La cerámica ya no es lo que era. Y no lo decimos por decir, sino porque de repente nos hemos visto rodeados de ella en nuestro día a día. Algo que, por otro lado, nos encanta. La culpa la tienen los talleres de nuevos artesanos de Zaragoza, que se han puesto las pilas para crear diseños de esos que querríamos llevar puestos todo el rato sin miedo a que se rompan.
Bolsos con cabezas de conejo de porcelana, pendientes que simulan formas del mar, colgantes con manitas que sujetan corazones… Y en el apartado más funcional, tarros para galletas que te sonríen, vajillas hechas con amor y otras piezas muy prácticas para tener en casa.
Porque la cerámica va mucho más allá de los objetos decorativos, simplonas y sin alma. Eso sí, cuidado, porque aunque sea tendencia, la cerámica sigue siendo tan frágil y delicada como siempre.
Sehahechotrizas

En Sehahechotrizas podrás encontrar cerámica y joyería contemporánea. Su método de trabajo es totalmente artesanal, cuidando especialmente los acabados.
Alejandro Guillén y Sara García modelan las piezas en su taller a partir de barro tierno. Los comienzos de Sehahechitrizas están unidos a sus estudios, en la Escuela de Artes de Zaragoza, hace ya más de 30 años. Sin darse cuenta surgió en ellos la idea de que fuera su proyecto de vida.
A lo largo de su trayectoria profesional han tenido muchas etapas y tras años de asistir a ferias y exposiciones, se dieron cuenta de la necesidad de ofrecer algo diferente y de que echaban de menos tener una tienda-taller, que no fuera el típico comercio y que les permitiera el trato personal con otras personas y creadores y transmitir algo diferente.
Dirección: Calle San Agustín, 8
Artesanía Aliaga

Artesanía Aliaga es uno de los mayores talleres de creación cerámica de los que podemos disfrutar en nuestra ciudad. Artesanía Aliaga no es solo un tienda-taller de cerámica. Artesanía Aliaga son en realidad dos ceramistas instaladas en Zaragoza que han llevado la esencia de la cerámica de Muel hasta el barrio de Delicias en forma de piezas de barro únicas.
Bonitas, delicadas, funcionales y, ante todo, artesanas. Porque ese el concepto que mejor define las creaciones de Lorena y Estela Domingo, las artistas que hay detrás de estas piezas tan vistosas como ponibles, a pesar de estar hechas en un material tan delicado como es la cerámica.
Dirección: Calle Berenguer de Bardají, 66
Caliche

Bonitas, delicadas, funcionales y, ante todo, artesanas. Porque ese el concepto que mejor define las creaciones de Teresa de la Cal, María Rodríguez Lacasta y Almudena Gotor, las artistas que hay detrás de estas piezas tan vistosas como ponibles, a pesar de estar hechas en un material tan delicado como es la cerámica.
Vivimos rodeados de procesos de producción masiva, en un mundo en el que todo está saturado y la idea de este taller es lo contrario, parar para hacer algo con cuidado, con mimo y sobre todo tiempo. Y quizá por eso la cerámica está de moda. Nos referimos a la cerámica artesana, la que está hecha con las manos de alguien con nombre y apellidos, y no la que se esconde detrás de un código postal relativo a otras latitudes.
El proceso de elaboración es largo y meticuloso. Las piezas evolucionan desde la imaginación de las creadoras -todo lo que ven a su alrededor les inspira- para pasar de ser una simple imagen en sus cabezas a una pieza sostenible y práctica.
Dirección: Calle Previsión Social, 16
Pizco Cerámica

Pizco Cerámica es un taller artesanal en Zaragoza, fundado por Bárbara Crespo, donde se crean piezas únicas de cerámica hechas a mano, desde jarrones hasta vajillas personalizadas. Bárbara dejó su trabajo como terapeuta ocupacional para dedicarse a su pasión por la cerámica.
En Pizco, además de vender sus creaciones, ofrece talleres personalizados donde enseña técnicas de modelado y torno.
Utiliza arcillas de alta temperatura y sigue un proceso cuidadoso que dura de dos a tres semanas. Para Bárbara, este espacio es una combinación de su amor por la cerámica y su deseo de hacer felices a los demás.
Dirección: Plaza de San Pedro Nolasco, 2
Appetit Ceramics

