Lucas Miret Rodríguez, hijo de Carlos Miret, arquitecto y urbanista, y Milagros Rodriguez, psicoanalista, falleció el 19 de junio de 1996 a la edad de 19 años víctima del SIDA, enfermedad de la que se infectó tras una trasfusión que trataba su hemofilia.

Los años posteriores a la muerte de Lucas fueron muy duros para sus padres y hermanas. En 1998, visitaron la Expo de Lisboa y Milagros, para motivar a su esposo, le animó a involucrarse en la puesta en marcha de un proyecto similar para Zaragoza.

Así nació el proyecto de diseñar una Exposición Internacional para Zaragoza.

Su plan inicial ya tenía como localización el meandro de Ranillas, como una conexión entre Delicias, Actur y la Almozara. Lo propuso a los políticos y, cuando el Ayuntamiento constituyó la Fundación 2008, Carlos creó la Asociación Cultural Zaragoza 2008, germen del posterior consorcio que desarrollaría la Expo.

En diciembre de 1999, en una reunión con empresarios, sindicatos, profesionales y políticos de todos los signos, buscó el consenso. Algo prácticamente innecesario: todos estaban de acuerdo con la idea. El propio arquitecto desarrolló el avance de la candidatura, el que fue aprobado por el Consejo de Ministros del año 2000.

Tras la celebración de la muestra llegaron los reconocimientos para Carlos Miret y su hijo Lucas, a quien se le erigió una escultura en bronce en la zona Expo, junto al Palacio de Congresos y al Pabellón Puente. Además el pleno del ayuntamiento decidió que la plaza principal del recinto de la Expo se denominase Lucas Miret Rodríguez.

Dirección: Recinto Expo 2008, junto al Palacio de Congresos y al Pabellón Puente, en la denominada Plaza Lucas Miret Rodríguez