En el barrio de La Almozara hay locales que consiguen encajar perfectamente con su entorno, y uno de los que mejor representa esa idea es el Bar Gilda, una tasca moderna, informal y con personalidad propia, donde el producto y el ambiente van por delante de cualquier artificio gastronómico.
Su nombre no es casual: la gilda, ese mítico pincho de encurtidos, es el eje central de su propuesta y el hilo conductor de una carta pensada para disfrutar sin complicaciones.
La gilda es uno de los pinchos más reconocibles de la gastronomía española. Su origen se sitúa en los años 40 en San Sebastián, cuando en una taberna del Casco Viejo se comenzó a servir una combinación sencilla pero potente: aceituna, anchoa y guindilla en un mismo bocado.
Con el tiempo, esta mezcla tan equilibrada de sabores salados, ácidos y picantes acabó convirtiéndose en un icono del aperitivo.
Su nombre, según la historia más popular, surgió en homenaje a la película “Gilda”, protagonizada por Rita Hayworth, por su carácter intenso, provocador y con un punto picante, igual que el pincho.
Hoy en día, la gilda sigue siendo un imprescindible en bares de toda España, y en el Bar Gilda de Zaragoza se mantiene viva esta tradición con un respeto absoluto por el producto.



Detrás del proyecto están Sara Ruiz y Pablo Chueca, que han apostado por recuperar el espíritu de las tascas de siempre, pero adaptado a un público actual que valora tanto el producto como el ambiente.
El concepto es claro: cocina sencilla, bien ejecutada y sin pretensiones, donde cada plato tiene sentido y está pensado para compartir.
La base de su cocina es el producto, especialmente el encurtido, el conservado y el pequeño bocado, lo que convierte al local en un referente del aperitivo en La Almozara.
La carta gira en torno a las gildas, pero se complementa con una selección de tapas que combinan tradición y pequeños toques creativos.
Entre sus propuestas más destacadas, la carta del Bar Gilda combina tradición y pequeños toques creativos que se reflejan en una selección muy cuidada de tapas. Entre ellas destacan las gildas clásicas elaboradas con aceituna gordal, anchoa y guindilla, junto a algunas variaciones que incorporan ingredientes como el bacalao o la alcachofa, aportando nuevos matices sin perder la esencia del pincho original.
También es habitual encontrar opciones pensadas para todos los gustos, incluidas versiones vegetarianas de la gilda, así como productos de alta calidad como las anchoas del Cantábrico. La propuesta se completa con elaboraciones como las bombas de aceituna, el jamón batido, montaditos reinterpretados de recetas tradicionales y su particular versión del clásico “guardia civil”, que mantiene el espíritu de la tapa de siempre con un enfoque propio.
Además, también incorporan platos más creativos como combinaciones de encurtidos con verduras, patés vegetales o propuestas con contrastes de sabor muy marcados.


El Bar Gilda se ha consolidado como uno de los puntos de referencia para el vermú en Zaragoza, especialmente en el barrio de La Almozara.
Su barra es uno de los grandes atractivos del local, siempre llena de opciones para picar algo rápido o disfrutar de una ronda sin prisa.
La experiencia se completa con un ambiente cercano, informal y muy vivo, donde tanto vecinos del barrio como visitantes encuentran un lugar cómodo para alargar el aperitivo.


Además de su oferta gastronómica, el local también destaca por su carácter dinámico. En ocasiones acoge exposiciones y actividades culturales que aportan un valor añadido a la experiencia.
Este detalle lo convierte en algo más que una simple tasca: es un espacio de encuentro dentro del barrio.
El Bar Gilda es una opción ideal si buscas un lugar donde disfrutar de tapas bien elaboradas sin complicaciones, en un entorno cercano y auténtico. Es perfecto para quienes valoran un buen vermú en La Almozara, acompañado de producto de calidad a un precio razonable, sin perder la esencia de una tasca tradicional.
Además, destaca por su ambiente informal y cercano, que lo convierte en un punto de encuentro habitual tanto para vecinos del barrio como para quienes buscan descubrir nuevos espacios en Zaragoza con personalidad propia y carácter propio.
En definitiva, un bar que recupera la esencia de las tascas de siempre, pero con una visión actualizada y cuidada.
Un lugar perfecto para disfrutar del aperitivo sin prisas y con muy buen sabor de boca.
Dirección: Avenida Almozara 8, muy cerca de la Plaza Europa
Facebook: https://www.facebook.com/GILDA