Appétit Ceramics ha abierto su cuarto espacio en Zaragoza, sumándose a las sedes de Valladolid, Madrid y Sevilla. Fundado por Ana Crespo, quien convirtió su pasión por la cerámica en un exitoso proyecto durante el confinamiento, el taller ofrece una experiencia única que combina arte, aprendizaje y desconexión en un ambiente acogedor y cuidadosamente diseñado.
Este espacio no solo permite explorar la creación artesanal, sino que está pensado como un lugar de inspiración y autocuidado, donde cada detalle busca invitar a una pausa de la rutina. Para Ana, el proceso de crear con las manos es terapéutico y brinda una conexión especial con los materiales, lo que hace de cada visita una experiencia profunda y personal.
Los talleres en Zaragoza están dirigidos por Almudena Gotor y trabajan con gres, un material duradero poco común en este tipo de cursos. Las opciones incluyen cursos semanales, talleres puntuales y clases breves para eventos especiales. Además, la producción propia de Appétit está disponible para compra por encargo, ofreciendo piezas exclusivas y únicas para quienes buscan algo diferente.
Dirección: Calle Doctor Cerrada 14
La Benditera

En el barrio zaragozano de La Magdalena se encuentra La Benditera, un estudio de cerámica que se ha convertido en un punto de encuentro para personas interesadas en el trabajo artesanal del barro y la creación manual.
El espacio está pensado tanto para quienes se inician por primera vez en la cerámica como para personas con experiencia que buscan un lugar donde desarrollar sus propios proyectos con total libertad. La Benditera ofrece talleres regulares de cerámica adaptados a distintos niveles, desde principiantes hasta usuarios avanzados. Las sesiones combinan aprendizaje técnico con un enfoque creativo, permitiendo a cada participante avanzar a su propio ritmo. Además, el estudio cuenta con bonos de horas de uso libre, una opción ideal para quienes desean trabajar de forma autónoma y disponer de un espacio equipado con herramientas, materiales y hornos profesionales.
Más allá de la formación continua, La Benditera organiza experiencias temáticas y sesiones especiales pensadas para disfrutar de la cerámica desde un enfoque más lúdico y social. El estudio también acoge actividades para grupos y eventos especiales, como encuentros privados, celebraciones o dinámicas creativas, adaptando las propuestas a las necesidades de cada grupo.
Dirección: Calle Cantín y Gamboa, 17
La Nectarina

La calle Sepulcro acoge un espacio singular dedicado a la cerámica contemporánea: La Nectarina, una tienda-taller donde el barro se transforma en objetos tan inesperados como necesarios. En un contexto dominado por pantallas, notificaciones y estímulos constantes, trabajar con las manos se ha convertido en una forma de pausa consciente. La cerámica ofrece justo eso: un tiempo distinto, lento, en el que la materia responde únicamente al tacto, a la presión, a la imaginación y a la paciencia. La propuesta de La Nectarina invita precisamente a redescubrir ese vínculo con lo manual, recuperando técnicas que apenas han cambiado desde hace miles de años y que hoy funcionan como un antídoto frente al exceso de estímulos digitales.
Detrás de La Nectarina está Violeta Bourrut Lacouture, creadora zaragozana formada inicialmente en diseño gráfico en la Escuela de Arte de Zaragoza. Tras comprobar que el trabajo frente al ordenador no encajaba con su forma de crear, comenzó a explorar disciplinas más físicas, como la escultura. Desde su experiencia, Violeta defiende un modelo de emprendimiento pausado: avanzar paso a paso, dominar una técnica antes de pasar a la siguiente y asumir el error como parte del aprendizaje.
Dirección: Calle Sepulcro, 21
La Bottega di Pali

Visitar La Bottega di Pali supone entrar en un espacio donde la creación artesanal marca el ritmo. Detrás de este taller se encuentra Paola Botto, ceramista y emprendedora, que decidió dar un giro a su vida profesional para centrarse en un oficio que conecta directamente con lo manual y lo creativo. El nombre del taller tiene un significado muy personal. La Bottega di Pali combina el origen italiano de su familia con el sobrenombre con el que la llaman desde niña. En italiano, “bottega” define tanto un comercio tradicional como un taller artesano, una idea que resume perfectamente el espíritu del proyecto.
El espacio está concebido como un lugar para desconectar del ritmo cotidiano. Trabajar con el barro exige atención plena y calma, algo que se percibe tanto en el día a día del taller como en las personas que participan en los cursos. Durante las sesiones, el tiempo pasa de otra manera y el proceso se convierte en el verdadero protagonista. Además de impartir cursos y talleres de iniciación, La Bottega di Pali cuenta con una zona de tienda donde se pueden encontrar piezas únicas creadas por Paola. Vajillas, objetos decorativos, joyería cerámica y macetas pensadas para el cuidado de plantas forman parte de su catálogo.
Dirección: Calle Concepción Saiz de Otero, 22

