Durante los meses de enero, febrero y marzo, el consumo de calçots alcanza su máximo esplendor. Este producto, típico de la gastronomía catalana, tiene una temporada que va de noviembre a abril.
Los calçots, una cebolla blanca cultivada de manera especial para que sea alargada, se cocinan a la brasa y se sirven tradicionalmente en tejas acompañados de una salsa romesco.
Aunque se disfrutan especialmente en reuniones familiares o de amigos, la cocina moderna ofrece varias formas innovadoras de degustarlos. A pesar de que no es común encontrarlos en todos los bares y restaurantes, muchos locales en España, incluida Zaragoza, los incluyen en sus menús durante esta temporada.
Aquí te presentamos una selección de los mejores lugares en la capital aragonesa para disfrutar de una auténtica calçotada:
Restaurante Pura Brasa

El restaurante Pura Brasa se encuentra enclavado en uno de los rincones más especiales de la capital aragonesa: el Cabezo Buenavista del Parque Grande José Antonio Labordeta. En un espacio totalmente renovado, Pura Brasa ofrece una completísima carta de platos a la brasa. De hecho, el 95% de sus platos se sirven asados, lo que garantiza una experiencia culinaria llena de sabor y con el característico toque ahumado.
Pura Brasa trae consigo un concepto gastronómico de calidad que combina la esencia de la cocina tradicional saludable con un enfoque innovador para la experiencia de comer o tapear en un ambiente único.
Dirección: El Cabezo Buenavista del Parque Grande de Zaragoza
Restaurante Maza Etxea

Este restaurante destaca por su enfoque en la cocina vasca, pero también ofrece productos de otras regiones, como los calçots de Valls. Su calidad en la materia prima y la esmerada presentación convierten a Maza Etxea en uno de los referentes en Zaragoza. Ofrecen un menú especial de calçots por 34 euros, que incluye la teja de calçots y segundos a elegir, como entrecot a la parrilla, costillas con munchetas o chuletón de vaca madurada, además de crema catalana.
Dirección: Calle Manuel Lasala 44
Restaurante El Foro

El Foro de Zaragoza celebra sus Jornadas de Calçots durante el mes de febrero. Por 35 euros, con agua y porrón de vino con gaseosa incluidos, puedes disfrutar de un menú cerrado que presenta una teja de calçots con salsa romesco, ensalada de escalibada, munchetas con longaniza y butifarra, costillas de Ternasco de Aragón y crema catalana.
Dirección: Calle Eduardo Ibarra, 4
Restaurante El Candelas

El Candelas ofrece cada febrero su menú de calçots a la brasa con salsa romesco, precedido por un aperitivo conocido como capuccino de calçots. Su menú especial incluye garbanzos con callos de teresa, ternasco de Aragón y tarta al whiskey.
Dirección: Calle Maestro Mingote, 3
Restaurante Mas Torres

Mas Torres ofrece durante la temporada de calçots un menú que resalta este producto catalán. Además, cuenta con una variedad de platos típicos de la gastronomía española, incluidos platos de cuchara. En su carta, la teja de calçots está disponible por 15 euros.
Dirección: Calle Francisco de Vitoria, 19
Restaurante El Cerdo

En Calle del Arzobispo Apaolaza, 6, cerca de la plaza San Francisco, El Cerdo presenta diferentes menús que incluyen una variedad de platos típicos. Durante la temporada de calçots, este restaurante sirve los calçots sobre papel de periódico dentro de un menú que también incluye costillas de ternasco a la brasa con patatas y crema catalana de postre, por 32 euros.
Dirección: Calle del Arzobispo Apaolaza, 6
Asador Fajardo

En Asador Fajardo, la brasa es la protagonista, creando un ambiente cálido y acogedor, especialmente en otoño e invierno. Ubicado en el barrio rural de Montañana, el restaurante se ha consolidado en solo dos años como un referente gastronómico en Zaragoza.
Su oferta destaca por la calidad de los productos locales, desde verduras y hortalizas de la huerta de Montañana hasta carnes de productores cercanos. Los caracoles y los calçots son sus platos más emblemáticos, seguidos de una variada selección de carnes a la brasa, siempre cocinadas al punto por Miguel Ángel Fajardo.
La carta incluye también ensaladas, embutidos a la parrilla, pescados, mariscos y ternasco asado bajo pedido, mientras que de lunes a viernes se ofrece un menú del día completo con plato de cuchara, verdura, carne y pescado.
Dirección: Avenida Montañana, 244
Mesón El Torico

En el histórico barrio del Arrabal, a pocos minutos de la Basílica del Pilar, se encuentra el emblemático Mesón El Torico, un referente de la gastronomía aragonesa en Zaragoza.
Este restaurante combina un ambiente acogedor y familiar con la excelencia de sus carnes a la brasa, que incluyen ternasco de Aragón, chuletón, entrecot y costillas, todas preparadas al punto por expertos en la parrilla.
Además de sus carnes, los calçots a la brasa se han convertido en una de las especialidades más celebradas, servidos con su tradicional salsa romesco que potencia el sabor auténtico de esta verdura típica de Aragón. Otros clásicos de su carta incluyen caracoles, migas al pastor, pulpo, embutidos y croquetas caseras, reflejo del compromiso del mesón con la tradición local y la calidad de la materia prima.
Dirección: Calle de Mosén Domingo Agudo, 3
Mesón Montañana

En el corazón del barrio de Montañana se encuentra este restaurante que ha sabido mantener la esencia de la cocina tradicional aragonesa a lo largo de los años. Este establecimiento se ha convertido en una referencia para quienes buscan platos auténticos, elaborados con productos de calidad y servidos en un entorno familiar y acogedor.
Mesón Montañana destaca por ofrecer una carta amplia y variada, donde los platos de cuchara y la carne a la brasa son protagonistas. Desde el clásico ternasco hasta los guisos de temporada, cada preparación refleja el cuidado en la elección de los ingredientes y la pasión por la cocina aragonesa.
Durante los meses de invierno y principios de primavera, el Mesón Montañana se suma a la temporada de calçots, un plato tradicional catalán que ha conquistado los paladares zaragozanos. Servidos asados a la brasa y acompañados de su característica salsa romesco, los calçots ofrecen un equilibrio perfecto entre sabor y textura. Este plato se convierte en el centro de las mesas durante la temporada, ideal para compartir en familia o con amigos.
Además de los calçots, el restaurante es famoso por sus carnes a la brasa, preparadas al punto exacto y con un sabor intenso que destaca en cada bocado. Entre sus especialidades se encuentran los caracoles a la brasa, el chuletón y otras carnes selectas, siempre acompañadas de guarniciones que realzan su sabor.
Dirección: Calle Nuestra Señora del Rosario, 29

