades creativas coso zaragoza

Escaparate de Larraz

A finales de los años 90 Larraz se convirtió en la primera empresa española que creó una tienda online del sector de banderas, mástiles y bordados. Y ya en el siglo XXI, Larraz también se especializó en el ocio, introduciendo nuevos productos de manualidades, con productos como el Decoupage, la Goma Eva, o la papelería creativa, entre otros muchos artículos.

A pocos metros se encuentra Re-Read (Coso 97), lugar de peregrinaje de los cazadores de gangas. Y es que en esta librería lowcost se pueden comprar libros de segunda mano a precios sorprendentes. Un libro por 3 euros, dos libros por 5, y cinco libros por 10. Todo en un local funcional y moderno.

Re-Read Librería Low Cost en Zaragoza

Interior de la librería Re-Read

En el número 100 del Coso se encontraba la redacción y los talleres del Diario de Avisos de Zaragoza. Fundado por Calixto Ariño en 1870, era uno de los dos periódicos más importantes de la Zaragoza a finales del siglo XIX, el otro era el conservador Diario de Zaragoza que dirigió Mariano Peiró y luego su hijo, el escritor costumbrista Agustín Peiró.

Fueron redactores y colaboradores del Diario Calixto Ariño, su director, y otras relevantes figuras aragonesas como Mariano de Cavia, Luis Montestruc Rubio, Antonio Motos y Gregorio García-Arista. Muchos de sus periodistas y colaboradores pasaron a formar parte del Heraldo de Aragón tras su fundación en 1895, aunque siguieron publicando en el Diario de Avisos al ser adquirido por aquél en 1911.

En este solar (Coso 100) se encontraba antiguamente el Diario de Avisos de Zaragoza

En este solar (Coso 100) se encontraba antiguamente el Diario de Avisos de Zaragoza

El solar del número 101, donde tuerce la vía, era conocido antiguamente como ‘las Piedras del Coso‘. Desde principios del siglo XIX, una placa recordaba que allí se acababa Zaragoza: “Esta piedra del antiguo muro indica que aquí está el término de la ciudad”. En 2005, la placa desapareció del hueco que llevaba 200 años ocupando. Este punto de la vía contiene antiguos vestigios de la muralla que rodeaba la Zaragoza romana y sirvió como cantera para la construcción de nuevos edificios aprovechando restos de la vieja muralla, junto a la antigua judería.

La judería zaragozana se situaba dentro del recinto de la antigua ciudad romana y se extendía entre la iglesia de San Gil, calle de San Jorge, plaza Magdalena y junto al Coso, frente a la plaza de San Miguel.

En el siglo XV, el barrio judío creció fuera del recinto amurallado, abriendo nuevas calles entre el Coso y la calle de San Miguel. De el aún se conservan algunos restos, como los baños judíos, en el sótano de los número 126-132.

Camino del Coso bajo encontramos huellas del pasado como el Real Seminario de San Carlos Borromeo, cuya iglesia fue construida sobre el solar de la antigua sinagoga mayor de Zaragoza y la torre mudéjar de la iglesia de la Magdalena.

Al llegar a la calle Espartero y la plaza de San Miguel, el Coso da un giro de 90 grados, pasa junto a la plaza de la Magdalena y desciende hasta el río Ebro y el puente del Pilar (puente de Hierro).

El Coso a la altura de la Calle Espartero

El Coso a la altura de la Calle Espartero

A escasas manzanas de distancia está la plaza de la Magdalena, dónde se encontraba la Puerta de Valencia, la puerta este de la muralla romana. En 1867, ante la necesidad de ampliar la plaza, se aprobó su derribo.

En el centro de la plaza se encuentra una de las iglesias más hermosas de Zaragoza: la de la Magdalena.

El perfil de la torre mudéjar de la Magdalena se recorta sobre la calle Mayor, en uno de los ángulos más fotografiados de Zaragoza desde el Casco Histórico.

Vista de la torre Mudejar de la iglesia de la Magdalena desde la calle Mayor

Vista de la torre Mudejar de la iglesia de la Magdalena desde la calle Mayor

En 1587 se construyó el primer edificio de la Universidad de Zaragoza en la Plaza de la Magdalena, de planta rectangular y alrededor de un patio central. A través de él se accedía a la capilla de Pedro Cerbuna, a la biblioteca, a las aulas o a la casa del bedel. Ricardo Magdalena diseñó la última actuación. Caracterizó al edificio de un estilo clasicista, con arcos de medio punto y rematado con motivos vegetales.

El edificio de la Universidad de Zaragoza en la Plaza de la Magdalena en 1930

El edificio de la Universidad de Zaragoza en la Plaza de la Magdalena en 1930

En 1969 el Ministerio de Educación aprobó el derribo del edificio de la Universidad de la Magdalena, salvo la Capilla de Cerbuna, sede de la Biblioteca. En 1973 se hundió la Capilla de Cerbuna, en la que todavía quedaban fondos bibliográficos, que quedaron expuestos a la intemperie, entre las ruinas, y al saqueo, sin que nadie lo impidiera.

En el año 2013 todavía algunas personas de buena fe entregaban ejemplares de aquella biblioteca a las autoridades. Los restos del edificio fueron piqueteados. En el solar se levantó el IES Pedro de Luna.

Contraste de edificios modernos y antiguos en el Coso Bajo

Contraste de edificios modernos y antiguos en el Coso Bajo

A la altura del número 182, nos encontramos con uno de los murales que el artista urbano ROA creó para el Festival Asalto de 2010. Tan importantes se han convertido sus pinturas en Zaragoza que han modificado el nombre natural de los espacios. En este caso, el solar que alberga este mural, en el barrio de la Magdalena, ha pasado a denominarse popularmente “el Solar del Conejo”.

En la parte más cercana a la ribera del Ebro, junto a la plaza Tenerías, se encontraba la puerta del Sol, una de las doce puertas que tuvo Zaragoza.

A veces uno no se dirige precisamente al Coso, a veces uno va para otro lado, a otra plaza, a otra gestión, a veces por ahí se hace más lejos pero igual uno toma el Coso, como si fuera un recorrido obligatorio o una suerte de apremio por llenarse de la vida que recorre esa calle de un extremo a otro.

Es un lugar muy agradable y alegre en el que sentarse a media tarde a contemplar tranquilamente el bullicio de la mayor arteria comercial y turística de la capital.

el coso de zaragoza a la altura de plaza de españa

Eso (y muchísimo más) es El Coso: un lugar donde es fácil perderse y sentirte dentro de una aventura, una locura y un remanso de paz, todo depende de donde estés y del momento del día.

Siempre está llena de gente de todas las edades, por lo que es un gran lugar para experimentar la atmósfera incomparable del Casco Histórico de la ciudad.

En la actualidad, El Coso es uno de los lugares más emblemáticos y animados de Zaragoza y cuenta con numerosos bares, restaurantes y cafeterías.

Todo el conjunto arquitectónico y humano es impresionante, y el paseo por la principal arteria comercial y turística de Zaragoza se hace totalmente ineludible, tanto para los viajeros que llegan por primera vez a la capital maña como para aquellos que la conocen como la palma de su mano.

lista de lugares imprescindibles para visitar en zaragoza