Muy cerca del Parque Grande se encuentra este icono de la hostelería castiza, regentado desde 1979 por dos hermanos, que lo mantienen totalmente ‘old school’ tanto en la decoración como en los platos y raciones que sirven y la actitud de los camareros y su ambiente en general de barrio.

La Bodega del General no es un bar cualquiera, es una trinchera, uno de los pocos refugios que resisten en los intestinos de La Romareda – la tranquila calle Catania- que mantiene vivo el espíritu cada vez más diluido del barrio.

Sin embargo, el calor de verdad, para nosotros, se encuentra definitivamente en la barra. El lugar donde se cuece la magia del local. La plataforma donde se deslizan las mejores cañas de la zona.

Una buena selección de vino se muestra escrita en tiza en la pared, alguno incluso sale de sus antiguas barricas.

Este bar con aire de tasca de pueblo, que se mantiene prácticamente intacta desde su apertura, es famoso por sus patatas asadas (regadas con un aceite con ajo, perejil, vinagre y sal). También tienen jamones, embutidos y curados.

Todas las raciones calientes se elaboran a la plancha, como el surtido de ‘morloncho’ (morcilla, longaniza y chorizo). También los espárragos trigueros, los pinchos morunos y las navajas se preparan así.

Dirección: Calle Catania 5 (junto al Parque Grande y Fernando el Católico)