El Trujalico vive en una dimensión donde las etiquetas se colapsan: es un bar, un café, un restaurante, una vermutería… Bueno, básicamente es una trinchera donde refugiarse a cualquier hora del día.

Un espacio que combina la baldosa blanca de toda la vida con ladrillos a la vista y paredes inacabadas, de aire vintage e industrial.

Su equipo apuestan por la cocina aragonesa tradicional y por los platos más caseros con recetas de la abuela. Todo se hace al momento, y encontramos tanto platillos clásicos como tapas muy bien hechas.

el trujalico zaragoza

Aquí encontraremos un buen producto y algunas recetas imaginativas, pero sobre todo buen producto a precio asequible como las bolitas de bacalao, las croquetas -entre ellas destaca la de jamón, todo un sello de identidad del establecimiento- o las salmueras -salmueras de calidad que llegan desde Salazoneras Aragonesas, en Albalate del Arzobispo-. Y unos bocatines fenomenales (guardia civil, escabeche con anchoa, boquerón, tortilla de patata, jamón, queso…)

Dirección: Calle Mayor, 14. Zaragoza
Horario: de 12.00 a 15.00 y de 20.00 a 23.00. De jueves a sábado, hasta las 2.30. Domingo tarde, cerrado.