Bañada por el río que le da nombre, Matarraña es una comarca relativamente pequeña -el pueblo que consta de mayor censo cuenta 2.319 habitantes- pero aglutina en su territorio un riquísimo patrimonio cultural y una geografía única que le ha llevado a ganarse el sobrenombre de la Toscana aragonesa.

Reúne a la perfección lo que buscamos en una escapada: abundantes espacios naturales en los que evadirse del mundo y convivir en armonía, pueblos con encanto con historia, propuestas culturales de lo más punteras y una gastronomía de esas que llegan dispuestas a conquistar hasta los paladares más exigentes.

Su posición, en el extremo nororiental de la provincia de Teruel, y en donde se unen los montes del Sistema Ibérico con las cordilleras de la costa catalana, le confieren un carácter eminentemente montañoso, llegando a alcanzar alturas de 1.400 metros en los Puertos de Beceite.

escapada la fresneda comarca del matarraña

La Fresneda

Sus pueblos conservan de tal forma su aire medieval o renacentista que al pasear por ellos sentirás estar en otra época.

Ejemplo de ello es La Fresneda. Los restos de su antiguo castillo, la plaza Mayor, su Casa Consistorial, el Palacio de la Encomienda o el Convent (antiguo convento reconvertido en hotel) hacen de esta localidad una de las más bellas de la zona.

Otra joya histórico-artística es Ráfales, en la que no te puedes perder su plaza Mayor, el Ayuntamiento (s. XVI), que alberga una antigua cárcel hoy restaurada, la iglesia gótica, los restos de su castillo Calatravo y portales como el de San Roque y el de la Moneja. Sin olvidar el Museo del Aceite, instalado en un antiguo molino rehabilitado.

Valderrobres, la capital y corazón de la comarca, te deslumbrará tanto de día como de noche. Su monumental castillo constituye junto con la iglesia de Santa María la Mayor uno de los conjuntos góticos más bellos de todo Aragón.

Este pueblo está incluido dentro de la red de Pueblos Más Bonitos de España y el pasado diciembre de 2019 se quedó a las puertas de ser el ‘pueblo con más luz’ de la mano de Ferrero Rocher (al final ganó Guadalupe en Cáceres).

Valderrobres, capital y corazón de la comarca del Matarraña

Valderrobres, capital y corazón de la comarca del Matarraña

Como dato curioso, en Valderrobres nació la soprano Elvira de Hidalgo, que fue maestra de la mismísima Maria Callas (la soprano griega considerada como una de las cantantes de ópera más reconocidas del siglo pasado).

Tampoco te decepcionará Calaceite, una de las localidades mejor conservadas de la Comarca. Imprescindibles son el paseo por la calle Maella -la más poblada con casas señoriales de interés-, la plaza de España y monumentos como el Portal de Orta. Este es uno de los dos portales de la antigua muralla que aún se conservan. Sobre él, se construyó en el siglo XVIII la capilla de San Antonio.

En Calaceite se encuentra el poblado Ibérico de San Antonio, uno de los yacimientos arqueológicos más impresionantes de la zona.

Si quieres ahondar en las raíces históricas de Matarraña, no dejes de visitar Cretas. Como ocurre con la mayoría de pueblos de la Comarca, sus calles conservan ese aire medieval y renacentista que te traslada inmediatamente al pasado.

Cretas es una verdadera reliquia histórica que bien merecen un alto en nuestro camino

Cretas es una verdadera reliquia histórica que bien merecen un alto en nuestro camino

Fuentespalda, llena de arcos, pasadizos, plazas y portales; Torre del Compte y Beceite son otras localidades que, por su encanto, bien merecen una visita.

El río Matarraña a su paso por Beceite

El río Matarraña a su paso por Beceite

Beceite Escapadas a Matarraña

La techumbre mudéjar de la ermita de Virgen de la Fuente en Peñarroya de Tastavins, declarada Patrimonio de la Humanidad, es otro viaje más en el tiempo que se puede -y debe- realizar en esta Comarca.

En Peñarroya de Tastavins también se encuentra Inhóspitak, subsede de Territorio Dinópolis.

El paisaje de la comarca, cuajado de pinos, robles, avellanos o encinas -en su parte más montañosa- se alterna con las vides y olivos milenarios de las zonas de la ribera.

