La primera noticia documental localizada sobre este edificio se remonta a 1859, cuando su propietario José María Miquelena reforma la fachada de la casa con arreglo al plano del arquitecto Miguel Jeliner y Jermá, dentro de la estética academicista del momento.

Estas obras se realizaban en una casa al menos del siglo XVIII, que todavía en la actualidad conserva la salida posterior al callejón de Torresecas, hoy sin salida, pero en origen abierto al Coso por el que se llamó Postigo de San Felipe o Paso de Torresecas.

La planta baja y la entreplanta, destinadas a usos comerciales ya en estos años, serían objeto de reforma en 1884, en este caso siguiendo la estética de la calle Alfonso, según proyecto de Antonio Miranda.

En 1906 se completa la fisonomía actual de la casa, al elevarle un planta proyectada por Félix Navarro, planta diafana y acristalada destinada al Gabinete profesional del destacado fotógrafo Constantino Gracia (antes instalado en la C/ Cerdán nº 50). Despues de estas fechas se suceden los reformas de acondicionamiento de local, las ultimas de ellas de una firma dedicada a la venta de calzado que se establece aquí en 1948, ocupando el sótano, la planta baja y la entreplanta.

Se trata de una casa de viviendas edificada entre medianerías sobre una parcela practicamente rectangular, con acceso por el Coso y por el Callejón de Torresecas, a través de un estrecho patio corredor, como ya se ha dicho. Consta de sótano y cinco plantas. La construcción es tradicional, de muros de carga y pilares macizos de fábrica de ladrillo con forjados de vigas y rollizos de madera con cielos rasos de escayola.

La cubierta es a dos aguas con estructura de rollizos y teja cerámica curva. La estructura de la plantas sótano, baja y entreplanta es de pilares y vigas metálicos, resultado de las últimas reformas del local citadas. En el lado derecho de la segunda crujía se sitúa la espaciosa caja de escalera de planta rectangular que conserva la barandilla antigua de cerrajería y madera en pilares de esquina y pasamanos.

La fachada conserva, excepto en la planta baja; la composición de la reforma de 1859, con la ampliación de altura de 1906. Está enfoscada y pintada y muestra la disposición caracterÍstica de las casas de viviendas que establece la estética academicista en el último tercio de siglo XVIII y que se mantiene hasta bien entrada la segunda mitad del XIX: sobrieda compositiva y ornamental, vanos adintelados y abalconados ordenados a eje y ligeramente jerarquizados.

Un alero de madera de poco vuelo sobre canetes-ménsula clásicos corona la fachada original sobre la que se eleva la galería díafana al modo de los solanares antiguos, con fachadacerramiento de madera, excepto en los machones laterales, destinada a gabinete fotográfico en su momento.

En resumen, se trata del edificio más antiguo de esta manzana en su fachada recayente al Coso, que ofrece una interesante y característica muestra de la arquitectura academicista en la ciudad.

Su otrora hermosa fachada espera pacientemente una necesaria y merecida restauración que le devuelva su pasado esplendor.

Dirección: Coso nº 9