La Bola de Plata mantiene todo lo que se espera de las churrerías de nuestra infancia: baldosa de cerámica, mármol, mesas de mármol claro y una barra llena de delicadezas dulces, como pasteles caseros, churros, porras, buñuelos, croissants y galletas para acompañar el chocolate. ¡Ah! ¿Hemos dicho chocolate? Aquí elaboran un chocolate espectacular, que sirven en tazas grandes hasta decir basta.

Dirección: Calle Sobrarbe 38