La Compañía de Seguros La Peninsular se establece en Zaragoza edificando su sede con arreglo al proyecto del arquitecto madrileño José Mª Lluch de septiembre de 1864, sujetándose a las nuevas alineaciones, y en el solar de la casa de Baños Allué.

El edificio ocupaba la manzana completa dividiéndose la propiedad años después (antes de 1880) en tres (Independencia 16, Cádiz 4 y Cádiz 6). En 1910 Santiago Baselga reforma la fachada a Paseo de la Independencia y vuelta a calle Cádiz en primera crujía, en cumplimiento de una orden municipal, proyectadas por Julio Bravo.

El edificio de Independencia nº 16, destinado a viviendas y oficinas, está levantado sobre amplia parcela regularizada, prácticamente rectangular. Consta de cinco plantas, rematadas en cornisa de fábrica, situadas y retranqueadas como era preceptivo la baja y la entreplanta bajo los porches.

Todas las fachadas son revocadas, simulando despiece de sillares en hilares, presentando distinto tratamiento las dos laterales que la principal, fruto ésta de la reforma de 1910. No obstante aunque no se proyectasen, debieron realizarse obras en aquellas pues, por ejemplo, las rejas de los balcones son iguales que las de Independencia.

Las fachadas laterales se ordenan a base de una alternancia de ejes de vanos adintelados y abalconados que ofrecen gran riqueza decorativa que aumenta en altura (al contrario que en el eclecticismo decimonónico), lo que indica que buena parte es obra de esa reforma de comienzos del siglo XX.

La fachada a Independencia diseñada por Julio Bravo es conceptualmente muy distinta. Los cuatro ejes de vanos se resuelven en un interesante juego de volúmenes y de proporciones, en cuyo desarrollo se ha servido de un lenguaje clasicista (frontones curvos, balaustradas, ménsulas, etc.). Sobre una cornisa también clásica sobre dentellones se eleva el antepecho aterrazado del remate decorado con escudos heráldicos en el centro de cada fachada. Son interesantes las puertas de ingreso a finca y zaguán.

En su conjunto la casa se inscribe en el eclecticismo, que arranca de las fachadas proyectadas en 1864, redecoradas y enriquecidas y, de otro conceptualmente muy distinto, en la fachada principal, correspondiente al clasicismo del proyecto de Julio Bravo, de interesante ordenación de volúmenes.

Dirección: Paseo de la Independencia nº 16