El mejor ejemplo de paisaje que no te dejará indiferente es el de los Puertos de Beceite y el barranco del Parrisal, donde el río se encañona de un modo imposible con paredes de 60 metros de altura.

El barranco del Parrisal de Beceite

El barranco del Parrisal de Beceite

En el mismo entorno también se encuentran Les Roques del Masmut, un impresionante roquedo rojizo de más de 100 metros de altura que cuenta con una nutrida colonia de buitres, o la preciosa cascada de 20 metros de El Salt de La Portellada.

Otra de las maravillas que podrás ver en el Matarraña es su conjunto de pinturas de Arte Rupestre Levantino (declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO) halladas en términos como Beceite, Calaceite, Mazaleón, Fuentespalda y Cretas.

Este conjunto de pinturas rupestres fue decubierto en 1903 por el historiador Juan Cabré. Aunque estas pinturas se encuentran actualmente en el Museo Arqueológico de Barcelona, bien merece la pena la excursión a la zona, no solo por sus paisajes sino porque todavía se pueden apreciar un arquero levantino, un cuadrúpedo y parte del resto del cuadro pictórico así como restos de asentamientos de la fase final de la Edad de Bronce.

Otra excursión muy curiosa es la ruta de las cárceles, no existe un itinerario planificado para realizarla por lo que deberemos diseñar el nuestro dependiendo de los pueblos que deseemos visitar. Las más importantes del Matarraña por su importancia y su estado actual son las de Mazaleón, La Fresneda, Cretas y Ráfales.

Cretas ruta de las carceles

Antigua cárcel de Cretas

La mayoría están ubicadas en la planta baja de los ayuntamientos ya que antiguamente era el alcalde el que imponía las condenas. Principalmente se utilizaron entre los siglos XVI y XIX, en el siglo XX cuando se cambió el sistema penitenciario estas cárceles quedaron en desuso. En algunas de las celdas aun se pueden ver dibujos y grabados realizados en las paredes por los presos que estuvieron allí encerrados.

A pesar de que este destino puede presumir de pocas aglomeraciones (incluso en los meses de temporada alta), la comarca cuenta por contra con un gran abanico de oferta de alojamientos que se adaptan a todas las necesidades y -cómo no-bolsillos. Por lo que encontramos desde hoteles de lujo de cinco estrellas hasta casas rurales más modestas con amplios guiños históricos.

Entre nuestras recomendaciones, sin lugar a dudas el Hotel Consolación (Monroyo), el Relaix Chateaux Torre del Visco (Fuentespalda) , el Hotel Cresol (Calaceite) o el Hotel El Convent (La Fresneda), ¡son apuestas más que seguras!.

Hotel Consolacion Monroyo

Hotel Consolación (Monroyo)

Otro de los secretos mejor guardados del Matarraña es el proyecto Solo Houses, una delicia arquitectónica que jamás pensarías encontrar en esta comarca de Teruel, y que gracias a esto la convierten todavía en un lugar más espectacular (si cabe).

Solo Houses presenta una combinación de arquitectura, obras de arte y caminos paisajísticos diseñados concretamente para el lugar en una localización natural como lo es el Parque Nacional de los Puertos de Beceite.

Los impulsores de la iniciativa son Christian Bourdais y Eva Albarrán, dos galeristas que en 2012 viajaron hasta el Matarraña con la intención de que 10 de los estudios de arquitectura más innovadores del mundo (Sou Fujimoto y Christ & Gantenbein, entre otros) levantasen allí una vivienda de fin de semana con una única condición: cuestionar todas y cada una de las convenciones asociadas a la típica segunda residencia.

“¿Cómo debe ser hoy una casa de fin de semana? Queremos reinventar el concepto desde las necesidades contemporáneas, respetando la creatividad de los arquitectos que los constructores han reducido tanto”, cuenta Bourdais.

La carta blanca que ofrecieron continúa hoy escribiéndose, y de las 10 viviendas proyectadas dos son ya habitables: la Casa Office y la Casa Pezo.

proyecto Solo Houses matarranya

Solo Houses es un proyecto arquitectónico insólito en España que propone redefinir en el Matarraña el concepto de vivienda de fin de semana. En la imagen la Casa Office, de los arquitectos Kersten Geers y David Van Severen

Por todo esto, la comarca de Matarraña se convierte en la escapada perfecta para todo aquel que busque viajar en el tiempo con un espectacular paisaje como marco.