Alberto Bressel llegó a Zaragoza a finales del siglo XIX para trabajar como mecánico jefe en la Azucarera de Aragón. Muy pronto, la necesidad de crear una maquinaria más eficaz para la fabricación del azúcar llevó a este ingeniero alemán a crear su propio taller para construir herramientas que rentabilizaran la producción de este producto.

De este pequeño taller creado por Bressel junto al industrial zaragozano José Pellegero surgió en 1918 la Maquinista y Fundiciones del Ebro, S.A. La empresa inició su producción con el suministro de piezas y repuestos para la industria azucarera, la aceitera de Andalucía y para la industria química.

Nave de montaje de la industria Maquinista y Fundiciones del Ebro (1925)

Nave de montaje de la industria Maquinista y Fundiciones del Ebro (1925). Foto: Archivo Municipal de Zaragoza

De todos modos, fue su hijo, Arturo Bressel, quien dio idea e impulsó la gran factoría en la que se convertiría años más tarde. Además era conocida su preocupación por sus empleados, creando en la fábrica una consulta médica que atendía a casi 2.000 personas y una biblioteca a disposición de los trabajadores.

En 1940 comenzó la fabricación de máquinas y herramientas bajo la denominación Nestor, marca que adquirió prestigio en todo el país. En los años 20 iniciaron la fabricación de elementos para alcantarillado y redes de abastecimiento de aguas, comercializadas con la marca Ebro. Concluida la Guerra Civil creció la demanda de este tipo de material para reconstruir las ciudades devastadas tras el conflicto bélico.

Imagen del catálogo de Maquinista y Fundiciones del Ebro para centrales hidroeléctricas y canales

Imagen del catálogo de cierres hidráulicos de la Maquinista y Fundiciones del Ebro

En 1975 la fundición se había convertido en un complejo industrial de 22.000 metros cuadrados. Un complejo industrial, heterogéneo y arquitectónicamente diverso que durante años dominó en la fisonomía urbana de la avenida de Cataluña.

El ingeniero José Pellegero Soteras fue el proyectista de la mayor parte de las construcciones.

Edificio Tribeca (antigua carpintería de Maquinista y Fundiciones del Ebro)

Vista del Edificio Tribeca (antigua carpintería de Maquinista y Fundiciones del Ebro) en Zaragoza

Edificio Tribeca (antigua carpintería de Maquinista y Fundiciones del Ebro)

Su peso económico en la ciudad fue indiscutible hasta el momento de su cierre en 1988. Hasta su derribo diez años después, en julio de 1998, permaneció en un total estado de abandono y olvido.

Del conjunto fabril original, que estaba formado por varias edificaciones destinadas a talleres, laboratorios, oficinas y almacenes, sólo se ha conservado uno de ellos, el conocido como Edificio Tribeca, cuya función original era la de carpintería y almacén de modelos. Posteriormente funcionó como oficina administrativa y técnica de la empresa y, finalmente, como sede de Diario 16.

En 1998 el edificio se rehabilitó para albergar viviendas.

Dirección: Avenida de Cataluña, 19