Hadas, duendes, brujas y animalitos son los habitantes de una aldea en miniatura que te hace sentir como si pasearas por un cuento.

Así es el Burosque, el bosque encantado situado a las afueras de Bureta. Un mundo de fantasía y magia al que no le falta detalle y que hace soñar a pequeños y mayores.

Las casitas son chiquitinas, tienen puertas o ventanas que se pueden abrir y tienen su propio elfo, duende o animalito que nos recibe en su casa.

Esta original iniciativa ha sido llevada a cabo por un colectivo local llamado Bureteando Ando, cuyo objetivo es luchar contra la despoblación rural. Y después de ver el tiempo y la dedicación que están poniendo en sus proyectos, no hay duda de que lo conseguirán.

‘Lo que intentamos fue crear un mundo mágico inmerso en la naturaleza con seres del bosque que lo protegen y que te observan. Tiene sus casitas, por ejemplo, de calabaza u otras que salen de los troncos de los árboles‘, explican las promotoras del Burosque.

Burosque el bosque magico de Bureta en Zaragoza

Los materiales para hacer las casitas y las figuras son reciclados de la naturaleza: corteza de árbol, palos, cáscaras de frutos secos… Solo están hechos con otro tipo de materiales los duendes, hadas y brujas que son de arcilla porque resisten mejor en el exterior.

El objetivo del Burosque es crecer por las arboledas del entorno de Bureta. Una forma mágica y con encanto de luchar contra la despoblación.

Bureta es un municipio de poco más de 200 habitantes situado en la comarca Campo de Borja, a solo 62 kilómetros de Zaragoza (unos 45 minutos en coche).

Para llegar al Burosque, es recomendable aparcar el coche en la entrada del pueblo y dar un paseo hasta el bosque encantado, que está en las afueras, en la calle que baja a la chopera del rio Huecha, dirección El Molino.

El paseo por el Burosque es de acceso libre y gratuito.