Junto a la localidad de Peracense (Teruel), en la sierra Menera, se levanta uno de los más impresionantes castillos de Aragón. Su construcción se debió a la necesidad de vigilar la frontera con el reino de Castilla durante el siglo XIII. Fue una de las construcciones de mayor importancia de las edificadas por la Corona de Aragón.

Su fábrica en piedra rodena destaca por el color rojizo característico de esta piedra autóctona. Consta de una estructura maciza sobre planta cuadrada irregular de unos 4.000 metros de superficie, dividida en tres recintos dispuestos de forma concéntrica. Los recintos interiores se rodean de una muralla de casi 3 metros de espesor que conserva todavía tres torreones rectangulares almenados y abiertos por saeteras.

En el recinto interior aún se pueden reconocer las estancias pertenecientes a las caballerizas e incluso la existencia de una alberca. El espacio exterior del castillo se completa con la torre del homenaje, una torre vigía.

El recinto central se compone de un gran patio de armas flanqueado por un torreón. La iglesia pudo estar ubicada bajo esta torre. Desde el patio se accedía al edificio por medio de una puerta de ingreso formada por un gran arco. La singularidad de esta construcción se confirma con aspectos arquitectónicos novedosos como el sistema de recogida de agua de lluvia por medio de canales esculpidos en la roca, que conducían el agua a aljibes.

Castillo de Peracense

El castillo se construye como sistema de defensa en la frontera con Castilla en el siglo XIII, sobre una fortaleza anterior del siglo X islámica. Sabemos de su existencia en 1284 pues era una de las bases que Pedro III estableció para la conquista del señorío de Albarracín, aunque la actual construcción es posterior, del siglo siguiente, en que vigilaba la frontera con Castilla.

Por la documentación histórica conservada se conoce que en 1301 era propiedad de Juan Ximénez de Urrea. Fue gobernado durante el siglo XIV por varios alcaldes como Gonzalo Fernández de León o Pedro Martínez, hasta que se destacó como centro del ejército de Pedro IV el Ceremonioso durante su guerra con Pedro I de Castilla.

Castillo de Peracense

También se tiene constancia de su funcionamiento como cárcel en 1469. Tras la unión de Castilla y Aragón por el matrimonio de los Reyes Católicos, el castillo pierde su importancia y es abandonado.

Fue reutilizado como cuartel durante las generas carlistas en el siglo XIX. Entre 1835 y 1840 sirvió de base a un destacamento de tropas isabelinas.

En 1987 el Gobierno de Aragón inició las obras de restauración del Castillo de Peracense, según el proyecto del arquitecto Pedro Ponce de León. En 2014 quedó totalmente reformado y abierto al público. Hoy se pueden realizar visitas guiadas de especial interés en las que podremos admirar, también algunas de las joyas arqueológicas conservadas en su museo.

Puedes consultar los horarios y tarifas en http://www.peracense.es/castillo/horarios-y-tarifas/

Todos los años tiene lugar un Encuentro de recreacionistas el primer fin de semana de agosto.

Dirección: Calle de la Iglesia. 44369 Peracense (Teruel)
Teléfono: 978 865 827
Web: http://www.peracense.es