El número 40 del Paseo de Sagasta fue construido en 1911 por el arquitecto Luis de la Figuera. Ramón Minguell realizó algunas reformas en 1984 que transformaron el interior del edificio conservándose la fachada principal y el zaguán de entrada.

Es un ejemplo más de eclecticismo en Zaragoza con decoración modernista, que ha pervivido medianamente a la demolición masiva que se llevó a cabo en todo el Paseo Sagasta, donde se concentraba la arquitectura modernista de la capital aragonesa.

En origen estaba dividido en sótano y cuatro plantas, a los que se añadió un ático en la citada reforma. Su mayor interés reside en la fachada principal al paseo Sagasta y la lateral a la calle Zumalacárregui.

La fachada principal está construida en ladrillo sobre un zócalo de piedra, en el que se abren las ventanas del sótano. La portada adintelada está flanqueada por ventanales, mientras que las cuatro plantas superiores se articulan mediante balcones y miradores, tanto en la parte central como en los extremos laterales.

Su decoración se basa en la policromía de los ladrillos, de color rojo y crema, combinados con los sillares, las piezas cerámicas y los motivos vegetales de raíz modernista realizados en cemento que enmarcan los vanos y se observan también en las diversas obras de rejería. La fachada lateral es más sencilla que la principal que aparece precedida por un pequeño jardín, como marcaba la normativa de la época.

DirecciónPaseo de Sagasta 40