Zaragoza es una ciudad moderna, con excelentes infraestructuras que acogió la Exposición Internacional del año 2008 bajo el lema “Agua y Desarrollo Sostenible”.

Durante noventa y tres días, la capital del Ebro atrajo más de seis millones de personas y varios cientos de representantes internacionales de más de cien países.

La celebración de la Exposición Internacional de 2008 hizo posible la recuperación de las riberas del Ebro, así como sus aceras, avenidas y puentes. También transformó el meandro de Ranillas en el moderno Parque del Agua.

Un lifting que situó a Zaragoza a la vanguardia de las capitales españolas.

Además, la Expo Zaragoza 2008 dejó en nuestra ciudad un legado de edificios y construcciones de arquitectura de vanguardia.

Ciudadanos paseando o haciendo ejercicio en el entorno del recinto de la Expo

Ciudadanos paseando o haciendo ejercicio en el entorno del recinto de la Expo

En la actualidad, el lugar se ha reconvertido en un espacio de negocios y de ocio. Por ejemplo, los edificios que albergaban los pabellones de países se han convertido en la recientemente inagurada Ciudad de la Justicia de Zaragoza.

El Pabellón Puente es una auténtica joya arquitectónica concebida por la prestigiosa arquitecta Zaha Hadid y que trataba de concienciarnos de la importancia de la gestión inteligente del agua. La Asociación Legado Expo Zaragoza 2008 realiza visitas guiadas al Pabellón Puente.

Desde su reapertura hace un año, el propietario del edificio, el banco Ibercaja ha comenzando a trabajar en convertir el emblemático pabellón puente en un museo interactivo y de 3D dedicado a la innovación y a la tecnología, según lo proyectado por las empresas zaragozanas Videar y Línea Diseño.

Pabellón Puente

El Acuario Fluvial está abierto todo el año y dispone de una exposición permanente que nos presenta la biodiversidad de los ríos más importantes del mundo en un recorrido de 600 metros de longitud por el acuario de agua dulce más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo.

El Acuario Fluvial fue uno de los tres pabellones temáticos de la Exposición Internacional y cuenta con 60 peceras donde se alojan más de 12000 animales de más de 120 especies distintas de fauna fluvial característica de cada uno de los cinco ríos representados: Nilo, Mekong, Amazonas, Murray-Darling y el Ebro. El tanque central, que simboliza el agua primigenia, “Gran Río Mundo” con sus 9 metros de profundidad, más de 45 metros de longitud y 9 metros de ancho, es el mayor acuario de agua dulce del mundo.

Acuario Fluvial

El Pabellón de España fue un proyecto del arquitecto navarro Patxi Mangado, un edificio ecológico, construido utilizando materiales respetuosos con el medioambiente y energías renovables. El edificio está rodeado de un bosque de pilares forrados de barro cocido, que creaban un microclima en su interior durante la exposición.

Pabellón de España

Situada frente al Pabellón de España, The Sonic Forest (el Bosque Sónico) es una instalación interactiva y multisensorial que forma parte de la serie “Instrumentos Musicales Urbanos” de Christopher Janney.

El Bosque Sónico se compone de 21 “árboles electrónicos”, esbeltas columnas de aluminio con altavoces, luces y sensores fotoeléctricos, cada una de ellas de 2,75 metros de altura y 0,20 metros de diámetro.

Tocar los árboles electrónicos desencadena una serie de eventos, desde una banda sonora de tonos melódicos, sonidos ambientales y palabras habladas o susurradas, a una cambiante paleta de luces de colores LED.

Instalación artística The Sonic Forest (el Bosque Sónico)

Instalación artística The Sonic Forest (el Bosque Sónico)

El Palacio de Congresos de Zaragoza fue un proyecto de la firma Nieto Sobejano Arquitectos y sorprende por su diseño arquitectónico emblemático, que destaca por su singularidad y asombra por su envergadura y altura. El Palacio de Congresos acoge numerosos congresos y eventos profesionales a lo largo de todo el año.

La impresionante escultura “El Alma del Ebro”( 12 metros de alto y 7,5 metros de ancho), del artista Jaume Plensa está situada en la plaza Lucas Miret Rodríguez, frente al Palacio de Congresos.

Alma del Ebro

Es una pieza única y original formada por letras blancas y que invita al espectador a reflexionar y “mirar hacia dentro” y que ha sido definida por el propio autor como “una arquitectura que protege algo muy frágil como es el alma”.

El Pabellón de Iniciativas Ciudadanas, conocido como El Faro, fue uno de los más singulares y apreciados de la Expo 2008, tanto por su original arquitectura, basada en el empleo de materiales sostenibles y naturales, como por los intensos y apasionantes debates que en él tuvieron cabida.

Con más de 1.600 m2, era una construcción bella y funcional que había sido diseñada siguiendo los principios de eficiencia energética y sostenibilidad fomentando las tecnologías y los materiales respetuosos con el medio ambiente, madera, barro y paja. Después de la conclusión de la Expo 2008, en concreto en mayo de 2009, se procedió a su demolición.

Pabellón de Iniciativas Ciudadanas, conocido como El Faro

Intervención artística que recuerda el Pabellón de Iniciativas Ciudadanas, conocido como El Faro

A pesar de ello, en el solar resultante del derribo se quiso perpetuar la memoria del edificio y de los intensos y comprometidos debates que tuvieron lugar en su interior, con la conservación de su gran panémona (que se instaló sobre una estructura metálica), pero sobre todo con la creación de una plaza pública que, a través de una intervención artística múltiple, lo evocara. Dicha intervención artística fue encomendada a los ceramistas Fernando Nácher y Juan Jiménez, profesionales estrechamente vinculados con la Escuela-Taller de Cerámica de Muel (Zaragoza).

La Torre del Agua fue una construcción emblema de la exposición y mostraba a través de un recorrido interactivo los diferentes estados del agua, desde su total ausencia en los desiertos, a la humedad extrema en los trópicos. Se espera que el edificio abra sus puertas de nuevo para los visitantes lo antes posible y que con esta reapertura se proceda a la recuperación de la escultura Splash en su ubicación original.

El Pabellón de Aragón fue construido entre los años 2006 y 2008 por los arquitectos Daniel Olano y Alberto Mendo. Tiene la forma de las cestas de mimbre típicas aragonesas creada por paneles entrelazados de vidrio y micro-hormigón.

Pabellón de Aragón

Pabellón de Aragón

El edificio goza de una gran cantidad de luz natural en el interior. Tras finalizar la Expo, estaba previsto que el pabellón se acondicione como sede de una Consejería del Gobierno de Aragón. Actualmente no se conoce nada más sobre el futuro del edificio.

El Ebro, en Zaragoza, es hoy un lugar de recreo donde pasear, ponerse al sol, hacer deporte, tomar algo en una terraza, celebrar, leer, estar…, cambiante según venga de crecido el río. Cuando menguan las riberas, se compensa con un espectáculo de bravura al que asomarse desde los puentes y otros muchos miradores que se han construido.

 

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