El pabellón que representó a Aragón en la Exposición Universal de Sevilla de 1992 fue diseñado por el arquitecto José Manuel Pérez Latorre.

El edificio tiene 2.500 metros cuadrados y una gran bóveda de 26 metros encerrada entre dos grandes muros de alabastro, material procedente de La Zaida (Zaragoza). El alabastro tiene la peculiaridad de ser traslúcido, permitiendo el paso tamizado de la luz a través de él.

Fue concebido para que una vez finalizada la muestra, se pudiera desmontar y traer el pabellón a Zaragoza.

El alto coste de la operación llevó a abandonar la idea y el Gobierno de Aragón vendió el edificio a la sociedad gestora del “Parque de la Cartuja” por el simbólico precio de 1 peseta.

El propósito era instalar en él el futuro Museo de las Ciencias Naturales de Sevilla. El proyecto fracasó y el Pabellón de Aragón estuvo a punto de ser demolido.

En marzo de 1998, la CREA (Confederación de Empresarios de Aragón) lo adquirió, también por 1 peseta, y lo trasladó a Zaragoza para, tras realizar diversas reformas, instalar en él su sede.

Dirección: Avenida José Atarés 20, junto a la ribera del Ebro, en una de las vías de acceso al recinto de la Expo Zaragoza 2008