Como un coágulo de autenticidad resistiéndose a ser disuelto por el turbulento corriente sanguíneo de la Magdalena, el Bar El Gallo engulle al recién llegado sin preliminares y lo incrusta repentinamente en una gruta tabernera atemporal donde la dimensión espacio-tiempo discurre en otra frecuencia de onda desde hace ya muchos años.

Este pequeño espacio es un potente concentrado de todos los ingredientes que todavía hacen de la Magdalena más abisal un enclave singular en la geografía oculta de Zaragoza.

El Gallo nos recibe con una cuidada decoración, compuesta por muebles vintage y frondosas plantas y una barra repleta de tapas clásicas, vegetarianas y veganas.

Las auténticas crónicas del barrio se escuchan en criptas interdimensionales como el Bar El Gallo: uníos al culto.

Dirección: Calle Calixto Ramirez 2, a pocos metros de San Vicente de Paúl