Gilca es una empresa familiar con una trayectoria que se remonta a 1939, cuando fue fundada por los hermanos Gil Castillo. A lo largo de su historia, ha sabido adaptarse a los cambios del mercado sin perder su esencia, consolidándose como un referente en droguería, productos químicos y perfumería artesanal.
Sus orígenes se encuentran en una pequeña tienda situada en la antigua calle General Mola, donde se ofrecía una amplia variedad de productos que iban desde artículos para la agricultura hasta electrodomésticos o productos químicos. Con el paso del tiempo, el negocio se trasladó y consolidó en su histórica ubicación del Paseo de las Damas, donde desde 1964 mantiene una presencia continuada durante décadas. Esta versatilidad dio lugar a una frase muy popular entre sus clientes: “Vete a Gilca, que seguro tienen lo que necesitas”.
Con el paso del tiempo, la empresa evolucionó hacia la elaboración artesanal de perfumes y ambientadores, manteniendo un modelo de venta a granel que se ha convertido en uno de sus sellos distintivos. Muchos clientes continúan llevando sus frascos para rellenarlos con fragancias propias, un gesto que conecta generaciones y refuerza la identidad de la marca.
Actualmente, Gilca articula su actividad en diferentes áreas complementarias que refuerzan su presencia en el sector. Por un lado, cuenta con una tienda especializada en droguería, perfumería y productos químicos. A ello se suma una fábrica de perfumes situada en Malpica, donde se desarrolla parte de su producción. Además, la empresa dispone de un sistema de venta online que amplía su alcance y le permite llegar a nuevos clientes más allá del punto de venta físico.
La compañía cuenta con un equipo de profesionales y una estructura consolidada que le permite mantener su actividad tanto en el canal físico como digital, adaptándose a las nuevas formas de consumo sin renunciar a su identidad histórica.
La marca se ha construido a lo largo de los años gracias a la confianza de sus clientes y al boca a boca, convirtiéndose en un negocio profundamente arraigado en la vida comercial de Zaragoza.
Dirección: Paseo de las Damas, 27

